Festival Internacional de Poesía de Medellín


El poder de la poesía como una herramienta de transformación colectiva




Por Virna Teixeira
Especial para Prometeo

El entendimiento de qué es la poesía varía dentro de la concepción de diversos poetas y estéticas. Para Fernando Pessoa, poesía es música que se hace con ideas, para Paul Valéry, la poesía es una permanente hesitación entre sonido y sentido. ¿En que difiere la poesía de la prosa? En la musicalidad, el ritmo. Reside ahí el espíritu y la fuerza de la poesía. Si para Mallarme un poema se hace con palabras y no con ideas, es en la construcción de esas palabras que surge el impacto chamanístico de la poesía, su viaje a lo desconocido. El poeta como chamán, el poeta como ‘antena de la raza’ (Pound), como vidente, como necesidad de hacer-se vidente dentro de la contemporaneidad (Rimbaud). Sigmund Freud decía que para donde fuese, un poeta había llegado antes. Él también observaba que los poetas son maestros de los hombres comunes, en lo que se refiere el conocimiento de la mente, pues beben en fuentes que todavía no están accesibles a la ciencia.

El poder mágico de la poesía está en su musicalidad, en el placer de escuchar las palabras, algo muy anterior a la escritura, recordando la fuerza de la oralidad de la poesía, una forma que todavía se mantiene en sociedades iletradas. La poesía como expresión de emociones humanas es tal vez tan antigua como el lenguaje. Pero como apuntó T.S. Eliot, en su famoso ensayo sobre la función social de la poesía, un poeta tiene algo más para ofrecer a su audiencia que solamente el placer de la escucha o la lectura. Eliot observó que en los diversos tipos de poesía hay siempre la comunicación de una experiencia nueva, de algún entendimiento fresco de lo que no es familiar, o la expresión de algo que experimentamos, pero para el cual no tenemos palabras, que amplia nuestra consciencia o refina nuestra sensibilidad. De esa forma, el poeta puede operar como un desbravador de otras formas de percepción.

La función del lenguaje es de comunicar. Hoy la voz individual del poeta lucha más que nunca por la identidad en un remolino de social media en el que estamos inmersos. Nosotros somos bombardeados por imágenes, por noticias que pueden fácilmente ser destorcidas, por ficciones. Vivimos una época de mucho poder de los medios, de la comunicación. El reciente escándalo del flujo de datos de usuarios de Facebook garantizando el poder en las elecciones americanas es un ejemplo. Pasamos también por una época de retrocesos políticos e de violencias epidémicas. El poeta, reposicionado en este momento histórico, tiene una tarea importante, como un observador atento y un traductor del colectivo. Armado del poder de las palabras, el poeta busca nuevas formas de ver, retratar y cuestionar el mundo en esta realidad. Como observó el poeta brasileño Carlos Drummond de Andrade en un poema que suena bastante actual (que he traducido para ese ensayo):

El poeta
declina de toda responsabilidad
en la marcha del mundo capitalista
y con sus palabras, intuiciones, símbolos y otras armas
promete ayudar
a destruirlo
como una pedrera, una floresta
un verme

Si la comunicación tiene poder, y la poesía puede tener esa función reflexiva y oracular, utilizando una mirada individual o colectiva, sin perder de vista la artesanía de las palabras que caracteriza el hacer poético, el espíritu de la poesía puede tener un papel alentador, y que se sabe revolucionario en la construcción de una forma nueva de vida en el mundo. Los medios y la tecnología, con su potencial para el bien y para el mal, tienen demostrado que el poeta puede utilizar sus palabras para alcanzar un público mucho más vasto. La tecnología a lo largo de los años ha facilitado la comunicación entre poetas de diferentes países, y ha transformado las formas de interacción creativa de la poesía con otras artes, con la utilización de plataformas audiovisuales variadas. El interés crecente de la video-poesía y de festivales de video-poemas es un ejemplo.

 Hoy puede leerse un poema recién escrito de forma casi inmediata, en lugares diversos del mundo. El reciente asesinato de la edil Marielle Franco en Río de Janeiro provocó una intensa movilización entre los poetas brasileiros e incluso extranjeros. Poemas de protesta circularon en la web y estaban el día siguiente siendo leídos en actos de vigilia por ciudades brasileñas y en el extranjero, expresando el dolor de un trauma colectivo, y de una violencia política y de género que infelizmente no es nueva en América Latina.

Si por un lado, el poeta tiene que adaptarse a las medias digitales, y hacer un uso inteligente de esa herramienta poderosa, por el otro la tecnología también tiene que ser repensada, con sus peligros de exposición excesiva a estímulos e informaciones. El filósofo coreano Byung-Chul ha alertado sobre la inmunología tecnológica, las enfermedades psíquicas y físicas causadas por el exceso de híper productividad, de una sociedad competitiva, consumista y solitaria, llena de empresarios de sí mismos. Él comenta también la violencia viral a que la somos expuestos en la red, a nuevas formas de violencia del mundo actual. Esas cuestiones son reflejos de nuestra sociedad hoy, una sociedad que no mira para el otro sino para sí, con sus abusos e intolerancias narcisistas. Un sentido más colectivo de comunidad se hace necesario en esa realidad tan conectada, y al mismo tiempo, aislada. 

En Inglaterra, dos poetas y críticos da Universidad de Sheffield, Agnes Lehoczky y JT Welsch, recién organizaron la antología ‘Wretched Strangers: Transnational Poetries’, que surge como una respuesta contra el nacionalismo británico, el Brexit y la actual crisis cultural y política. La antología será publicada este año, y reúne ciento veinticinco poetas extranjeros que viven en el Reino Unido. El proyecto celebra la contribución de poetas de otras culturas y conceptos, incluso estéticas, envolviendo migración, nostalgia, fronteras, Europa y muchos otros, como un ejemplo de solidaridad transnacional entre poetas. La fuerza colectiva de un trabajo como ese es un acto de reflexión.

Como poetas, necesitamos indagarnos sobre nuestras obras, sobre nuestra actividad misma, sobre el propósito de nuestra escritura. Necesitamos escucharnos y dialogar entre nosotros. Ese trueque suena muy enriquecedor. En este momento, organizo una revista internacional, bilingüe, con poetas de diversas partes del mundo. La revista Theodora celebra la diversidad en sus diferentes formas, de género, sexual, de raza, política, el diálogo entre poetas y artistas visuales. Durante ese proceso, pienso que alguna semilla vendrá para los otros poetas y lectores. Creo que es preciso más que nunca en ese momento histórico, unirnos para mantener vivo el espíritu creativo e innovador de la poesía en un ámbito gregario, que traga visiones y comprensiones para la construcción de un mundo nuevo, más tolerante e inclusivo, y menos violento.

Andrade, Carlos Drummond de, ‘A Rosa do Povo’ (São Paulo: Editora Record, 1987).
Eliot, T. S., ‘On Poetry and poets’ (New York: Farrar, Straus and Giroux 2009).
Quinnet, Antonio. Hilda and Freud, Collected Works (London: Karnac Books, 2015).
Pound, Ezra, ‘ABC da Literatura’, traducción de Augusto de Campos e José Paulo Paes (São Paulo: Cultrix, 2006).
Han, Byung-Chul Han, ‘The Burnout Society’ (Stanford: Stanford Briefs, 2015).


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Virna Teixeira  (Fortaleza, Brasil, 1971). Poeta, traductora, curadora y editora. Vive en Londres, donde trabaja como neuróloga. Sus poemarios fueran publicados en Brasil, Portugal, México, Argentina y Reino Unido. Su poesía esta traducida para español, inglés, catalán, alemán y húngaro. Participó de varias antologías de poesía en Brasil y el extranjero (con destaque para País Imaginario, organizada por Maurizio Medo). Publicó tres colecciones de poesía escocesa en Brasil, y traducciones de autores latinoamericanos como Gastón Baquero, José Kozer, Héctor Hernández Montecinos, Horacio Fiebelkorn y María Eugenia López. Virna fue una de las curadoras del Festival Ibero-Americano de Poesía Tordesilhas en São Paulo en 2007 y en Lisboa en 2010; y curadora del Festival Internacional Simpoesia en São Paulo. Participó de diversos festivales de poesía en Sudamerica. Dirige una casa editorial en Londres, Carnaval Press, especializada en poesía brasileña. Trabaja con video arte, y tuvo filme poemas seleccionados para el Festival Silêncio en Lisboa, y Festival do Minuto en Brasil. Edita una revista bilingüe online de poesía, Theodora (www.theodorazine.com). Publicó los poemarios: Visita (7 Letras, 2000), Distância (7 Letras, 2005), Trânsitos (Lumme Editor, 2009), y Suite 136 (Demônio Negro, 2017) en Brasil; y A Terra do Nunca é Muito Longe en Portugal (Não Edições, Lisboa, 2014), y diversas plaquetas de poesía. Distancia fue publicado em Mexico (Puebla: Lunarena, 2007), y Fin de Siècle en Argentina (La Plata, UNLP, 2008).

-virnateixeira Website
-Selección de poemas Revista La Otra, presentación y traducción de Jair Cortés
-Playground del diablo Virna Teixeira en Círculo de Poesía
-Poemas en versión bilingue Revista Pin Pong
-Entrevista Encontros de Interrogação (2004). Canal youtube de Itaú Cultural

Publicado el 25.05.2018

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