English

Se abre el 16º Festival Internacional de Poesía de Medellín

De nuevo el pueblo de Medellín ha concertado la cita. Ha extendido la mano para encontrarse frente a frente con la posibilidad de ser a través de la palabra poética. Este junio,el Festival Internacional de Poesía regresó, cada vez más sólido en su condición de trasmutador de sensibilidades y realidades presentadas como naturales e irreversibles. 

El XVI Festival Internacional de Poesía de Medellín celebró entre el pasado 24 de junio y 2 de julio, su decimosexta versíon. En la primera lectura de poemas, acudieron al teatro al aire libre Carlos Vieco, más de 7.000 personas, unidas en el sueño antiguo y nuevo de la poesía, para escuchar la poesía de los cinco continentes. En el acto inaugural tomaron parte los poetas Álvaro Miranda, de Colombia; Michel Harlow de Nueva Zelanda; el zapoteca Macario Matus, de México; Guadalupe Grande, de España; Toyin Adewale, de Nigeria; Huda Aldaghfag, poeta defensora de los derechos de las mujeres en Arabia Saudita; Muhsin Al-Ramli, y la nicaragüense Gioconda Belli. 

Numerosos medios nacionales y extranjeros de prensa, radio y televisión, incluidos CNN y EFE, cubrieron el acto de apertura, solo ensombrecido por la noticia del asesinato del profesor universitario Gustavo Loayza, a manos de grupos paramilitares que siguen activos en la ciudad, ante el silencio presidencial. 

El público, que percibe la poesía como una alternativa espiritual, cultural y política a la actual situación de represión y miseria en que se debate el pueblo colombiano, reaccionó conmovido ante este nuevo asesinato, y nuevamente el Festival Internacional de Poesía de Medellín vivió el influjo bienhechor y esplendoroso de las multitudes que han alimentado durante años este proyecto histórico, y que han reafirmado su compromiso de luchar por una patria para la vida, para el sueño y para la poesía.

 

Palabra para conjurar el terror

Fernando Rendón, fundador y director del Festival y de la Revista Prometeo, hizo de cara al público el recuento de la justificación histórica del Festival, fundado en 1991 como una respuesta a la oscuridad que se ha instalado en Medellín desde los años 80: "Nosotros no somos partidarios de la violencia; nuestro proceso es un proceso pacífico, inédito en la historia de la poesía mundial. Queremos que este Festival continúe siendo un acto prolongado en el tiempo, donde ustedes sean cada día los protagonistas", afirmó Rendón ante el silencio amoroso y profundo del escenario, al que instó a hacer "desde el lenguaje y la sensibilidad propios de la poesía, la denuncia de las matanzas que siguen sucediéndose en Colombia".

 

Cinco continentes a través de la palabra

Los poetas participantes en la lectura inaugural supieron llevar al público a través de ámbitos distintos de la experiencia vital. El colombiano Álvaro Miranda puso en los títulos irónicos de sus poemas una nota de humor fino y trasgresor de diversos acontecimientos de la historia colombiana, y especialmente de su natal Cartagena de Indias. Por su parte, Michel Harlow, veterano poeta neozelandés, mostró la contundencia de la poesía escrita en lengua inglesa en su país. 

Muhsin Al-Ramli, poeta iraquí residente en España, transmitiò con su obra, especialmente poemas como "No a liberar Irak de mí", el paralelismo que, según su percepción, viven Colombia y el país asiático. Su palabra está atravesada por su condición de exiliado cultural, ante el horror que vive su patria. 

Gioconda Belli, quien visitó por primera vez a Medellín, leyó sus poemas amorosos, signados por el humor, ante un público desbordante.

Fueron tres horas y media de poesía, un solo y prolongado aplauso, y de un abrazo hondo entre el pueblo colombiano y representantes de la poesía contemporánea mundial.

Los actos de los demás días de celebración del Festival, estuvieron asimismo colmados de público en escenarios abiertos y cerrados.

Última actualización: 09/05/2020