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Birgitta Jónsdóttir (Islandia, 1967)

Por: Birgitta Jónsdóttir

 

Olas rotas

 

Mi piel acaricia el viento.
Absorbe las aventuras
viajeras en sus brazos

En el remolino de la conciencia 
la ilusión es tan palpable
como mi cuerpo.

En las olas rotas del deseo
sus fotos llegan a la orilla.
Lisas y redondas como las piedras de la playa.
Místicas y profundas
como las voces de las rocas.

* * *


                                Mientras contemplo
                                con ojo de cuervo
                                este mar creciente 
                                que me separa de
mis deseos
                                veo las runas talladas
                       en los precipicios de mi destino
                   azotados por el viento

                   Mientras contemplo
                   con ojo humano
                   este océano
                   creado con la
fuerza de mi mente
                   veo a los delfines
                   deslizarse por los
                   salones del futuro
                   creados por el momento
                   con el místico tejado del
                   corazón de la conciencia

                   Estoy tan inmóvil
                   que mi aliento
                   no mueve el momento.

                   Lo tengo que sacudir
                   abrirlo para que un nuevo río
fluya en el mío 
                   para que las aguas de la conciencia
                   no se estanquen


* * *

 

Islandia

Tierra preciosa
tienes forma de cordero
con ojos de glaciar.

En ti
el poder 
de un espíritu volcánico.

Pies de hielo
pisan tu suelo ardiente.

Me acuesto boca abajo
la cuerda que nos une nunca se romperá.
Me quedo para siempre y más
siento tu musgo como los brazos de la madre.
Siento el eco cristalino de tu voz en la lava.

He buscado el latido de tu corazón
en lo profundo de las aguas ocultas.
-Es el latido de un temblor terrestre.

De lo estancado a lo magnético. 

 

El cuadro de Frigg

Cuando la luna está llena
abre la vena de su sabiduría
para que él beba.

Ella es guardiana de las almas extraviadas
tejedora del destino.

No hay pinturas 
ni íconos
de su divino rostro,
porque una sombra 
no tiene dimensiones.

Ella es la fuerza oculta del conocimiento
baila en la sombra
de la gloria de su esposo
lo acaricia como a un niño
sin control 
de sus deseos.

Ella es diosa de las diosas
cuidadora de secretos
quien mueve los hilos.

 

 

Los Mensajeros

Los cuerpos negros de los cuervos
tocando las fronteras del tiempo.

Buscan noticias
sabiduría para el ojo hueco del amo.

Se alimentan del conocimiento
de los susurros
los escupen en los oídos de Odinn.

El no dejará de ansiar 
más profundidad, más poder.
Vuelan alto y bajo
por los rincones de lo humano
vuelan aún por los sueños no soñados
por pensamientos nacientes
y todo lo traen
al vacío del amo
para que crezca
y quizá vierta algo de su conocimiento
al mundo de los que no saben.

 

 

El jardín de Idunn

Ella esconde sus manzanas
en una caja de madera
mágicamente sellada.

Con ellas alimenta a los
que eligen
dejar crecer sus almas.
Para que su piel
no se marchite.

Con ellas alimenta las bocas temblorosas.
Corta un trozo
de la manzana de la juventud
lo coloca en la boca hambrienta
para que se torne fresca
como las flores de primavera.

Camina silenciosa por su jardín
con la caja
escondida en su corazón.
Riega el manzano
con lágrimas de felicidad.

 

El Poema del Bufón

Puedo ser de muchos colores
y pintar el aire
con místicas palabras.

De pronto te hago sonreír 
desde el fondo de tu corazón.

De pronto me enamoro
de todo lo que veo
porque mi amor
no tiene etiquetas
simplemente es.

De pronto bailo en la sombra del conocimiento
Bailo hasta caer
porque soy el rey de los bufones
viejo como la tierra
joven como los no nacidos
no busco
simplemente soy
hasta que un día ya no seré
sino las humildes sombras 
que he creado
y me seguirán hasta la infinitud.

 

Reykiavij: Ciudad de las estaciones

Es tan peque–a que su cuerpo 
cabría en el corazón de una gran ciudad.

Es la mágica ciudad de las estaciones
donde la extensión del día nunca es la misma.

Allí donde los dioses del clima
mueven los hilos del ánimo.

Las montañas de Reikiavik
abrazan sus fronteras
y el mar la cerca
con el rugido de sus olas.

Se despierta a media noche
y librándose de la fría máscara del estrés
para jugar en compa–’a de Baco.
Se rodea de barbarismo metálico
mientras los sentidos dejan sus víctimas.

Las resacas y el sudor frío son el color de la calle
con sus botellas vacías y promesas rotas.

Una hoja color de otoño
entra volando por la ventana vendada
a recordarnos que hay algo más 
que el habitual ritmo del desespero.

 

El sueño

Flotando entre nubes
veo un extraño caserío
en una isla estrecha
a pleno mar.

Aletas de las olas
rozan las ventanas.
Sólo ancianos viven allí
tejiendo encantados suéteres
en su ocio.
Los suéteres tienen la característica
de que al ponérselos
las mentes envejecen
como las suyas.
Dejas de preocuparte
y de dudar.
Te vuelves
un delicado anciano
de dedos ágiles
y un talento
para remar.

Ya no hay nadie en el pueblo
los ancianos se fueron
a merced del mar.
Perdí mis alas
y en un bote
siento como las aletas de la ola
acarician mis mejillas
mientras remo
hacia la neblina de lo desconocido 
Sola en el barco
de los más viejos
entre todos los ancianos.

Entonces me despierto
aún con las mejillas salinas
y me río
voy hacia la vida 
a través de los sueños
como condimento para el sinsabor de la existencia.

 

*

Birgitta Jónsdóttir nació en Reikiavik, Islandia, en 1967. Es poeta, activista política por la paz global y parlamentaria en su país natal, desde un partido fundado por ella en 2012, el “Partido Pirata Islandés”, en el que desarrolla una lucha por la libertad de información y de expresión y en función del desmantelamiento del capitalismo y el surgimiento de una nueva democracia a partir del poder ciudadano de la gente corriente. En palabras suyas “Lo fundamental es empezar ya mismo a pensar qué futuro queremos tener como humanidad. Todo el mundo entiende qué es lo que va mal, pero muy poca gente tiene soluciones. Tenemos que reunir a todos los visionarios, a la gente que está buscando salidas. Yo no quiero que el futuro sea crear una colonia en Marte, y sé que todavía tenemos tiempo para darle la vuelta a todo. Nuestras sociedades están completamente rotas”.

- Birgitta Jónsdóttir: "Sólo gritar en la calle no sirve" Entrevista por Ofelia de Pablo en La Vanguardia.com
- Nosotros, la gente, somos el sistema TEDxReykjavik
- Birgitta Jónsdóttir Blog oficial
- Poemas Web festivaldepoesiademedellin.org
- "We have to help the system to collapse" Canal Youtube WeAreChangeRotterdam

Publicado el 21.06.2018

 

Última actualización: 17/07/2018