Festival Internacional de Poesía de Medellín

El lenguaje, la identidad y la cultura


Por Apirana Taylor, Nación Maorí (Nueva Zelanda)
Especial para Prometeo

Tihei Mauriora! Tiheiki te Taiao. Tiheiki te Whaiao! Tiheiki te Ao Marama! A ka puta au he tangata. Tihei Mauriora!

Los saludo en el idioma Maori. De acuerdo a la tradición decimos, “Tihei Mauriora!”: larga vida para el primer aliento de la vida; “Tiheiki te Taiao!”: larga vida para el primer aliento de la vida con el primer destello de la luz.: “Tiheiki Te Whaiao!”: larga vida para el primer aliento con el primer aumento de la luz. “Tiheiki te Ao Marama”: larga vida para el primer aliento en el primer nacimiento en el mundo de la luz y la comprensión. Nací hombre. Larga vida para el primer aliento de la luz.

De joven le pregunté a un anciano qué querían decir las palabras, “Tiheiki Te Taiao, Tiheiki Te Whaiao, Tiheiki TeAo Marama”. Él me dijo: “Piensa en un niño aún no nacido. El vientre de su madre es oscuro. No hay estrellas en el cielo. Entonces, el niño ve un pequeñísimo destello. La primera luz es Te Taiao. El niño se arrastra hacia la luz y saca la cabeza por la entrada. Esto es el “Te Whaiao”, el primer avance de la luz. El niño quiere más de esta luz. Hace fuerza y el nace el niño en el “Te Ao Marama”, el mundo de la luz y la comprensión .“¡Tihei Mauriora! Larga vida para el primer aliento de la vida!

Yo soy un maorí de Aotearoa, un país comúnmente llamado Nueva Zelanda. “Maorí” quiere decir ser un ser humano. Mis tribus son Gati Porou, Te Whanau a Apanui, Ngati Rua Nui y Te AtiAwa. También soy Pakeha en parte, que es la palabra Maorí para una persona de ascendencia europea.

El lenguaje, la identidad, la cultura son tres temas relacionados que me ocupan, pues estos hilos están tejidos a través de mi vida. Yo escribo sobre la pérdida del lenguaje, la cultura y la identidad, tratando de recuperar lo que se ha perdido, para reconstruirlo. Escribo sobre el dolor el pueblo, y la búsqueda de su curación. Es irónico que yo hable inglés, y que mis palabras sean traducidas al español. El lenguaje original de la mayor parte si no todos los pueblos nativos aquí no es ni el inglés ni el español.

Mi voz. Mi montaña. El lenguaje Maorí está condenado a muerte desde hace tiempos. En los primeros años, las escuelas solo recibían financiación si enseñaban inglés. A muchos Maoríes, como mi madre, los castigaron por hablar su lengua. El resultado de esto es que muchos Maoríes ya no hablan su propia lengua como resultado directo de la política del gobierno.

El tío Hakaraia

Mi tío Hakaraia Taurima no hablaba inglés antes de ir a la escuela
donde por lo que solo hablaba maorí
lo hacían sentirse como un tonto bobo,
“Estás aquí para aprender inglés”, le dijo el maestro, tendrás que hablarlo.
Era difícil no hablar Maorí,
la primera vez se le olvidó,
“Pum”: el maestro le dio un golpe en las manos con la regla.
Mi tío Hakaraia se dio cuenta que la escuela era cruel porque
Enseñaba inglés, “o si no…”, inglés, inglés. Se confundió,
Durante cincuenta años trató de ser inglés
Y algo como lágrimas derramó su alma
Muy adentro sabe que su “Wairua”, su alma, es Maorí,
Ahora habla impecable inglés y a duras penas puede
hacer una frase en la lengua Maorí
pero a menudo recuerda con amargura sus días en la escuela.

La decadencia del lenguaje Maorí causa gran dolor entre mi pueblo. Imagínese usted a un hombre y una mujer con un hijo y una hija. Les sale sangre por la boca. Les han cortado la lengua y están tratando de coserlas de vuelta.

A lo largo de mi vida he visto el nacimiento de Kohanga. “Kohanga” quiere decir “nido”. El movimiento Kohanga es una iniciativa para detener la muerte de nuestra lengua. Mandamos nuestros hijos a un preescolar donde solo hablan Maorí. Hemos luchado para que tengamos nuestras propias estaciones de radio y televisión Maoríes. Tratamos de introducir el Maorí en las escuelas. Pero a pesar de estos éxitos el lenguaje sigue declinando. Creo que sería una buena idea hacer que la cultura dominante adopte nuestra lengua y nos ayuda a tener éxito en salvar nuestras bellísimas voces. En teoría, Nueva Zelanda es un país bilingüe y bicultural. En la práctica, nada es más falso. Muchos neozelandeses solo puede decir unas pocas palabras en Maorí y han vivido aquí desde hace más de 150 años.

A lo largo de los años ha habido muchos grandes líderes Maoríes. Todos ellos le dieron prioridad a su pueblo. Sir ApiranaNgata, un famoso líder Maorí, le aconsejó a una joven tomar las herramientas del “Pakeha” (hombre blanco) en la mano y usarlas para el bien, y tomar la fuerza de su cultura e identidad Maoríes con la otra como el principal adorno de su atuendo.

El lenguaje no existe por sí mismo. Proviene del alma del pueblo que habla la lengua. Es parte de la cultura e identidad de un pueblo. Los Maoríes son polinesios. Nuestros antepasados navegaron en el Pacífico y fueron grandes marinos que exploraron el océano, miles de años antes que los europeos.

Nosotros colonizamos islas como Samoa y Tonga al occidente, Hawai y Tahití al norte, Rapa Nui (la Isla de Pascua) al oriente y navegamos hasta el extremo sur donde está mi país Aotearoa (Nueva Zelanda).

Nosotros hemos conservado en nuestros relatos tradicionales el registro de esas épicas jornadas en nuestras canciones y nuestra poesía.

De niño, en la escuela, me enseñaron que los Maoríes llegaron aquí por accidente, lo que contradice las enseñanzas de nuestros mayores. Los maoríes no llegaron a Aetearoa (Nueva Zelanda) por accidente. Llegamos en una serie de migraciones planificadas, navegando nuestras grandes canoas en el hondo mar. Creo que quienes dicen que llegamos a Nueva Zelanda por accidente no pudieron creer que nosotros teníamos el ingenio para navegar hasta nuestra tierra antes que nadie más.

Nuestra identidad estaba y está profundamente entretejida con nuestra genealogía y propiedad de la tierra, que se basaba en el “Hapu”, que quiere decir “clan”. Gran parte de la tierra en Nueva Zelanda fue vendida por ron por los maoríes, o robada, confiscada o comprada por el gobierno.

Hablo con la libertad del poeta que canta: ningún gobierno me maneja… Resistimos la pérdida de la tierra durante muchos años batallando o haciendo resistencia pacífica en Parihaka. Allí, los profetas, Tohu y Te Whiti y sus seguidores de las tribus del sur, trataron de detener el robo de nuestra tierra con métodos pacíficos en una aldea llamada Parihaka. Esto sucedió unos 60 años antes de que Ghandi copiara su método de resistencia.

Parihaka

Nunca supimos nada
sobre Parihaka
nunca en ninguna
escuela o parte alguna,
salvo quizás en torno
a las fogatas en Parihaka
en la noches
cuando cuenta cuentos
de soldados
que vinieron
armados hasta los dientes
a desenraizarnos
como los árboles
y aunque los profetas
hablaron de la paz, de la paz,
nunca enseñaron esto
en las escuelas
no se hablaba de ello,
de cómo escuchábamos
a los profetas
Tohu, Te Whiti
que llamaron la paz
rirerirepaimarire
pero la única paz
de los soldados
hablaba por la boca
de sus fusiles
amenazando a mujeres y niños
nunca se enseñó
o se habló
sobre cómo nos ataron
y nos llevaron a cuevas
prisioneros
por arar la tierra

Actualmente nuestro país está pasando por lo que llaman “los acuerdos del Tratado”. En Nueva Zelanda tenemos el Tratado de Waitangi. A causa de este tratado, las tribus han estado negociando con el gobierno la conciliación definitiva según las demandas del tratado. El problema es que el gobierno decide cuál será la compensación y con frecuencia acuerda cantidades que son una ínfima parte de los reclamos del Tratado.

Tenemos un partido Maorí en el parlamento, pero es un partido minoritario. Ninguna de mis tribus fueron derrotadas en las guerras con los colonos, ganamos muchas, si no más batallas que ellos. Sin embargo, llegó tal cantidad de ellos que nos sobrepasan grandemente en número y la tierra fue apropiada por colonos que llegaron sin pasaporte ni visa. Junto con muchas otras razones, el despojo de la tierra fue el despojo del pueblo Maorí que hoy ostenta todas las estadísticas negativas de esta tierra. Las cárceles están llenas de Maoríes, la dependencia en la Seguridad Social, el alcohol y las drogas ha ncontribuido a destruir los valores tradicionales y la familia maoríes. Antes no teníamos ni alcohol ni drogas. Hoy de día, demasiados maoríes tienen que comparecer en las Cortes acusados de haber matado a sus hijos a golpes.

¡Todo este mamae (dolor) de una raza que antaño dominó los mares! ¿Cuál es la causa? Pienso que lo que muestran estas estadísticas son las principales causas y producto de años de opresión del gobierno que tuvo por resultado la pérdida del lenguaje, la identidad y la cultura. A lo largo de los años, todo esto ha oprimido a nuestro pueblo.

Muchos Maoríes y muchos pakehas trabajan duro para cambiar estos datos día a día. Siempre debemos trabajar con lo que es positivo. Es una larga y al parecer interminable lucha que se hace más difícil por el hecho de que nuestra cultura Maorí ha sido oprimida y aplastada por una cultura que ha sido cruel con nosotros. Nos han convertido en extranjeros en nuestra propia tierra. Se ha sugerido que los maoríes deben convertirse en europeos de piel morena. Esta actitud colonialista era considerada una buena idea. Yo creo que para que sobrevivan los Maoríes y otros pueblos nativos amenazados debemos controlar nuestras mentes, nuestras historias y tradiciones, nuestra identidad, nuestra tierra y nuestra cultura.

Permítanme terminar con un poema. Este poema es muy estudiado en Nueva Zelanda. Trata sobre los problemas que tienen los Maoríes por la pérdida de lenguaje, la cultura y la identidad: sobre el hecho de perder y encontrar, del dolor y la curación, de la victoria y la derrota. Lo recorre la ironía. El personaje del poema va a una “Marae” (un punto de reunión maorí tradicional) donde encuentra a sus antepasados y un “Tekoteko”, una figura de madera tallada que representa a un antepasado suyo. No se pueden comunicar porque él ya no habla el mismo lenguaje de su antepasado. Cuando finalmente se comprenden, el personaje del poema dice que él es Tu, el trabajador. La triste ironía del caso es que “Tu” es el nombre del dios de la guerra Maorí, pero ahora este hombre con su nombre es un pobre trabajador que trabaja en los congeladores del matadero. Dice que su tribu es Ngati D.B.. La triste ironía es que este joven de una tribu poderosa ahora dice que su tribu es D.B., que es el nombre de una cervecería. Dice que el bar es su Marae. Un “Marae” es un lugar sagrado Maorí pero el personaje ahora dice que es el bar. Pelea a puños y aunque es de una poderosa tribu con mucha tierra, ahora su hogar es la celda de una cárcel. Su victoria es que a pesar de todo esto él todavía sabe las palabras más importantes del Maorí, “TiheiMauriora”, que quiere decir larga vida para el primer aliento de la vida. El triunfo es que ya para el final del poema el personaje y el antepasado se han comunicado.

Triste broma sobre un Marae

“¡Tihei Mauriora!”, grité,
“Kupe Paikea Rewi Te Kooti” y te “Rauparaha”,
vi la tétrica muerte y los fantasmas de madera
tallados en las paredes de la casa comunal.
En el poco maorí que sabía le grité, “¡Tihei Mauriora!”
En lo alto el Tetoteko rabiaba,
se arrancó la lengua
y la tiró a mis pies.
Luego, hablé.
Me llamo Tu y trabajo de un congelador
Mi tribu es Ngati D.B.
El bar es mi “Marae”,
Mi puño es mi “Taiaha”,
La cárcel, mi hogar.
“¡Tihei Mauriora!”, grité.
El “Tekoteko” y los fantasmas comprendieron
Aunque yo solo dije, “¡Tihei Mauriora!”,
Pues era todo lo que sabía.
Un jefe de guerra maorí dijo: “Kawhawhitonumataumoakeakeake tono atu”: lucharemos siempre, siempre, siempre.
“¡TIHEI MAURIORA!”: ¡larga vida para el primer aliento de la vida!.

Publicado el 8 de marzo de 2018

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