Festival Internacional de Poesía de Medellín

La poesía y los cadalsos de la esperanza



Locals in south east Nigeria, 1968, during the peak of the Biafra war
(AP-Photo/RJS/stf/Kurt Strumpf)


Por Nnimmo Bassey
Especial para Prometeo


Poesía y canción captan nuestra comprensión de la vida y nos proveen de plataformas para expresar ideas que de otro modo podrían ser inexpresables. La poesía representa la memoria así como la visión. Es el canto y también el lamento. Podría venir como gozosos y exuberantes llamados, o quizá también como un canto fúnebre marcando el cruce de la delgada línea entre  aquí y allá, entre la vida sobre este plano y la vida a lo largo del río. El poeta podría ser un narrador de historias, el griot, o el profeta. Con ojos cerrados, él ve mundos que gente con ojos absortos es incapaz de comprender.

En suma, la poesía es una expresión de la vida. La poesía jugó un papel central en la comunidad precolonial africana. Aún lo hace. No obstante, la poesía en forma de canción es la forma dominante en la sociedad contemporánea. Los sueños son tejidos y expresados a través de la poesía. Resistencia y censura encuentran finalmente una potente expresión en el medio. En otras palabras, la poesía puede ser subversiva y un grito de guerra para el cambio.

Como poeta, he notado una progresión en la relación entre mis pensamientos, experiencias y palabras. Cuando era un joven poeta, me atrajo el humor encontrado en rimas, epigramas y cosas así. La poesía me proveía de una ruta de escape en mis batallas para comprender el nebuloso terreno de la vida. Podría decirse que crecí en un tiempo cuando mi país y el continente enfrentaban serias luchas políticas. A mediados de los años 60’s, mi país estaba envuelto en la guerra civil Nigeria-Biafra. De niño fui testigo de la brutalidad y el desplazamiento sufridos y las indignidades de ser un refugiado en mi propio país.  A partir de ahí, la lucha por la independencia en otras partes de África se radicalizó totalmente por  sensibilidades. Mientras todo esto sucedía, Nigeria sufría años de dictadura militar. Añadido a esto, la violencia económica que visitó a África dejó profundas dudas sobre las instituciones financieras internacionales. ¿Cómo no lo dices en un trueno? – para usar una frase de uno de los poemas del poeta Christopher Okigbo (Agosto 16, 1932 – 1967). Okigbo murió luchando por la causa de Biafra.

Soy un hijo del suelo del Delta del Níger, región caracterizada como uno de los lugares más contaminados de la Tierra. Defender y recuperar: estas son las dos esenciales perchas ecológicas de las que cuelga el futuro de esta región. La vida en el Delta del Níger es generalmente dura y corta, con expectativa de vida hasta los 41 años, y clasificada como la más baja en Nigeria. Esta brevedad del aliento podría ser aducida como combustible para el arte, para ser dirigido a la acción y no simplemente por placer.

El sonar del petróleo en cantidades comerciales en 1956 y el comienzo de la extracción en 1958 en Oloibiri, hoy Estado de Bayelsa, marcó un punto de inflexión para la región y la nación. También marcó el inicio de profundas luchas existenciales. La envejecida infraestructura petrolera, y un entorno empresarial poco regulado, tornaron el sueño del progreso y la transformación positiva en una pesadilla. Han transcurrido décadas de derrames incesantes de petróleo, quema de gas y estancamiento de aguas y vertimientos de diversos desechos tóxicos en el entorno antes prístino. El Delta del Níger es un entorno que llora por un día de descanso.

Escribiendo un ensayo titulado Naturaleza y ambientalismo de los pobres: eco-poesía de la región del Delta del Níger en Nigeria, Sule Emmanuel Egya manifestó: “La que es cada vez más conocida como poesía del Delta del Níger es una poesía que claramente se identifica así misma con los pueblos y el ambiente de la región del Delta del Níger en Nigeria. La poesía de Gabriel Okara, Christian Otobotekere, Tanure Ojaide, Ogaga Ifowodo, Ebi Yeibo y otros, busca llamar la atención sobre el destino tanto de humanos como de no humanos ante las exploraciones de petróleo y sus negativas consecuencias en la región. La imaginación ecocrítica que informa esta poesía es doble: una celebración de la flora y la fauna de la región antes de la llegada de la exploración, y un compromiso de combatir los poderes institucionales responsables de destruir el medio ambiente”. Una celebración y un combate, que es un resumen de la poesía de la región despojada.

Con niveles de polución mejor descritos como ecocidio, las palabras de advertencia de Ken Saro-Wiwa, en uno de los poemas que escribió algunos meses antes de su ejecución, resuenan verdad:

Pero mientras la tierra es arrasada
Y nuestro aire puro envenenado
Cuando las corrientes se asfixian de contaminación
El silencio podría ser traición

Ken Saro-Wiwa fue un poeta consumado, ensayista, dramaturgo y novelista. Condujo el Movimiento para la supervivencia del Pueblo Ogoni (MOSOP) en las luchas épicas para detener el expolio del medioambiente Ogoni. En noviembre 10 de 1995, él y ocho patriotas Ogoni fueron martirizados tras un falso juicio con cargos falsos. Gotea sangre de la literatura de la región.

El camino de desarrollo del crudo ha sido sin duda regado con esqueletos e inundado con sangre humana a través del mundo. El caso en curso en Nigeria es un ejemplo patente. El caso de Angola está aún fresco en la memoria. En 1999, mientras los primeros barriles de crudo eran despachados de Sudán, entonces la guerra entre las fuerzas del gobierno y aquellos del Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés se intensificó. Cuando tornamos nuestros ojos al Medio oriente vemos la cruda situación de guerra conducida por la ganancia de dinero, la apropiación de recursos y el control.  Si este escenario floreciera sin control, lo que experimentamos hoy terminaría siendo no más que un gemido. Parece haber una correlación directa entre el petróleo y varios tipos de violencia. Esto está claramente evidenciado. 

Más allá de lo opaco, la imaginación de los artistas, los cambios ecológicos del delta del Níger han dado nacimiento a significativos niveles de creatividad, con frecuencia como expresiones artísticas de oposición. Esto podría tomarse como esperado, ya que es imposible permanecer en silencio ante despojos atroces y explotación. El estallido de resultados en forma de poesía, prosa, canción, películas, pintura y escultura lo testimonian. Las obras que inmediatamente llegan a la mente incluyen estas de artistas-activistas y académicos. Además de los pioneros, importantes llamados poéticos han venido de los poetas Tanure Ojaide, Ogaga Ifowodo, Nduka Otiono, Ibiwari Ikiriko, Ebi Yeibo y muchos otros.

Ogaga Ifowodo en su poema, “La inundación” escribe sobre momentos vividos sobre los latidos del Delta, usa las imágenes de “oro líquido” para captar el estado del medio ambiente y la pérdida de medios de vida… “los ríos se dividen en petróleo y agua / segregan el flujo de la corriente, para no cultivar peces ni beber.” Su colección, La lámpara de petróleo, tiene una foto reveladora de mujeres procesando yuca al calor de una bengala de gas mortal. Tomemos la palabra breve de Ike Okonta, un escritor de notas, en su propio derecho, sobre el libro de Ifowodo:

 El petróleo es mi maldición, el petróleo es mi fatalidad. ¿Dónde están mis hijos? ¿Dónde está mi esposo? Cenizas y huesos, cenizas y huesos.

“Canta entonces una viuda de 90 años cuyo marido cayó de una plataforma petrolera y se ahogó. La carnicería sin fin en el Delta del Níger originario del poeta, proporciona un marco con el que Ogaga Ifowodo busca extraer significado de lo patentemente absurdo. Los poemas aquí son fragmentos salidos de la inundación. Nacidos de complejos y diversos registros, hablan con una voz vigorosamente universal pero enraizada en la sabiduría tradicional local. El idioma público de la poesía performance Udje se reúne confortablemente con una privada e íntima retórica para generar una tensión que es resuelta en una muscular, combativa poesía que se sobresalta con ternura lírica.”

Poesía, condensada expresión de realidad que cercanamente evoca el poder de la canción como medio de comunicación cultural en el Delta del Níger. Ella permite al escritor y al lector viajar juntos en una travesía de descubrimientos, mientras la arquitectura del dolor y la angustia es esculpida. La mayoría de los poetas en esta región tiene como su base la ofensiva explotación de los recursos naturales en la región. Escriben sobre la contaminación ambiental y también sobre dolores, muertes y tristezas sufridas por los pueblos. Con pocas palabras, captan el apresamiento corporativo del estado y del reino del capital sobre la vida.

Sin duda, las expresiones artísticas son productos de las interacciones de los artistas con su ambiente físico. J. Ushie en un ensayo titulado “Desafíos del escritor creativo en el Delta del Níger, lo expresó de esta forma:

“…cuando despierta, ellos son lo que él ve, cuando él da un paseo, ellos son lo que él ve, cuando se queda absorto, ellos son lo que él ve. Y cuando él se sienta a recoger la experiencia de su día en un poema, una novela, un relato breve, una obra de teatro, una biografía, unas memorias o una carta, ellos son lo que él recoge.”

La poesía capta las esperanzas y los sueños de un pueblo. Delinea realidades e imaginaciones. En nuestros contextos, la poesía estalla en nacimiento, en ceremonias nupciales y en los derechos de paso de aquellos que nos antecedieron. Es los signos de puntuación de la vida y también el petróleo que hace girar las ruedas de la vida. Así, tanto en momentos de lágrimas de dicha como en aquellos de furia; tanto en momentos de tristeza y de sangre, oración o cantos fúnebres en celebraciones de funerales, la poesía es vida. Desde mi experiencia, la poesía es el puente que ayuda a la comunicación del alma y el espíritu. En un contexto de injusticia y comunidades ruinosas, la poesía es ineludiblemente revolucionaria. Le exige al poeta estar del lado de los oprimidos y ayuda a todos a ser coherentes con los caminos justos hacia un futuro deseado. La poesía provee el cadalso del que cuelga la esperanza.

Traducción de León Blanco

Publicado el 22.03.2018

Mapa del Sitio
Gulliver: