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Prometeo # 61

Doll, Jean Arp

Nicanor Parra (Chile, 1914)

 

 

Autorretrato

 

Considerad, muchachos,

Este gabán de fraile mendicante:

Soy profesor en un liceo obscuro,

He perdido la voz haciendo clases.

(Después de todo o nada

Hago cuarenta horas semanales.)

¿Qué les dice mi cara abofeteada?

¡Verdad que inspira lástima mirarme!

Y qué les sugieren estos zapatos de cura

Que envejecieron sin arte ni parte.

 

En materia de ojos, a tres metros

No reconozco ni a mi propia madre.

¿Qué me sucede? -¡Nada!

Me los he arruinado haciendo clases:

La mala luz, el sol,

La venenosa luna miserable.

Y todo ¡para qué!

Para ganar un pan imperdonable

Duro como la cara de un burgués

Y con olor y con sabor a sangre.

¡Para qué hemos nacido como hombres

Si nos dan una muerte de animales!

 

Por el exceso de trabajo, a veces

Veo formas extrañas en el aire,

Oigo carreras locas,

Risas, conversaciones criminales.

Observad estas manos

Y estas mejillas blancas de cadáver,

Estos escasos pelos que me quedan.

¡Estas negras arrugas infernales!

Sin embargo yo fui tal como ustedes,

Joven, lleno de bellos ideales,

Soñé fundiendo el cobre

Y limando las caras del diamante:

Aquí me tienen hoy

Detrás de este mesón inconfortable

Embrutecido por el sonsonete

De las quinientas horas semanales.

 

 

Nicanor Parra. Obra poética: Cancionero sin nombre (1937); Poemas y antipoemas (1954); La cueca larga (1958); Versos de salón (1962); Canciones rusas (1967). Obra gruesa (selección), Santiago de Chile, Ediciones Universitarias, 1967. Antipoema (Antología). Prólogo de José M. Ibáñez-Langlois. Barcelona, Ediciones Seix Barral, 1976. Es el máximo representante de la  denominada Antipoesía. En los años 40 estudió Mecánica Avanzada en la Universidad de Brown. También enseñó Matemáticas y Física en la Universidad de Chile. Su obra es estudiada en importantes universidades y a través de ensayos y estudios realizados en América y Europa. En 1969 recibió el Premio Nacional de Literatura. Ha viajado por diversos países del mundo a realizar estudios, a dictar conferencias y talleres, y a participar en mesas redondas y encuentros poéticos. Ha sido profesor de cátedra en prestigiosas universidades tales como la Universidad de Columbia, la de Yale y la de la Habana. 

 

 

*

 

Gonzalo Rojas (Chile, 1917)

 

 

La lepra

 

Todavía recuerdo mi clase de Retórica.

Ceremonia del Juicio Final. Un gran silencio

hasta que el Profesor irrumpía: “Sentaos”.

“Os traigo carne fresca”. Y vaciaba un paquete

de algo blando y viscoso

envuelto en diarios viejos como un pescado crudo,

sobre la mesa en que él oficiaba su misa.

 

“Capítulo Primero”. “El estilo del hombre

corresponde a un defecto de su lengua”. Y mostraba

una lengua comida por moscas de ataúd

para ilustrar su tesis con la luz del ejemplo.

 

“Mirad: la lengua inglesa no es la lengua española”

“Aquí tengo la lengua de Cervantes. Su forma

de espada no coincide

con el hueco del paladar”. El Profesor hablaba

de condiciones, rasgos, influencias,

metáforas, estrofas. Y cada afirmación

era probada por la Crítica.

 

Ahora bien, los puntos de vista de la Crítica

-pobres cuencas vacías-

eran toda esa carne palpitante

saqueada a los distintos cementerios:

lenguas, dientes, narices, pulmones, vientres, manos

que un día fueron órganos de los grandes autores,

hoy tumores malignos servidos en bandejas

por profesores-asnos a discípulos-asnos

adentro de una sala-alcantarilla.

 

Donceles y doncellas extasiados

copiaban en “papeles” todas las proporciones

de una obra maestra: Las leyes de la lírica,

la épica y dramática, causas y consecuencias

la decadencia, el desarrollo

de las literaturas.

 

Ante tal entusiasmo,

el olor de los restos de los grandes autores

se mezclaba al olor de esos bellos difuntos

sentados en la silla de su propio excremento,

y una sola corriente de inmundicia era el aire,

mientras la admiración llegaba al desenfreno

cuando ese Profesor: “Si aprendéis -nos decía-

los requisitos de la creación,

seréis fieros rivales de Goethe, y superiores”.

 

Y cerraba su clase.

Guardaba todos los despojos nauseabundos

en su paquete, y con la frente en alto,

coronado en laurel por su buen éxito

nos volvía la espalda como un Dios del Olimpo

que regresa a su concha.

 

Todavía recuerdo mi clase de Retórica

en que la vida y la belleza

eran un plato de carne podrida.

 

Yo tuve que cortarme la lengua de raíz

para librarme de la lepra.

 

Gonzalo Rojas. Obra poética: Cuaderno secreto (1936); La miseria del hombre (1948); Uno escribe en el viento (1962); Contra la muerte (1964); Oscuro (1977); Transtierro (1979); Antología breve (1980); Críptico y otros poemas (1980); Del relámpago (1981); 50 poemas (1982); La fiura (1983); Dos desnudos (1985); El alumbrado (1986); El alumbrado y otros poemas (1987); Antología personal (1988); Materia de Testamento (1988); Desocupado lector (1990); Antología de aire (1991); Las hermosas (1991); Zumbido (1991); Cinco visiones (1992); Carta a Huidobro y Morbo y aura del mal (1994); Río turbio (1996); América es la casa y otros poemas (1998); y Metamorfosis de lo mismo (2001). Recibió el Premio Nacional de Literatura (1992); el Primer Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1992); el Premio Octavio Paz (1998); el Premio José Hierro (1998) y el Premio Altazor de Poesía (2001). Estuvo cercano al grupo literario Mandrágora. Salvador Allende lo nombró Consejero Cultural en China. Estudió Derecho y Literatura en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Ha ejercido la docencia en Utah, Estados Unidos, Alemania, Venezuela y Chile.

 

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Mario Benedetti (Uruguay, 1920)

 

 

De lo prohibido

 

Prohibidos los silencios y los gritos unánimes

las minifaldas y los sindicatos

artigas y gardel

la oreja en radio habana

el pelo largo la condena corta

josé pedro varela y la vía láctea

la corrupción venial el pantalón vaquero

los perros vagos y los vagabundos

también los abogados defensores

que sobrevivan a sus defendidos

y los pocos fiscales con principio de angustia

prohibida sin perdón la ineficacia

todo ha de ser eficaz como un cepo

prohibida la lealtad y sobre todo la tristeza

esa que va de sol a sol

y claro la inquietante primavera

prohibidas las reuniones

de más de una persona

excepto las del lecho conyugal

siempre y cuando hayan sido

previa y debidamente autorizadas

prohibidos el murmullo de las tripas

el padrenuestro y la internacional

el bajo costo de la vida y la muerte

las palabritas y las palabrotas

los estruendos molestos el jilguero los zurdos

los anticonceptivos pero quién va a nacer.

 

 

Mario Benedetti. Poeta, novelista, cuentista, dramaturgo, ensayista, traductor, crítico literario, periodista, cronista, guionista y letrista de canciones. SE ganó la vida también como taquígrafo, cajero, vendedor, contable, y funcionario público. Ha publicado más de 40 libros y ha sido traducido a más de 18 idiomas. Fue director del Centro de Investigaciones Literarias de Casa de las América y del Departamento de Literatura Latinoamericana de la Universidad de Montevideo. Sus novelas y cuentos han sido adaptados para la radio, la televisión y el cine. Su teatro ha sido representado en más de diez países. Ha causa del golpe militar del 73 Ha vivido en el exilio en Perú, Argentina, Cuba y España.

 

 

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Juan Sánchez Peláez (Venezuela, 1922)

 

 

VI

 

Ezra Pound quizás tenga un taller literario en el más

allá o sonría frecuentemente por la inmensa ternura

de Gerard de Nerval. Ha de expresar el americano

universal cuando mire a las nubes: “estos perros

lanudos son nuestros”. Pero entonces verán los ángeles

su corazón marino y de almendra. Y atisbarán en lo

oscuro, más abajo, como surgiendo de la tierra,

estallando en el aire, un abanico fino de resplandor.

La boca de Ezra Pound probará otra vez aquel fruto

dulce (la mora), aquel pedazo mordido con las mujeres

que amó; y abrirá sacos que contienen avena, pasto,

mucha avena, mucho pasto y mañanas sin fin para

mantenernos alimentados y despiertos a todos nosotros.

 

 

Juán Sánchez Peláez. Obra poética : Elena y los elementos (1951); Animal de costumbre (1959); Filiación oscura (1966); Lo huidizo y permanente (1969); Rasgos comunes (1975); Por cuál causa o nostalgia; Aire sobre el aire; y Poesía (Reunión de poemas 1951-1989, editado por Monte Ávila Editores. Con el poeta Vicente Gerbasi trabajó en la revista “El perfil y la noche”. Poeta y traductor, su obra se le ha llamado surrealista. Y según Leonardo Padrón, en ella encontramos “la percepción de la realidad y el sueño confundidos en un solo flujo, la magia de la imagen, la mujer como eje de la existencia, la incesante reflexión sobre la palabra poética”.

 

 

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Wislawa Szymborska (Polonia, 1923)

 

 

Inesperado encuentro

 

Somos muy amables el uno con el otro,

decimos que es bonito encontrarse después de tantos años.

 

Nuestros tigres beben leche.

Nuestros azores van a pie.

Nuestros tiburones se ahogan en el agua.

Nuestros lobos bostezan ante una jaula vacía.

 

Nuestras víboras se han sacudido los relámpagos,

los monos la inspiración, los pavos reales las plumas.

¡Cuánto hace que dejaron nuestros cabellos los murciélagos!

 

Callamos sin acabar la frase,

sonriendo sin remedio.

Nuestras personas

No saben cómo hablarse.

 

Traducción de Abel A. Murcia Soriano

 

Wislawa Szymborska. Obra poética: Busco lo palabra (1945); Por eso vivimos (1952); Preguntas planteadas a una misma (1954); Llamada al Yeti (1957); Sal (1962); Cien consuelos (1967); Gran Número (1976); Gente en el puente (1986); Fin y principio (1993); y El gran número Fin y principio y otros poemas (Ediciones Hiperión, Madrid, 1997). En 1991 recibió el Premio Goethe. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1996, por “la precisión irónica con la que ha iluminado fragmentos de la realidad humana en su contexto histórico e ideológico”. Su estilo ha sido catalogado como intimista, irónico, paisajístico y existencialista. Con versos cortos, estrofas clásicas y léxico común, logra unos poemas de gran hondura y fuerza. Se licenció en Filosofía Polaca y en Sociología. Trabajó como crítica en la revista literaria Zycie Literackie (Vida Literaria), con la columna titulada Lectura no obligatoria, en la que comentaba libros de los más diversos temas.

 

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Álvaro Mutis (Colombia, 1923)

 

 

Pregón de los hospitales

 

    ¡Miren ustedes cómo es de admirar la situación privilegiada de esta

gran casa de enfermos!

    ¡Observen el dombo de los altos árboles cuyas oscuras hojas, siempre

húmedas, protegidas por un halo de plateada pelusa, dan sombra a

las avenidas por donde se pasean los dolientes!

    ¡Escuchen el amortiguado paso de los ruidos lejanos, que dicen de

la presencia de un mundo que viaja ordenadamente al desastre de los

años,

   al olvido, al asombro desnudo del tiempo!

  ¡Abran bien los ojos y miren cómo la pulida uña del síntoma marca

a cada uno con su signo de especial desesperanza!;

  sin herirlo casi, sin perturbarlo, sin moverlo de su doméstica órbita

de recuerdos y penas y seres queridos,

  para él tan lejanos ya y tan extranjeros en su territorio de duelo.

  ¡Entren todos a vestir el ojoso manto de la fiebre y a conocer el temblor

seráfico de la anemia

  o la transparencia cerosa del cáncer que guarda su materia muchas

noches,

  hasta desparramarse en la blanca mesa iluminada

  por un alto sol voltaico que zumba dulcemente!

  ¡Adelante señores!

  Aquí terminan los deseos imposibles:

  el amor por la hermana,

  los senos de la monja,

  los juegos en los sótanos,

  la soledad de las construcciones,

  las piernas de los comulgantes,

  todo termina aquí, señores,

  ¡Entren, entren!

  Obedientes a la pestilencia que consuela y da olvido, que purifica

y concede la gracia.

  ¡Adelante!

   Prueben

   la manzana podrida del cloroformo,

   el blando paso del éter,

   la montera niquelada que ciñe la faz de los moribundos,

   la ola granulada de los febrífugos,

   la engañosa delicia vegetal de los jarabes,

   la sólida lanceta que libera el último coágulo, negro ya y poblado

por los primeros signos de la transformación.

   ¡Admiren la terraza donde ventilan algunos sus males

   como banderas en rehén!

   ¡Vengan todos

   feligreses de las más altas dolencias!

   ¡Vengan a hacer el noviciado de la muerte, tan inútil a muchos, tan

sabio en dones que infestan la tierra y la preparan!

 

 

Álvaro Mutis. Es el escritor colombiano más conocido en el mundo después de Gabriel García Márquez. Su primer libro de poemas La balanza, lo publicó en 1947.  Los elementos del desastre (1953), es otro de sus libros de poemas. En prosa ha publicado, entre otros: La nieve del almirante (1986); Ilona llega con la lluvia (1988); Un bel morir (1989); La última escala del Trup Steamer (1990); Amircar (1990) y Abdul Bashur, soñador de navíos (1991). Desde 1960 reside en México. Su obra ha sido traducida al francés, alemán, italiano, portugués, inglés, holandés y turco. Entre los diversos premios que ha ganado se encuentran: El Premio Cervantes, el Premio Príncipe de Asturias y el Premio Reina Sofía de Poesía.

 

 

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Joaquín O. Giannuzzi (Argentina, 1924)

 

 

Faetón

 

Hace millones de años, según los astrónomos,

un planeta parecido a la tierra

circulaba entre Júpiter y Marte.

Una tragedia ciclónica acabó con él.

Cuando leí esto pensé

en las variables dimensiones de la muerte,

en la órbita de la pulga

que interrumpí súbitamente esa mañana

entre dos bostezos, con un golpe de uña.

De aquel momento recuerdo

la flexión de mis rodillas al ponerme los pantalones,

la curva universal de la vida

tan indefensa en la plenitud de sus facultades.

 

Joaquín Giannuzzi. Obra poética: Nuestros días mortales (1958); Contemporáneo del mundo (1962); Las condiciones de la época (1967); Señales de una causa personal (1977); Principios de incertidumbre (1980); Violín obligado (1984); Antología poética (1990) y Cabeza final (1991). Ha recibido diversos premios, entre ellos, el Premio Vicente Barbieri (SADE); y el Premio Nacional de Literatura en 1992. Ha ejercido el periodismo y la crítica literaria a lo largo de su país. Dirige la Colección El Mono hablador. Su obra, caracterizada por un gran rigor mental e intelectual, ha sido traducida ampliamente al inglés y al italiano. Según sus palabras, “la poesía es una eterna juventud”.

 

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Jorge Eduardo Eielson (Perú, 1924)

 

 

Via Veneto

 

me pregunto

si verdaderamente

tengo manos

si realmente poseo

una cabeza y dos pies

y no tan sólo guantes

y zapatos y sombrero

y por qué me siento

tan puro

más puro todavía

y más próximo a la muerte

cuando me quito los guantes

el sombrero y los zapatos

como si me quitara las manos

la cabeza y los pies

 

Jorge Eduardo Eielson. Obra poética: Reinos (1945); Poesía contemporánea del Perú (1946); Habitación en Roma (1952). Canción y muerte de Rolando (1959); Mutatis mutandis (1967); El cuerpo de Giulia-no (1971); Poesía escrita (1976); Nuit obscure du corps (1983); Primera muerte de María (1988); Poesia scritta (1993); Noche oscura del cuerpo (1989). Además de poeta es novelista, pintor y escultor. Ha incursionado también en la poesía visual y caligramática. En el bachillerato fue alumno de José María Argüedas. Con Jean Supervielle dirigió la revista de Arte y Literatura Correo de Ultramar. A los 21 años recibió el Premio Nacional de Poesía y al año siguiente el Premio Nacional de Teatro. Vive en Europa desde hace más de 50 años. Sus poemas han sido traducidos a doce lenguas. Actualmente reside en Milán.

 

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Ernesto Cardenal (Nicaragua, 1925)

 

 

Murder INC

 

Sales de tu oficina y vas a tu casa donde te esperan

tu esposa y tu refrigeradora rumorosa y repleta

tu living-room confortable y tu highball y tu radio

y escuchas a las 8 el programa de crímenes.

¿Pero crees que los crímenes existen sólo en los radios

y que no existen también en los living-rooms?

                              Tú no has matado nunca a nadie con un tubo.

Tú eres una persona decente

                                                       un hombre honrado

¿Pero no será esa honradez una mera “coartada”?

Tú no eres el hombre que puso la bomba en el avión.

No eres el que están buscando los radio-patrullas

               “bajo, gordo y afable, con anteojos sin aro).

Tú no eres “el hombre del traje gris” claro está.

Tus huellas digitales probarían que no eres.

                    Pero tal vez no...

¿Qué tal si el jefe de los gángster dice tu nombre

si declara que tú también eres de la Mafia?

¿Que tú te beneficiaste en el robo de joyas?

                    (dinos si no cómo compraste la refrigeradora)

¿Que el dinero de la anciana asesinada en el parque

después de muchas vueltas fue a dar a tus manos?

¿Y que el dinero que la banda robó en el banco

tú lo depositaste después en el mismo banco?

¿Que en tu vida hay algo que ver con la trata de blancas?

¿Y si te siguieron los detectives en la calle

cuando subiste al taxi y bajaste del taxi

y cuando entraste al bar y saliste del bar

y a todos con los que hablaste los fueron siguiendo

y a todos con los que hablaron esos otros?

¿Y si todas tus conversaciones fueron tomadas en dictáfono?

                    ¿Y qué puedes decir ahora?

                                                                       ¿Qué alegas?

Frecuentabas el bar donde se planeó el atraco

y el hotel donde asfixiaron a la muchacha.

La refrigeradora y el radio del gángster

son de la misma marca que tú tienes.

                 -La policía ha estudiado todos sus hábitos

                 y son exactamente los mismos tuyos.

¿Y qué tal si un día tus huellas digitales coinciden

y se comprueba que tú también eres de la banda

y eres el que andan buscando los radio-patrullas

                “bajo, gordo y afable, con anteojos sin aro”

          tú eras por fin “EL HOMBRE DEL TRAJE GRIS”

y estás en la página de crímenes de los diarios

y en tu living-room el radio está hablando de ti?

 

Ernesto Cardenal. Obra poética: Gethsemani Ky (1960); Salmos (1964); Oración por Marilyn  Monroe  (1965), Homenaje a los indios americanos (1969); Oráculo sobre Managua (1973); La santidad en la revolución (1974); El Evangelio en Solentiname (1977); Telescopio en la noche oscura (1983), Quetzalcóatl (1985); y Cántico cósmico (1989), entre otros. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México y Literatura Norteamericana en la Universidad de Columbia. En 1952 fundó la Editorial de Poesía El hilo azul. 5 años más tarde ingresó al Monasterio de Our Lady of Getsemani, donde se hizo amigo y discípulo de Thomas Merton, con quien fundó la Comunidad de Solentiname  en 1966. Desde 1961 había adelantado estudios sacerdotales en el Seminario de la Ceja. Fue también Ministro de Cultura del Gobierno Sandinista. Ha trabajado en la defensa de los Derechos Humanos.

 

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Jorge Enrique Adoum (Ecuador, 1926)

 

 

 

Lástima que no se pueda olvidar a los griegos

 

eurídice de barrio ex isla exilada

pobrecilla noamada malamente querida

por tus ojos desnudos de imperio austro-húmedo

y esa tenacidad gatuna de adherencia

 

a tu vibrángulo voraz enciclopédico

fui a buscarte-nos oracular desbrujulado

en nuestra boda lenta como para remorirse

pero te volviste a mirar tus bestias infernales

(siempre va tras de ti tu único espejo

las nalgas con inscripciones como un muro

que no borró mi canto con sus letras de mano)

 

orfeo yo también de pacotilla

nadie me sentenció no seré devorado

por las minibacantes de calcetines blancos

nuncacordelias casipotrillas puroyeguas

que ya los cambiarán por medias negras de naylon

 

la culpa es de este período post-elénico y del marqués que

         sabe

histoire de quatre sous sin moral ni moraleja

entre lo in-a-moral y el desmoralizado

 

 

Jorge Enrique Adoum. Obra poética: Ecuador amargo (1949); Carta para Alejandra (1952); Notas del hijo pródigo (1953); Los cuadernos de la tierra (1952-1961); Relato del extranjero (1955); Yo me fui con tu nombre por la tierra (1964); Informe especial sobre la situación (1973); No son todos los que están (1979); El tiempo y las palabras (1992); El mar desenterrado y otros poemas (1995). Poeta, novelista, dramaturgo y ensayista, su nombre figura en múltiples antologías. Ha ganado prestigiosos premios en Hispanoamérica, entre ellos el Premio Xavier Villaurrutia. Fue director de Ediciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Secretario personal de Pablo Neruda y funcionario de la ONU y de la UNESCO.

 

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Ida Vitale (Uruguay, 1926)

 

 

PERFECCIONISMO – Alguien me contó que en cierta isla había muchísimos mosquitos, una plaga de ellos en constante aumento que tenía a mal traer a los habitantes. Un gobierno diligente descubrió que los sapos podían dar solución al problema. Ya se sabe que el sapo no cambia porque sí de charca y menos si debe hacerse a la mar. Hubo que importarlos. Respetados, bien nutridos, los sapos se multiplicaron. Cada especie de sapo tiene su propio canto. ¿Extrañaron los isleños el canto distinto? Olvidados de los mosquitos se sintieron molestos con tantos sapos. Se quejaron de nuevo. La mangosta es un animal nervioso pero domesticable, enemigo jurado de las serpientes. También de los inofensivos sapos. La isla importó mangostas de la India. Durante un tiempo cumplieron con su deber y comieron sapo. Pero un día descubrieron que el mundo también les ofrecía gallinas. Hoy la isla que quiso mejorar su fauna tiene mosquitos, sapos, mangostas, y problemas con sus gallineros.

 

 

Ida Vitale. Obra:  La luz de esta memoria (1949); Palabra dada (1953); Cada uno en su noche (1960); Paso a paso (1963); Oidor andante (1972); Jardín de Sílice (1980); Elegías en otoño (1982);  Fieles (1982); Entresaca (1984); Sueños de la constancia (1988); Serie del sinsonte (1992); Obra poética (1992); Léxico de afinidades (1994);  Dos por paz (1994). Poeta, crítica y ensayista, ha vivido en Uruguay, México y Estados Unidos. Es autora de una biografía sobre Juana de Ibarbourou.

 

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Günther Grass (Alemania, 1927)

 

 

Las ventajas de las gallinas de viento

 

Porque apenas ocupan sitio

en sus perchas de corrientes de aire

y no picotean mis domésticas sillas.

Porque no desprecian las duras mondas de los sueños,

ni corren tras las letras

que el cartero pierde cada mañana ante mi puerta.

Porque se quedan quietas

de la pechuga al penacho,

paciente superficie, escrita en letra pequeña,

sin olvidar plumas ni apóstrofos...

Porque dejan la puerta abierta

y la clave sigue siendo la alegoría

que canta de vez en cuando.

Porque sus huevos son tan ligeros

y digeribles, traslúcidos.

Quién vio ese instante

en que el amarillo se harta, agacha las orejas y calla.

Porque su silencio es tan suave,

la carne del mentón de una Venus,

las alimento...

 

A menudo con viento del Este,

cuando pasan las hojas de tabiques intermedios,

se abre un nuevo capítulo

y me apoyo feliz en la valla,

sin tener que contar las gallinas...

Porque son innumerables y se multiplican sin pausa.

 

 

Traducción de Miguel Sáenz

 

 

Günther Grass. Obra: El tambor de hojalata (1959), llevada al cine por  Volker Schlöndorff; El gato y el ratón (1961); Años de perro (1963); El rodaballo (1977); Partos mentales (1980). Sus escritos políticos están recogidos en libros como: Anestesia local (1969); Malos presagios (1992); Discurso de la pérdida:  Declinar de la Cultura en la Alemania Unida (1993); Alemania, una unificación insensata (1994) y Mi siglo (1999). Otras obras: Escribir después de Auschswitz; Los malos cocineros; Los plebeyos ensayan la revolución; Diario de un caracol; entre otras obras. Novelista, dramaturgo, ensayista, periodista y poeta, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1999, premio que donó para causas antifascistas, entre ellas, la protección de los gitanos de la discriminación en Europa. Ha sido un acérrimo enemigo de la intolerancia, del consumismo y de la carrera armamentista.

 

 

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Carlos German Belli (Perú, 1927)

 

 

Amanuense

 

Ya descuajaringándome, ya hipando

hasta las cachas de cansado ya,

inmensos montes todo el día alzando

de acá para acullá de bofes voy,

fuera cien mil palmos con mi lengua,

cayéndome a pedazos tal mis padres,

aunque en verdad yo por mi seso raso,

y aun por lonjas y levas y mandones,

que a la zaga me van dejando estable,

ya a más hasta el gollete no poder,

al pie de mis hijuelas avergonzado,

cual un pobre amanuense del Perú.

 

 

Carlos German Belli. Obra: Poemas (1958); Dentro y fuera (1960); ¡Oh Hada Cibernética! (1962); El pie sobre el cuello (1964); Por el monte abajo (1966); Sextina y otros poemas (1970); En alabanza del bolo alimenticio (1979); Canciones y otros poemas (1982), entre otros libros. Fue incluido en la Antología de la Poesía Hispanoamericana Moderna, publicado por Monte Ávila Editores. Mario Benedetti, Javier Sologuren y Julio Ortega, publicaron algunos estudios críticos sobre su obra.

 

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Fujitomi Yasuo (Japón, 1928)

 

 

¡Escapa!

 

“Serás atrapado si no escapas.”

Pero el perseguidor ya está precisamente atrás. ¿En la sombra del poste telefónico? ¿En la boca de acceso? Oh, le pediré al gordo que viene subiendo hacia acá, que me ayude. Él se cala el sombrero y pone cara de sábado a las 3:30 p.m. Asestaré a la mitad de su sombrero y me esconderé.

Silenciosamente, me deslizo sobre su cabeza calva y caigo en mi culata; pero me las ingenio para agarrar dos de sus pelos y escaparme.

 

Traducción de Rafael Patiño

 

 

Fujitomi Yasuo. Poeta, traductor y ensayista destacado con biografías críticas de Kitasono Katue y Eric Satie. Editó un Cd con sus poemas: whatnever (highmoonoon). Bilingüe, este cd está traducido al inglés por John Solt. Una columna de Fujitomi acerca de las extrañas expresiones de las lenguas inglesas y japonesas ha sido publicada por más de veinte años en Gui, la publicación literaria más vanguardista en su país. Poeta concreto y visual, ha enseñado esta forma de poesía en importantes Universidades de los Estados Unidos.

 

 

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Hans Magnus Enzensberger (Alemania, 1929)

 

 

Declaración de pérdidas

 

Perder el pelo, perder la calma,

¿me explico?, perder el tiempo,

librar una batalla perdida,

perder peso y esplendor, perdón, no importa,

perder puntos, déjame terminar de una vez,

perder la sangre, perder al padre y a la madre,

perder el corazón, hace tiempo perdido

en Heidelberg, y ahora otra vez,

sin parpadear, el encanto de la

novedad, olvídalo, perder los

derechos civiles, me doy cuenta,

perder la cabeza, por favor,

si no puede evitarse,

perder el Paraíso Perdido, y qué más,

al empleo, al Hijo Pródigo,

perder la cara, que le vaya bien,

dos Guerras Mundiales, una muela,

tres kilos de sobrepeso,

perder, perder, y volver a perder, hasta

las ilusiones perdidas hace tanto tiempo,

y que, no desperdiciemos una palabra más

en la tarea perdida del amor, digo que no,

perder de vista la vista perdida,

la virginidad, qué lástima, las llaves,

qué lastima, perderse en la multitud,

perderse en las ideas, déjame terminar,

perder la mente, el último céntimo,

no importa, termino en un momento,

las causas perdidas, toda sensación de bochorno,

todo, golpe a golpe,

¡ay!, hasta el hilo del relato,

el carnet de conducir, las ganas.

 

Traducción de Heberto Padilla

 

 

Hans Magnus Enzensberger. Obra: Política y delito (1968); Detalles (1969); Poesía para los que no leen poesía (1972); Para una crítica de la ecología política (1974); El corto verano de la anarquía. Vida y Muerte de Buenaventura Durruti (1975); Mauselo (1979); El filántropo (1985); El hundimiento del Titanic (1986); Fray Bartolomé de las Casas. Una retrospectiva al futuro (1987); ¡Europa, Europa! (1989); Mediocridad y delirio (1991); La gran migración. Treinta y tres anotaciones (1992); Perspectivas de guerra civil (1994); Las máscaras de la razón (1995); El diablo de los números. Un libro para quienes temen a las matemáticas (1997) y Zig-Zag (1998). Además de ser uno de los grandes poetas y ensayistas europeos, ha incursionado en el cine, el teatro, la ópera, las piezas radiales, los reportajes y la traducción. Su vasta obra ha sido traducida a más de cuarenta lenguas.

 

 

*

 

Américo Ferrari (Perú, 1929)

 

 

Sub Specie Aeternitatis

Y de la otra manera

 

El filósofo Benito de Spinoza, para tomar algún solaz de sus severos estudios especulativos, y ya que abominaba de novelas y poesías infestadas de fantasías vanas e ideas inadecuadas, ocupaba sus ratos de ocio criando arañas que alojaba en una caja; les echaba moscas y se pasaba sabrosos ratos de eternidad contemplando cómo las arañas se comían libre y necesariamente a las moscas. De este entretenimiento nacieron la Ética, el Tratado de la reforma del entendimiento y un substancioso y ameno epistolario donde queda demostrado con claridad meridiana cómo la esencia de uno es comerse al otro o ser comido por él, corolario deducido del postulado de la Araña  Mayor, denominada también Deus sive substantia; esta araña absoluta contiene en sí toda esencia singular, incluyendo la de la mosca y su singular aptitud para ser comida. El hijo de Benito, Jorge Guillermo Federico, imprimió a este sosegado banqueteo en la eternidad movimiento dialéctico y animación fenomenológica. Su nieto Carlos halló modo de conectar el dispositivo con una máquina de transformar el mundo y alborotar el tiempo.

La araña mayor fue rebautizada con el nombre de Historia sive substantia irrequieta. La progenie creció. Bisnietos y tataranietos se erigieron en celadores e intendentes de la Idea Adecuada que en la nueva administración del círculo arácnido es siempre la que viene después de la anterior, salvo la última y buena que lo explica todo y no tiene después. Desde entonces la caja ha aumentado tanto de tamaño que no se ven sus límites. Las arañas engordan y los afortunados herederos de la Idea han hecho del pasatiempo del maestro su único quehacer. En algún lugar de la caja se ha pensado incluso en hacer al filósofo comisario emérito del nuevo orden de comedores y comidos.

                  -No, dijo Benito azorado. –Así no juego.

 

 

Américo Ferrari. Obra: El silencio de las palabras (1972); Espejo de la ausencia y la presencia (1972); Las metamorfosis de la evidencia (1974); Tierra desterrada (1980); La fiesta de los locos (1982); Para esto hay que desnudar a la doncella (Obra poética 1949-1997, 1998); y Casa de Nadies (2000). Es también un destacado traductor de poetas como Novalis y Georg Trakl. Son conocidos sus ensayos sobre César Vallejo y sobre diversos poetas peruanos del Siglo XX. Ha publicado estudios sobre poesía hispanoamericana. Reside en Suiza actualmente.

 

 

*

 

Edoardo Sanguineti (Italia, 1930)

 

 

20

 

los dos cadáveres enterrados en la vitrina ( si corres y

            saltas

así acabarás cayendo en una tumba: es mejor que me

            des la mano)

son absolutamente prehistóricos: (si quieres te leo dónde

han sido descubiertos):

                        son propiedad

de la Bundesrepublik, lo supongo desde el momento que

            están aquí,

en el ala derecha del Museum für Vor-und Frühgeschichte

(en el ala izquierda del castillo de Charlottenburg):

pero es muy improbable, Michel, que también por nosotros

se mantenga un día tanto interés:

                      nosotros no seremos jamás

enterrados entre los colmillos de los mamuts: jamástendré

sobre el hueco del corazón, aquella piedra que ves, gruesa

como el puño de un niño:

                        (búscame donde estoy en la ruinosa

Totentanz, soy la última figura del fondo, escondido,  para siempre,

bajo el revoque blanco):

 

 

Edoardo Sanguineti. Es uno de los grandes poetas italianos contemporáneos. También es ensayista y profesor Universitario. En dos ocasiones ha asistido al Festival Internacional de Poesía de Medellín. Convencido Marxista, es un crítico constante de la situación política y social reinante en nuestro medio. Obra: Laborintus (1956); Il sonetto (1957); Opus Metricum (1960); Interpretazione di Malebolge (1961), Tre studi danteschi (1961); Tra liberty e crepuscolarismo (1961); Alberto Moravia (1962); K. e altre cose (1962); Passaggio (1963); Capriccio italiano (1963); Triperuno (1964); Ideologia e linguaggio (1965); Guido Gozzano (1966); Il realismo di Dante (1966); Il Giocco dell´Occa (1967); Teatro (1969); Il Giocco di Satyricon (1970); Storie Naturali (1971); Wirrwarr (1972); Catamerone (1974), entre otros libros. Es también autor de una discutida Antología italiana del 900 (1969).

 

 

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Juan Gelman (Argentina, 1930)

 

 

Dichos

 

cuando te conocí/mi corazón tenía más hambre que piojo de

   peluca/

los piojos de peluca son así/

capaces de morirse de hambre en la mitad de la belleza que

   no les da de comer/

pero ellos/embellecidos por tanta belleza/

 

se empiezan a sentir otro animal/un jilguerito/tal vez/

que vuela y canta alrededor del día/

un canario más amarillo que el sol/más ardiente/

un ruiseñor más hondo que la noche en que te conocí

 

y conocí los dos trabajos del pajarito atrapado/

que son desatarse y atarse/

herir la vida con amor y padecer la herida/

estar purísimo de amor callado y hacer que su silencio le

   reviente los tímpanos al mundo/

 

yerbas de amor cubren al jilguerito/

pero eso no quiere decir nada/

no quiere decir que el canario comerá/

que el ruiseñor no va a morirse de hambre/

 

estoy hablando de cuando vi tu alma/

y la alegría entró en mí como un desconocido/

y mi alma agradecida tuvo extraños primores/

y te amé duplicadamente/te amé por vos y por mí/

 

para este fin de amor fuimos nacidos/

para esta desnudez/

nuestro amor es más raro que un elefante francés/

una vez pasó un elefante francés por el barrio/

 

le sonreía a todo el mundo y decía “bonyur”/”bonyur”/

pero ninguno le creía

dónde se vio a un francés sonreír a todo el mundo/

solamente los chicos se animaban a tocarlo/

 

le tiraban la cola para volverlo azul/

a cada tirón al elefante le salía un pajarito/

un canario o ruiseñor que se ponía a hablar de tu candor/

un jilguerito muerto de hambre con los ojos llenos de tinta

   y de papel/

 

a mí me gusta la palabra necesidad en italiano/

necesidad en italiano se dice bi/sogno

o se te bi/sueño/mujer que necesito

dos veces/y otras más/

 

este amor es más difícil que cagar en un frasquito/

te amo con todas mis fuerzas sin comprender la verdad/

voy de la furia a la dulzura/ de la dulzura a la pena/

con cataratas en el ojo del alma/

 

Juan Gelman. Obra: Violín y otras cuestiones; El juego en que andamos; Velorio del solo; Gotán; Cólera buey; Poemas; Los poemas de Sydney West; Fábulas; Hechos y relaciones; Si dulcemente; Composiciones; Citas y comentarios; Interrupciones I; Interrupciones II; Carta a mi madre; Anunciaciones; y Salarios del impío. Antologías de sus poemas han sido publicadas en numerosos países, entre ellos, España, México, Argentina, Uruguay, Cuba y Costa Rica. Ha trabajado como traductor para la UNESCO. Entre 1975 y 1988 vivió desterrado en Italia y Francia, a causa de la dictadura militar argentina. Su obra, que ha aportado enormemente a la lengua castellana, ha sido traducida a numerosos idiomas.

 

 

*

 

Rafael Cadenas (Venezuela, 1930)

 

 

Derrota

 

Yo que no he tenido nunca un oficio

que ante todo competidor me he sentido débil

que perdí los mejores títulos para la vida

que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme

          es una solución)

que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos

que me arrimo a las paredes para no caer del todo

que soy objeto de risa para mí mismo

que creí que mi padre era eterno

que he sido humillado por profesores de literatura

que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada

que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en

         la vida

que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo

que tengo vergüenza por actos que no he cometido

que poco me ha faltado para echar a correr por la calle

que he perdido un centro que no tuve

que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo

que no encontraré nunca quien me soporte

que fui preferido en aras de personas más miserables que yo

que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces

        más burlado en mi ridícula ambición

que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que

        yo (“Ud. es muy quedado, avíspese, despierte”)

que nunca podré viajar a la India

que he recibido favores sin dar nada a cambio

que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma

que me dejo llevar por los otros

que no tengo personalidad ni quiero tenerla

que todo el día tapo mi rebelión

que no me he ido a las guerrillas

que no he hecho nada por mi pueblo

que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por

          otras cuya enumeración sería interminable

que no puedo salir de mi prisión

que he sido dado de bajo en todas partes por inútil

que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día

          sereno

que me niego a reconocer los hechos

que siempre babeo sobre mi historia

que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento

que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido

         encontrarlo

que no lloro cuando siento deseos de hacerlo

que llego tarde a todo

que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas

que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable

que no soy lo que soy ni lo que no soy

que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas

          haya sido humilde hasta igualarme a las piedras

que he vivido quince años en el mismo círculo

que me creí predestinado para algo fuera de la común y nada he

          logrado

que nunca usaré corbata

que no encuentro mi cuerpo

que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme,

          barrer todo y crear de mi indolencia, mi flotación, mi

          extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance

          de la mano

me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome

          de los otros y de mí hasta el día del juicio final.

 

 

Rafael Cadenas. Obra: Cantos iniciales (1946); Cuadernos del destierro (1960); Cantos iniciales (1966); Falsas maniobras (1966); Realidad y Literatura (1972); Intemperie (1977), centro de la evolución poética del poeta; Memorial (1977); Amante (1983); y Gestiones.  Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1985. Es miembro fundador del grupo Tabla redonda (1969), el cual comparte con el grupo Sardio, las actitudes estéticas de la época. El emblemático poema Derrota, apareció publicado en 1963. Sus poemas han aparecido en las más importantes antologías de poesía en Hispanoamérica.

 

 

*

 

Roberto Fernández Retamar (Cuba, 1930)

 

 

Felices los normales

 

Felices los normales, esos seres extraños.

Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,

Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,

Los que no han sido calcinados por un amor devorante,

Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más.

Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,

Los satisfechos, los gordos, los lindos,

Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,

Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,

Los flautistas acompañados por ratones,

Los vendedores y sus compradores,

Los caballeros ligeramente sobrehumanos,

Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,

Los delicados, los sensatos, los finos,

Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.

Felices las aves, el estiércol, las piedras.

 

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,

Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan

Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos

Que sus padres y más delincuentes que sus hijos

Y más devorados por amores calcinantes.

Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

 

 

Roberto Fernández Retamar. Poeta y ensayista, recibió el Premio Nacional de Literatura en 1989. Profesor universitario de gran trayectoria y director de la revista Casa de las Américas, institución que preside en la actualidad. Ha publicado varios ensayos entre los que se encuentran La Poesía contemporánea en Cuba 1927-1953 (1954), Idea de la estilística (1958), Papelería, Ensayo de otro mundo (1967), Para una teoría de la literatura hispanoamericana y otras aproximaciones (1975), Introducción a José Martí (1978), Calibán (1971) y Para un perfil definitivo del hombre (1981). Tiene una notable obra poética con títulos como Que veremos arder; Cuaderno paralelo; Circunstancia de poesía; Juana y otros poemas personales; Algo semejante a los monstruos antediluvianos - donde se recogen poemas escritos entre 1949 y 1988 - y Aquí, con el que alcanzó, en 1994, el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde de Venezuela. Ha recibido las más importantes distinciones otorgadas en el campo de la Cultura en Cuba.

 

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Ferreira Gullar (Brasil, 1930)

 

 

Espera

 

Un grave acontecimiento está siendo esperado por todos

 

Los banqueros los capitanes de la industria los hacendados

ricos duermen mal. El Ministro

de Guerra cena sobresaltado,

la pistola encima de la mesa.

 

Nadie sabe de qué forma esta vez la necesidad

se manifestará:

                        si como

                        un huracán o un maremoto

si bajará de las colinas o subirá de los valles

si brotará de los suburbios con la furia de los ríos contaminados

 

Nadie sabe.

Pero cualquier viento en una rama

                                                       lo anuncia:

 

un grave acontecimiento

está siendo esperado

y ni Dios ni la policía

podrían evitarlo.

 

 

Traducción de Alma Velasco

 

 

Ferreira Gullar. Obra: Un poco acima de chao (1949); A luta corporal (1974); Dentro da noite veloz (1975); Poema sujo (1976); En el vértigo del día (1975-1980); Vanguardia e Sub-desenvolvimento (1979); Na vertigem do dia (1980). En 1951 se trasladó a Río de Janeiro donde ha ejercido labores periodísticas y de Crítico de Arte. Encabezó el Movimiento Neoconcretista, corriente contestataria al Concretismo objetivo y formal. Es uno de los más importantes poetas brasileros de la actualidad.

 

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Jean Clarence Lambert (Francia, 1930)

 

 

Anuncios por altoparlantes

 

- ¡Atención! ¡El Olvido os habla!

- ¡He aquí las últimas noticias! Las últimas...

- Los grandes saldos se han acabado. ¡Atención!

- ¡Vacaciones! ¡Vacaciones en el azur!

- Si usted desea obtener rápidamente unos senos

  espléndidos, jóvenes y redondos...

- ¡Hasta el infinito ha encontrado comprador,

  y la muerte! ¡La muerte fuerte, que reconforta!

- Usted tendrá la sensación de no llevar nada puesto.

  Su nerviosidad y su elasticidad incomparables.

- ¡Atención! ¡Son vuestras últimas vacaciones!

- La lotería de las galaxias. Primer premio:

  ¡La cabellera de Circe y cuatro millones de estrellas

   ancianas!

- Y como segundo premio: el Oriente desierto.

- La bolilla mágica rueda dulcemente sobre vuestras axilas...

  ¡Una nube llamada caricia!

 

  Entonces los acontecimientos se precipitaron

 

 

Jean Clarence Lambert. Poeta, pintor, dramaturgo, ensayista, traductor, estudioso de las lenguas, y viajero. Ha creado una vastísima obra en la que explora el arte y la poesía. Su contacto con esenciales poetas del surrealismo, entre ellos Paul Eluard y con artistas de movimientos de vanguardia, como el grupo Cobra, le han posibilitado plantear una concepción del arte como impulso de la libertad creadora. Publicó, con Roger Callois, Tesoro de la Poesía Universal (1958); y una numerosa gama de obras ensayísticas. Octavio Paz fue su puente inicial con México e Hispanoamérica, el cual ha mantenido con publicaciones poéticas en lengua castellana como Código y Jardines errantes. Es un estudioso del laberinto y de su presencia en el arte contemporáneo, como lo demuestra en su libro El reino imaginal.

 

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Takashi Arima (Japón, 1931)

 

 

Reuniones

 

Para preparar la asamblea general

Tenemos un comité directivo.

Algunos se retrasan.

 

Para preparar el comité directivo

Tenemos una comisión especial.

Algunos dan cabezadas.

 

Para preparar la comisión especial

Tenemos una comisión permanente.

Algunos se escapan a la mitad.

 

Para preparar la comisión permanente

Tenemos un pequeño comité.

Algunos no abren la boca.

 

Para preparar ese pequeño comité

Tenemos una sesión preparatoria.

Algunos no aparecen.

 

Para preparar la sesión preparatoria

Tenemos un banquete.

Animación general.

 

 

Takashi Arima. Poeta diplomado en economía en la Universidad Doshisha de Kioto. Ha sido también profesor en la Universidad de Bellas Artes en Kioto. Sus poemas satíricos y humorísticos han sido musicalizados por jóvenes pertenecientes al movimiento Folk, desde 1967. Pertenece a la Asociación de Escritores Japoneses y al Centro Asiático de Intercambios Culturales. ES asiduo colaborador de la revista de Poesía Contemporánea Gendaishi. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, chino, ruso y al español, la antología titulada De los curto puntos cardinales.

 

 

*

 

Vahé Godel (Suiza, 1931)

 

 

Me sofoco. Desabotono mi cuello... Ningún progreso, ningún subrayado: Mi cuello esconde otro, cerrado también y no menos estrecho. Reiterando los mismos gestos, descubro un nuevo torno -y así continua. No termino de desabotonarme, con una  mano cada vez más febril. Es incómodo hacer deslizar estas pequeñas pastillas de nácar, todas parecidas, a través de hendijas tan delgadas - a tal punto que el repasar ha endurecido los labios. Mis dedos se agotan. Me duelen las uñas. Me sofoco. Cuanto más me desabotono, más crece mi impresión de que el cuello se encoge...Pero he aquí  de repente un botón bien curioso, tanto por el tamaño como por la consistencia: una bolita un poco blanda y rugosa ( una especie de cerrojo) que no tengo ninguna dificultad en extraer de su ganga - puesto que ésta última es elástica. Respiro mejor. Me palpo el cuello, largamente, como para encontrar señales de estrangulación...En el presente, contemplo mis manos: ensangrentadas. Un pedazo de espejo me acaba de aclarar: El final de todo este desabotonamiento habrá sido la carnada de un cierre ¡En la piel de mi pecho se recorta una ancha escotadura, un delta rojo sombrío, con franjas en redecilla de luminosa sangre...¿Voy yo, con mis propias manos, defendiendo a mi cuerpo, continuar el desollamiento de este cuerpo sin defensa? ¿Voy yo a cavar esta herida triangular? ¿Voy a arrancarme el corazón?...¿Y para ofrecerlo a quién? - incluso una perra no lo querría...

 

Traducción de Rafael Patiño

 

Vahé Godel.  Ha sido considerado como uno de los más originales creadores dentro de la actual poesía Suiza en lengua francesa. El crítico venezolano Alfredo Silva Estrada, traductor y estudioso de su obra, ha afirmado que desde Señas particulares (1969) hasta Algo Alguien (1987), éste no ha cesado de adentrarse, armado de humor y ternura, a través de límites naturales entre lo natural y lo mental, en la búsqueda del yo y el otro, en la lucha y convivencia entre el algo y el alguien, en la indagación en soledad del adentro y el afuera. Así, claridad y sombra se alternan en su escritura.

 

 

*

 

Saúl Yurkievich (Argentina, 1931)

 

 

Glotón todo lo sorbo

 

forro zorros monto toros rompo loros

corto topos topo tordos troto potros

mocho monos combo loros osos sofoco

soplo mocos ojos mojo mondo troncos

globos rojos gordos rombos trompos

todo convoco

hombro con hombro coloco

todo compongo corrompo

froto torsos doro dorsos

morboso rozo

moroso gozo

provoco fogoso colmo

plomo troco por oro

oro por lodo

contornos torno porosos

borro polvorosos rostros

corono toscos colosos

o soso como bobo rondo solo

monótono monologo

loco zozobro

todo noto todo toco todo tomo

color olor sopor

todo nombro formo orno

confronto corroboro o borro

como pongo podo

como doto boto

conozco todo don

todo tono todo son

sol otoño flor

copo cogollo chopo

chorro bochorno borbollón

orondo gloso

o chocho bocho

con pomposos horóscopos conforto

o torpor dolor horror otorgo

goloso todo como

glotón todo lo sorbo

 

 

Saúl Yurkievich. Poeta, prosista y ensayista, ha colaborado con numerosas publicaciones. Reside en París. Ejerce alternativamente y la creación poética y prosística y la crítica literarias. Ambas actividades son para él complementarias, dos tratamientos igualmente creativos de la palabra que imagina o dilucida mundos. Su literatura conlleva una experta reflexión sobre los modos de representación verbal, así como su crítica se basa en un experimentado manejo de la escritura. Catedrático de la Universidad de París, ha enseñado en diversas universidades americanas y europeas. Ha publicado numerosos libros de poemas y ensayos, entre ellos Rimbomba; Acaso Acoso; De plenos y vanos; Fundadores de la poesía Latinoamericana y La Movediza modernidad, algunos de los cuales han sido traducidos a otros idiomas, especialmente al francés.

 

 

*

 

Juan Calzadilla (Venezuela, 1931)

 

 

Las anécdotas

 

Tengo que luchar a brazo partido con las anécdotas

mientras me concentro o medito, sentado al borde de la

hoja en blanco, antes de comenzar a escribir el texto.

¿Cómo cerrarles el paso? Tal es la pregunta. Son

escurridizas y astutas y, al menor descuido, se cuelan por

las rendijas que la escritura deja entre frase y frase.

Además, saben muy bien sus roles, por lo que nada les

cuesta asumir aquellos con lo que me engañan,

presentándose a mis ojos con la cara bien lavada, como

quien no ha quebrado un plato. Al menor indicio de ser

descubiertas corren a esconderse debajo de las palabras.

Se apuran a tomar las formas de éstas con la velocidad de

las ratas. Nunca las he visto hacer tanto ruido como

Cuando afinco la punta del láp...

 

 

Juan Calzadilla. Obra poética: Dictado por la jauría; Diario para una poesía mínima; Minimales; Malos modales; Las contradicciones sobrenaturales; Ciudadano sin fin; Principios de Urbanidad y Diario sin sujeto. Es poeta, artista plástico, crítico literario, coordinador de talleres literarios y periodista. Es cofundador del grupo El techo de la ballenas (1961)  y de la revista Imagen (1984). En 1997 le fue otorgado en Venezuela el Premio Nacional de Artes Plásticas.

 

 

*

 

Jacques Roubaud (Francia, 1932)

 

 

¡Sacré-Coeur!

 

¡Sagrado Corazón!

te veo

Oh Biberón

con tu enorme tetina en forma de cruz

 

¡Sagrado Corazón!

¡pero si eres siete veces biberón!

qué bien os veo desde el pie de la cuesta

en la plaza Saint-Pierre

tres biberones pequeños

tres biberones medianos

y uno grande

 

Anochece

se abre la gloria de los cielos

para que vengan a mamar los ángeles

tres biberones pequeños

tres biberones medianos

 

Pero tú

biberón grande

eres para el Niño Jesús

¡ah!

ojalá no se hiera los labios

con su tetina en forma de cruz

 

 

Traducción colectiva de Jorge Riechmann, Ada Salas, Genaro Talens, Jesús Munárriz, José Luis del Castillo y Francisco Castaño

 

 

Jacques Roubaud. Es uno de los grandes poetas franceses contemporáneos. “Compositor de matemática y poesía”, es un miembro activo del grupo OULIPO, desde hace varias décadas. Con Edoardo Sanguineti, Charles Tomlinson y Octavio Paz, participó de la aventura de escritura colectiva titulada Renga. 40 poemas, es un libro suyo, publicado en 1998 por Editorial Hiperión , Madrid, en edición bilingüe. Poesía, etcétera: puesta a punto (ensayo), es otro de sus libros editados en español, por Hiperión. Otros libros suyos: Trente et un au cube (1973); Graal fiction (1978); La belle Hortense (1985); La fleur inverse – essai sur l´art formel du art des troubadours (1986); Le grand incendie de Londres (1989); Echanges de la lumière (1990); La boucle (1993); Le chavalier Silence: une aventure des temps aventureux (1997); La ballade et le chant royal (1998) y La forme d`une ville change plus vite, hellas, que le coeur des humains (1999).

 

 

*

 

Adrian Mitchell (Gran Bretaña, 1932)

 

 

Un perrito llamado Pubertad

 

Era como tener un cachorro entre los calzoncillos

Un perrito secreto que no te permitían mostrarle a nadie

Ni a tu mejor amigo o a tu peor enemigo

 

Querías darle palmaditas mimarlo

Todo el tiempo pero se suponía que no debías tocarlo

 

Sólo dormía cinco minutos seguidos

Y de pronto levantaba la cabeza

En plena inspección médica de la escuela

Y siempre cuando tomabas un bus

Tenías que bajar todo agachado del segundo piso

Para sacar a escondidas al perrito

Sin que la tetona conductora  se diera cuenta

Del pícaro colado sin tiquete

 

Daba saltos, húmedas las narices, movía el rabo

Sólo dejaba de molestar

Cuando estabas solo con él

Pretendiendo que hacías la tarea

Pero en realidad mirándonos

En cálidos y brumosos ensueños

 

Sobre esas bellas estudiantes en el bus

Con gaticos rebotando dentro de sus suéteres.

 

Traducción de Nicolás Suescún

 

 

Adrian Mitchell. Poeta, novelista, libretista, dramaturgo, periodista, crítico de arte y editor de poesía. Realizó estudios en Oxford y fue presidente de la Sociedad de Poesía de la Universidad, así como editor de la publicación estudiantil Isis. Fue el primero en publicar una entrevista con Los Beatles. Tiene muchas novelas y colecciones de poesía en las que prima el contenido social y el humor. A través de los últimos 30 años ha escrito obras de teatro tanto para el National Theatre y el The Royal Shakespeare Company como para sociedades de teatro experimental tales como la Welfare State International. Poems, fue el título de su primera colección de poemas, publicada en 1954. Después publicó, entre otros, los libros Our Loud (1968) y Ride the Nightmare Cometh (1971). Para niños escribió All My Own Stuff (1991) y The Thirteen Secrets of Poetry (1993).

 

 

*

 

Jaime Jaramillo Escobar (Colombia, 1932)

 

 

Aviso a los moribundos

 

A vosotros, los que en este momento estáis

     agonizando en todo el mundo:

os aviso que mañana no habrá desayuno para

     vosotros;

Vuestra taza permanecerá quieta en el aparador

     como un gato sin amo,

mirando la eternidad con su ojo esmaltado.

Vengo de parte de la Muerte para avisaros

      que vayáis preparando vuestras ocultas

      descomposiciones:

todos vuestros problemas van a ser resueltos

      dentro de poco,

y ya, ciertamente, no tendréis nada de qué

      quejaros, ¡oh príncipes deteriorados y

      próximos al polvo!

Vuestros vecinos ya no os molestarán más con

      sus visitas inoportunas,

pues ahora los visitantes vais a ser vosotros,

      ¡y de qué reino misterioso y lento!

Ya no os acosarán más vuestras deudas ni os

     trasnocharán vuestras dudas e incertidumbres,

pues ahora sí que vais a dormir, ¡y de qué

     modo!

Ahora vuestros amigos no podrán perjudicaros

      más, ¡oh afortunados a quienes el

      conocimiento deshereda!

Ni habrá nadie que os pueda imponer una

      disciplina que os hacía rabiar, ¡oh

      disciplinados y pacíficos habitantes de vuestro

      agujero!

Por todo esto vengo a avisaros que se abrirá

      una nueva época para vosotros

en el subterráneo corazón del mundo a donde

      seréis llevados solemnemente

para escuchar las palpitaciones de la materia.

Alrededor vuestro veo a muchos que os quieren

      ayudar a bien morir,

y que nunca, sin embargo, os quisieron

      ayudar a bien vivir.

Pero vosotros ya no estáis para hacer caso de

      nadie,

Porque os encontráis sumergidos en vosotros

      mismos como nunca antes lo estuvierais,

pues al fin os ha sido dado poder reposar en

      vosotros,

en vuestra más recóndita intimidad, a donde

      nadie puede entrar a perturbaros.

Ciertamente, vuestro suceso no por sabido es

      menos inesperado,

y para algunos de vosotros demasiado cruel,

      como no lo merecíais,

mas nadie os dará consolación y disculpas.

De ahora en adelante vosotros mismos tendréis

      que hacer vuestro lecho,

quedaréis definitivamente solos y ya no

      tendréis ayuda, para bien o para mal.

Vosotros, que no soportabais los malos olores,

       ahora ya nadie os podrá soportar a

       vosotros.

Vosotros, que no podíais ver un muerto, ahora

       ya nadie os podrá ver a vosotros,

os ha llegado vuestro turno, ¡oh maravillosos

       ofendidos en la quietud de vuestra

       aristocrática fealdad!

Tanto que os reísteis en este mundo, mas ahora

       sí que vais a poder reíros a todo lo largo

       de vuestra boca,

¡oh prestos a soltar la carcajada final, la que

       nunca se borra!

Yo os aviso que no tendréis que pagar más

      tributo, y que desde este momento quedáis

      exentos de todas vuestras obligaciones,

¡oh próximos libertos, cómo vais a holgar ahora

      sin medida y sin freno!

Ahora vais a entregaros a la desenfrenada locura

      de vuestro esparcimiento,

no, ciertamente, cómo os revolcabais en el revuelto

      lecho de vuestros amantes,

sino que ahora seréis vosotros mismos vuestro

      más tierno amante,

sin hastío ni remordimiento.

Tomad vuestro último trago de agua y despedios

       de vuestros parientes porque vais a

       celebrar el secreto concilio

en donde seréis elegidos para presidir vuestra

       propia desintegración y vuestra ruina

       definitiva.

Ahora sí que os podréis jactar de no ser como

       los demás, pues seréis únicos en vuestra

       inflada podredumbre,

¡ahora sí que podréis hacer alarde de vuestra

       presencia! Yo os aviso

que mañana estrenaréis vestido y casa y

       tendréis otros compañeros más sinceros y

       laboriosos

que trabajarán acuciosamente día y noche para

       limpiar vuestros huesos.

Oh vosotros que aspiráis a otra vida porque

       no os amañasteis en ésta:

Yo os aviso que vuestra resurrección va a estar

       un poco difícil,

porque vuestros herederos os enterrarán tan

       hondo

que no alcanzaréis a salir a tiempo para el

       juicio final.

     

 

Jaime Jaramillo Escobar. Conocido también como X-504, es un destacado representante del Nadaísmo. Obra: Los poemas de la ofensa (1968); Extracto de Poesía (1982); Sombrero de ahogado (1984), Primer Premio en el Concurso Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus; Poemas de tierra caliente (1985), Primer Premio del Concurso Nacional de Poesía de   la Universidad de Antioquia; Selecta (1987); Antología básica (1991). Durante varios años ha dirigido un taller de poesía  en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín.

 

*

 

Armando Uribe Arce (Chile, 1933)

 

 

Tú quien eres quien Es.

De tu esqueleto cada hueso cuento.

Meto mano en tus manos y en tus pies.

Y tu costado, bajo la costilla,

la mala fe me tienta y yo lo tiento.

Yo de Tomás tal palo tal astilla.

Tú zarza que ardes, yo no soy Moisés.

Si no sé quién es Quién me cuento un cuento

locura de la cruz o tontería

yo el que se humilla soy el que lo hería.

“Feliz si crees tú que no me ves”.

¡Tú quien eres quien es!

No ve nada pero me parece

Que oigo voces lejanas. ¿Quién es Ese?

 

Señor, si me dirijo a ti porque ando

lleno de tics obseso persignándome

¿es prueba de que no eres Dios? Hablándote

tal como ahora porque se me pone

que hay Dios y estoy bajo su manto

¿no hay Dios porque son falsas mis razones?

 

 

Armando Uribe. Obra: El transeúnte pálido (1954); El engañoso laúd (1956); Antología de Ezra Pound-Homenaje desde Chile (1995); Alone, la sombra inquieta (1997); Carta abierta a Patricio Aylwin (1998); Los ataúdes (1999). Pertenece a la Academia Chilena de la Lengua y es Académico de la Real Academia Española de la Lengua. Recibió el premio Altazor de Poesía por su libro Contra la voluntad. En 1968 dirigió la delegación chilena a la Asamblea Extraordinaria de Naciones Unidas para la aprobación del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Tiene más de 40 publicaciones en el campo del Derecho, la Religión, la Política y la Literatura.

 

 

*

 

Amiri Baraka (Estados Unidos, 1934)

 

 

Atavío del Ángel Disfrazado

 

 

  1. Nunca dejes que un fantasma

               Te atrape

                       ¡Nunca!

 

  1. ¡Evita la Muerte

               Los Fantasmas

                Siempre

                         están

                allí!

 

  1. ¡Los Muertos

Y los Vivos

 No deben

 mezclarse!

 

  1. Los fantasmas piensan que son

              guapos

       ¡No te quedes jamás para comprobarlo!

 

  1. Me mencionaron en los créditos

¡pero el fantasma

        recibió

                 la plata!

 

  1. Los cementerios

              las funerarias

              y las morgues

              no te necesitan

              mientras

              estés vivo

 

  1. Nunca dejes que Mr. Chan

te mande

solito

a un cuarto

        solito

 

  1. Si la oscuridad se vuelve

               Ruidosa

               ¡Busca

               la luz

                       en

               seguida!

 

9.   Muy pocas personas saben

               mi nombre

                       completo.

       Ni tan siquiera

       si el nombre  

       con que me llaman

                es real.

 

  1.    Espera hasta que

               pare

               el tiroteo

               luego

               espera

               a

               los testigos.

 

        Vete tan pronto

               sea

               seguro.

 

  1.  Yo soy chofer

               cuando me ves.

               Pero eso es

                       solamente

                en las películas.

 

  1.   Nunca estoy

               riéndome

               de verdad

         excepto

         fuera de cámara.

 

  1.   Yo hice mucha plata

   e hice a la gente feliz.

            Fue

                      un oficio

            que acepté

            ¡en vez de

                     predicar

                               o robar!

 

  1.   Birmingham

  Birmingham

                 fue donde

                 4 de mis hijas

                 fueron asesinadas

 

         John Coltrane

         compuso

         Alabama

         Fue la música

         que hizo mover

                          mis pies

                 ellos nunca

                 fallaron.

 

Traducción de Tim Pratt

 

 

Amiri Baraka. Obra: 14 libros de poesía, entre ellos, Preface To A Twenty Volume Suicide Note; The Dead Lecturer; It's Nation Time; Spirit Reach; and Reggae or Not, una novela, cinco libros de ensayos, 24 obras de teatro y cuatro antologías. Es poeta, dramaturgo, profesor y activista, arquitecto de El Movimiento de las Artes Negras. Baraka, nacido LeRoi Jones fue educado en la Universidad de Rutgers y en la Universidad de Howard. Desde 1968 hasta 1975, fue uno de los fundadores y presidentes del Congreso para el Pueblo Africano, una organización nacionalista Pan-Africana, y fue uno de los lideres organizadores de la Convención Nacional Política Negra en 1972. Editó Cricket, Una revista de música Afro-Americana, y dirigió una publicación de nuevas literaturas a través de Jihad Press and Peoples War Publications. Actualmente es editor de The Black Nation, y de una larga lista de otras publicaciones.

 

 

*

 

Gabriel Zaid (México, 1934)

 

 

 

Teofanías

 

No busques más, no hay taxis.

 

Piensas que va a llegar, avanzas,

retrocedes, te angustias,

desesperas. Acéptalo

por fin: no hay taxis.

 

Y ¿quién ha visto un taxi?

 

Los arqueólogos han desenterrado

gente que murió buscando taxis,

mas no taxis. Dicen

que Elías, una vez, tomo un taxi,

mas no volvió para contarlo.

Prometeo quiso asaltar un taxi.

Sigue en un sanatorio.

Los analistas curan

la obsesión por el taxi,

no la ausencia de taxis.

 

Los revolucionarios

hacen colectivos de lujo,

pero la gente quiere taxis.

 

Me pondría de rodillas si  apareciera un taxi.

Pero la ciencia ha demostrado

Que los taxis no existen.

 

Gabriel Zaid. Poeta, traductor y ensayista.Obra: Fábula de Narciso y Ariadna (1958); Seguimiento (1964); La máquina de cantar (1967); Campo nudista (1969); Práctica mortal (1973); Cómo leer en bicicleta (1975); Cuestionario (1976); Adivinos y libreros (1986); De los libros al poder (1988), entre otros. Recibió el Premio Xavier Villaurrutia en 1972 y el Premio  Magda Donato en 1986.

 

*

 

Ramón Palomares (Venezuela, 1935)

 

 

El jugador

 

Yo soy como aquel hombre que estaba sentado en una mesa de  juego

Y al promediar la tarde ya estaba bien basado

Y dio y dio hasta que estuvo rodeado de montones de plata

Y ya en la tardecita era puro de oro

Y le llegaban mujeres y le ponían los brazos al cuello

y él se reía

Y estaba lleno de joyas, lleno de prendas

y los ojos y las orejas eran de fina joyería

y los bigotes y la barba eran de verdad piedras! Y muy

Muy preciosas!

Y a las nueve ya estaba en su apogeo

Y la mesa y los jugadores y los que estaban en lo alrededor

brillaban

Y aquello eran nomás soles Y un gran sol que era él

Y esa casa era un solo resplandecer y resplandecer

Y mientras más entraba la noche

más y más claro se hacía

Y el tiempo iba y venía y así

hasta que todo era una gran montaña

Y el hombre estaba en el centro y en lo más alto del monte

Y se veía como una enorme piedra roja y en lo alrededor

todos eran de oro y todos de monedas

riéndose con aquellos dientes que chispeaban

y hablando con sus lenguas de porcelana y rubíes.

 

Entonces eran como las doce Y el reloj

dijo a dar las doce

Y al ratico nomás quedaba la casa

Y al ratico

Nomás quedaba la sala con la gente brillando y brillando

Y ya no quedaba sino la mesa y los montoncitos de oro

Y el hombre miraba a todos lados

Y abría la boca y miraba

Y desaparecieron las mujeres  Y vio los montoncitos de

ceniza

Y se quedó desnudo

Y se puso a llorar

Ai se dio cuenta Que todo se le había vuelto noche

Y resplandores Nada!

Todo de luto y hosco

Y esos ojos de él vieron una luz

y volvieron en sí

Y volvieron a mirarse como era él

Y tendió la mano sobre los montoncitos de ceniza

sonriendo

Ya me voy –dijo

Me voy como me vine -dijo

“Adiós”

Y se fue por lo oscuro.

 

 

Ramón Palomares. Obra: El reino (1958); Paisano (1964); El ahogado (1964); Honras fúnebres (1965; Santiago de León de Caracas (1967); El vientecito suave del amanecer con los primeros aromas (1969); Poesía (1958-1965, 1973); Poesía –Antología (1985); Adiós Escuque (1974); Elegía 1930 (1980); El viento y la piedra (1984); Mérida Elogio de sus ríos (1985); Alegres Provincias (1988), y Mérida, Fábula de cuatro ríos (1994), entre otros libros. Recientemente publicó una antología poética bajo el título de Lobos y Halcones. Maestro, fue profesor titular de Literatura de la Universidad de los Andes. Fue el fundador del grupo literario Sardio. Perteneció también al grupo, El techo de la ballena. Por su raigambre mítica y paisajística, se destaca especialmente en el panorama de la poesía venezolana contemporánea.

 

 

*

 

Arturo Corcuera (Perú, 1935)

 

 

Fábula del Super Ratón Mickey tenebroso agente de la CIA

 

Mickey,

súper, núbil, candoroso

y giratorio ratón

manejado a control remoto,

cibernético digitígrado

con alas plateadas

de helicóptero.

 

Cinta magnetofónica y ojo

mágico en la cabina

del jet, en

los armarios, en

los teléfono, con cámara

fotográfica, Mickey,

en el cajón, merodeando

con lupa en el tejado.

 

En ese ratón ¡Miau! ¡Miau!

hay súper gato encerrado.

 

 

Arturo Corcuera. Obra: Primavera triunfante (1964); Las sirenas y las estaciones (1967); Poesía de clase (1968); Puente de los suspiros (1971); La gran jugada (1974); Prosa de juglar (1992); Canto y gemido de la tierra (1995), y Noe delirante (8 ediciones). Se ha distinguido por sus libros para niños, que contienen poemas, fábulas y adivinanzas. Según ha expresado: “Existen niños, músicos y pintores, niños danzantes y cantarines, que no conocerán jamás los lápices de colores, una flauta dulce, el antifaz y el escenario que reclama su fantasía. El mundo entero tiene una deuda infinita con los niños, con el cumplimiento de sus derechos.”

 

*

 

Roger McGough (Reino Unido, 1937)

 

 

 

La pelea del año

 

y suena la campana para el tercer mes

y el Invierno viene de su esquina con aspecto grogui

la Primavera se adelanta con una izquierda a la cabeza

seguida de un violento derechazo del cuerpo

        narcisos

        prímulas

        azafranes

        campanillas

        lilas

        violetas

el Invierno no soporta ya más castigo

y la Primavera no parece cansarse

        renacuajos

        ardillas

        corderos

        tejones

        conejillos

        liebres locas de marzo

        caballos y sabuesos

la Primavera es despiadada

el Invierno no llegará a los doce rounds

        lanosas nubes

        vientos bribones

        el sol

        un artista callejero

        en cada pueblo

una izquierda a la mandíbula

y el Invierno se viene abajo

        Tomates

        Rábanos

        Pepinos

        Cebollas

        Remolachas      

        Apio

        Y toda

        Clase

        De lechugas

        Para el almuerzo.

La cuenta deja fuera al Invierno

Gana la Primavera.

 

 

Roger McGough. Obra: The Way Things Are; Sporting Relations; The Spotted Unicorn; Defying Gravity; Blazing Fruit; You at the Back; Summer with Monika; Melting into the Foreground; Bad Bad Cats; The Ring of Words; The Magic Fountain; The Kite and Caitlin; Pillow Talk; Nailing the Shadow;  Noah´s Arc; Sky in the Pie; Waving at Trains; Holiday on Death Row; In the Glassroom;Clowns on the Road; Gig; y Out of Sequence, entre otras diversas publicaciones. Es uno de los más destacados poetas británicos contemporáneos. También es un poeta performer y profesor universitario.

 

 

*

 

Oscar Hahn (Chile, 1938)

 

 

La muerte tiene un diente de oro

 

La muerte no tiene dientes: se ríe con la encía pelada.

Y cuando muere un rico, la muerte tiene un diente de oro.

Y cuando muere un pobre, no tiene ningún diente

o le crece un diente picado. ¿Cachái, ganso?

 

La muerte tiene la boca

llena de muelas tristes, de colmillos cariados,

llena de jugo gástrico en lugar de saliva.

 

Yo tuteo a la muerte.

“Hola, Flaca, le digo. ¿Cómo estái?”

Porque todavía soy un diente de leche.

 

 

 

Oscar Hahn. Obra: Arte de morir (1977); Mal de amor (1981); Imágenes nucleares (1983); Estrellas fijas en un cielo blanco (1989); Tratado de sortilegios (1992); y Versos robados (1995). Los tres primeros han sido traducidos al inglés. Como crítico es autor de El cuento fantástico hispanoamericano en el siglo XIX (1976); Texto sobre texto (1984); y Antología del cuento fantástico hispanoamericano. Siglo XX (1990). En 1989 la Editorial Universitaria de Santiago publicó Asedios a Oscar Hahn, de Enrique Lihn y Pedro Lastra, compilación de diversos estudios sobre el poeta. Obtuvo el grado de Master of Arts en la Universidad de Iowa y el de Doctor en Filosofía en la Universidad de Maryland. Se ha desempeñado como profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Iowa. En 1991 fue designado miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua. Sus poemas han sido vastamente antologados.

 

 

*

 

 

Eugenio Montejo (Venezuela, 1938)

 

 

Orfeo

 

Orfeo, lo que de él queda (si queda),

lo que aún puede cantar en la tierra,

¿a qué piedra, a cuál animal enternece?

Orfeo en la noche, en esta noche

(su lira, su grabador, su cassette),

¿para quién mira, ausculta las estrellas?

Orfeo, lo que en él sueña (si sueña),

la palabra de tanto destino,

¿quién la recibe ahora de rodillas?

Solo, con su perfil en mármol, pasa

por nuestro siglo tronchado y derruido

bajo la estatua rota de una fábula.

Viene a cantar (si canta) a nuestra puerta,

ante todas las puertas. Aquí se queda,

aquí planta su casa y paga su condena

porque nosotros somos el Infierno.

 

 

Eugenio Montejo. Obra: Élegos (1967); Muerte y memoria (1972); Algunas palabras (1977); Terredad (1978); El cuaderno de Blas Coll (1981); Trópico absoluto (1982); El taller blanco (1983); y Alfabeto del mundo (1986) y Adiós al siglo XX (1992); El azul de la tierra (Norma) y Partitura de la cigarra (Pre-textos). Poeta y ensayista, recientemente Editorial Norma publicó su libro. Premio Nacional de Literatura, fue Agregado Cultural de Venezuela en Portugal.

 

 

*

 

 

Ken Smith, Gran Bretaña, 1938)

 

 

La Policía Secreta

 

Escuchan por los alambres,

Por las paredes, debajo de las cornisas,

En las alas de los vencejos,

En las orejas de las ancianas,

En las bocas de los niños.

 

Están escuchando esto ahora.

 

Así que escuchémoslo para la policía secreta,                                                     

Una minoría tan incomprendida.

Después de todo, ellos tienen también sus derechos,

Su manera de ver las cosas,

De decirlas, de cocinarlas,

Ellos también tienen una cultura propia.

 

                               Y nosotros pensamos

Que deberían tener su propio estado

Donde hablen su propio lenguaje escribieran

Sus confesiones, sus historias desconocidas,

Cultivando sus hábitos de vigilancia

Vigilándose entre sí, e izando sus banderas allí,

En atención, al ir en parada en torno

A sus monumentos exhibiendo sus medallas

En sus aniversarios secretos, haciendo discursos,

Cantando homenajes al Dios de la Paranoia.

 

                                Y al final del día

Entierren a sus muertos, publiquen sus obituarios en clave,

Y llegado el final descansen

En su propia paz, para siempre.

 

 

Ken Smith. Poeta, prosista, editor y profesor. De origen humilde, a desempeñado diversos oficios, entre ellos el de barman. Recibió en 1977 el Premio Lannan de Poesía. Desde 1967 ha publicado más de veinte libros y folletos de poesía y prosa, entre ellos: La compasión; Fux URNG; The Poet Reclining; Burned Books; Wormwood; The Herat; The border; y Tender to the Queen of Spain. 

 

*

Charles Simic (Yugoslavia, 1938)

 

 

Tenedor

Esta extraña cosa debe de haberse arrastrado
del infierno.
Parece la pata de un pájaro
colgada alrededor del cuello de un caníbal.

Cuando lo agarras con tu mano,
cuando apuñalas un trozo de carne con él,
es posible imaginar el resto del pájaro:
La cabeza es como el puño
grande, calva, sin pico y ciego.

 

Traducción de José Eugenio Sánchez

 

Charles Simic. Es autor de cerca de 60 libros, entre ellos: 

 

 

*

 

José Emilio Pacheco (México, 1939)

 

 

Siameses

 

Me llamo Tim y odio a Jim, mi hermano

gemelo –y algo más,

ya que nacimos unidos

por una membrana flexible

que otorga libertad de movimiento (hasta cierto

  punto).

Imposible cortarla pues la escisión

acabaría de golpe con nuestras vidas.

 

Tenemos dos cabezas muy diferentes.

Jim es glotón y sólo come cadáveres.

Yo soy vegetariano, estoico, ascético;

mi rival vive esclavo de la lujuria.

Y cuánto me repugnan sus contorsiones

en mujeres de paga mientras yo en vano

hojeo una revista o finjo distancia

mirando en la pantalla videos idiotas.

 

Yo simpatizo con el pueblo doliente.

Mi ideal es anarquista y odio el poder.

Jim ama el capital, gana millones

pues tiene genio para invertir en la Bolsa.

 

Él duerme como un niño. Yo soy insomne.

Leo todo el tiempo y Jim detesta los libros.

Me gusta hablar. Mi hermano es silencioso.

Aborrezco la caza. Él es experto en venados.

 

Nos hacen millonarios nuestra danza grotesca,

los diálogos obscenos que improvisamos

y los feroces juegos con espadas.

 

Dice la gente: “Es el acorde perfecto.

Nunca se han visto hermanos tan idénticos.”

¿Alguien ha imaginado nuestra guerra interior,

la lucha interminable que libramos a solas?

(Ninguno de nosotros sabrá nunca

qué significa la expresión a solas.)

 

No podemos creer que existan seres

por separado. Los consideramos

triste mitad de un todo inexistente,

mellizos de un fantasma o espectrales siameses

que alojan en un cuerpo la dualidad, la enemiga

contradicción de opuestos para siempre enfrentados.

 

Cómo anhelo

vivir sin este monstruo que me duplica y estorba.

 

Y no obstante de noche conversamos

en nuestra propia lengua inventada.

Nadie será capaz de descifrar la clave imposible.

En presencia de extraños no se usa nunca.

La llamamos Desesperanto.

Arde en lumbre de rabia y odio hacia ustedes.

 

Si puedo hablar ahora es porque mi Jim

duerme su borrachera como puerco en zahúrda.

Despertará en un minuto

y entonces volveremos a la pugna incesante.

 

Oigan lo que les digo: de verdad

la convivencia es imposible.

 

 

José Emilio Pacheco. Obra: Los elementos de la noche (1963); El reposo del fuego (1966); No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969); Irás y no volverás (1973); Islas a la deriva (1976); Desde entonces (1980); Tarde o temprano, y los trabajos del mar (1983); Miro la tierra (1986); Ciudad de la memoria (1989), libros de poemas, a los que se han añadido las antologías de sus poemas Ayer es nunca jamás (1978); Fin de siglo (1984); Alta traición (1985); y, Selected poems (1987). Ha publicado las novelas: Morirás lejos (1967); Las batallas en el desierto (1981); así como los libros de cuentos La sangre de medusa (1958 y 1990); El viento distante (1963); y El principio del placer (1972). Es traductor de Marcel Schwob, Samuel Beckett, Vladimir Hollan, T. S. Eliot, entre otros.

 

 

*

 

Margaret Atwood (Canadá, 1939)

 

 

Salen a cenar

 

En los restaurantes discutimos

sobre cuál de los dos pagará tu funeral

 

aunque la verdadera pregunta

es si te transformaré o no en un ser inmortal.

 

En este momento sólo yo

puedo hacerlo, así que

 

levanto el tenedor mágico

sobre el plato de arroz frito con carne

 

y lo clavo en tu corazón.

se oye un débil estallido, un chisporroteo

 

y surges de tu cabeza partida

elevándote resplandeciente;

 

el cielo se abre

una voz canta "el amor es una

 

cosa maravillosa"

flotas en el aire por encima de la ciudad

 

con unas mallas azules y una capa roja,

tus ojos brillando al unísono.

 

Los otros comensales te miran

unos con miedo, otros sólo con aburrimiento:

 

no saben si eres una nueva arma

o sólo otro anuncio.

 

yo continúo comiendo;

me gustabas más como eras antes,

pero siempre has sido ambicioso.

 

 

Margaret Atwood. Es una de las escritoras más reconocidas de Canadá.  The Blind Assassin; The Handmaid´s Tales y Alias Grace, son algunos de sus libros. Estudió en el Victoria College de la Universidad de Toronto y posteriormente hizo sus estudios de Postgrado en Radcliff y Harvard, Estados Unidos. Ha residido en Norteamérica y Europa. Ha sido una militante activa en la defensa de los Derechos Humanos. Es miembro de la Asociación Internacional de Escritores Pen Club. Poeta, novelista  y ensayista, ha sido candidata al Premio Nobel de Literatura.

 

*

 

*

Carolee Schneemann (Estados Unidos, 1939)

 

La escuela de vulva

A) Vulva va a la escuela y descubre que ella no existe...
Vulva va a la iglesia y descubre que es obscena...

Vulva descifra a Lacan y Baudrillard y descubre que ella
es sólo un signo, una significación del vacío, de la ausencia,
de lo que no es masculino...(se le entrega un lápiz para que
tome nota...)

B) Vulva decodifica la semiótica constructivista feminista
y se da cuenta de que ella no tiene ningún sentir auténtico;
hasta sus sensaciones eróticas han sido construidas por
proyecciones patriarcales, imposiciones y condicionamientos...

Vulva lee biología y comprende que ella es una amalgama de
proteínas y hormonas de oxitocinas que gobiernan todos sus
deseos...

C) Vulva estudia a Freud y se da cuenta de tendrá que
transferir sus orgasmos clitóricos a su vagina...

Vulva lee a Masters y Johnson y comprende que sus orgasmos
vaginales no han sido medidos por instrumento alguno y que ella
sólo va a experimentar orgasmos en el clítoris...

D) Vulva lee Off Our Backs y explora el tribalismo; entonces
suspira por las ásperas barbas de dos días del otro género,
sus manos largas y su insistente verga...

Vulva lee a Gramsci y a Marx para examinar los privilegios
de su condición cultural...

E) Vulva interpreta los textos del feminismo esencialista y
pinta su rostro con su sangre menstrual, aullando cuando hay
luna llena...

Vulva reconoce sus símbolos y nombres en los graffitis
bajo los caballetes de las ferrovías: raja, tajo, enchilada, conejo,
rabo, semilla, coño y tajada...

F) Vulva se desnuda, llena su boca y concha con pintura y
brochas, y corre al Cedar Bar a medianoche para espantar
los fantasmas de De Kooning, Pollack, Kline...

Vulva aprende a analizar la política preguntando: "¿Es esto
bueno para Vulva?"

 

Traducción de León Félix Batista

 

Carolee Schneemann. Creadora versátil, ha incursionado en la poesía, el performance, la música, la pintura, la danza, el cine, el video y la multimedia. Ha sido ensayista y profesora en importantes instituciones. Involucrada en el movimiento feminista de los 60 y 70´s, participó también en el movimiento del Living Theater.

 

*

 

Homero Aridjis (México, 1940)

 

 

El viejo

 

más que arrugarse se ha vuelto a plegar a doblar de tal modo que

para estirar el brazo primero debe desplegar los diferentes pliegues

que se le han hecho entre la mano y el hombro        si quiere morir

bien necesita salir antes del laberinto de pliegues y dobleces en los

que está metido y caminar sin ayuda de nadie fuera de sí mismo

 

 

Homero Aridjis. Obra: Los ojos desdoblados(1960); La tumba de Filidor(1961); Antes del reino (1963); Perséfone (1967); Los espacios azules (1969); El poeta niño (1971); El encantador solitario (1973); Quemar las naves (1975); Espectáculo del año dos mil (1981); El último Adán (1986); Memorias del Nuevo Mundo (1988); Gran teatro del fin del mundo (1989); El poeta en peligro de extinción (1992); La leyenda de los soles (1993); Tiempo de ángeles (1994); Apocalipsis con figuras (1997); Ojos de otro mirar (1998) y La montaña de las mariposas (2000). Su obra, ampliamente traducida, recibió el Premio Xavier Villaurutia, en 1964 y el premio Roger Callois en 1997. Estudió Filosofía y Letras. Dirigió los festivales internacionales de poesía de Michoacán, Morelia y Ciudad de México. Presidente internacional del Pen Club, en 1985 fundó el Grupo de los Cien, integrado por artistas e intelectuales comprometidos en la lucha en favor del medio ambiente.

 

 

*

 

Andrés Ehin (Estonia, 1940)

 

 

Un director vegetalizado

 

con la cabeza metida entre un jarrón lleno de flores

y los pies casi en el cielorraso

el director general tuvo que gastar

medio día de trabajo

tras un instante

un miedo exagerado lo espantó

de que alguien pudiera sacar ventaja

de su estado indefenso

soltara los cordones

de sus zapatos de cocodrilo

y se los llevara

 

entonces una preocupación mucho más grave

se gestó en su mente

mi cabeza bajo el agua por varias horas estuvo

por qué no me ahogué

me han crecido branquias realmente

 

un cuarto de hora antes del fin de la jornada

la secretaria que había salido bajo misteriosas circunstancias

regresó

viendo a su superior en semejante posición

se asustó mucho

y pidió auxilio

juntas halaron del jarrón la cabeza

del director

cuando lo estaban sacando

el director se vio a sí mismo

reflejado en la ventana

 

vio que su barba y su cabello

en finas raíces se habían transformado

sobre los vellos de las piernas

que podrían verse entre un puño y un calcetín

flores se abrían

 

estoy vegetalizado pensó el director

pero esto no me priva

de volar a Bruselas mañana temprano

 

 

Traducción de Rafael Patiño

 

Andres Ehin. Obra: The Wolf’s Oak (1968); Door on the Expanse (1971); Let the Little Bird Blather Outside (1977); Spiritual Nostrils (1978); I Sip the Darkness (1988); Full-Moon Midday (1990); y Consciousness is Snakeskin (1996). Obtuvo el premio al poeta del año otorgado por la revista ¨Looming¨ por poemas publicados en su revista en 1994, además del premio de la Estonian Culture Capital por el libro Consciousness in Snakeskin como la mejor colección de poesía de 1996. Además de poeta es traductor, ensayista y editor. En 1964 se graduó en la Universidad de Tartu, con un grado en estudios Fino-Ugricos y enseñó por un año entre los Selqups en Siberia Noroccidental.

 

 

*

 

Heidi Pataki (Austria, 1940)

 

 

cifras y figuras

 

bismarck tomaba a diario 10 huevos

hitler supuestamente comía sólo uno

 

el emperador guillermo portaba enorme barba

gengis kan por el contrario era casi calvo

 

catalina segunda se folló a 1000 húsaros

cristina de suecia siempre se mantuvo fiel a su fe

 

el viejo creso amontonó inmensos tesoros

pero el tío federico dejó una montaña de deudas

 

maría teresa regaló a su marido una docena de hijos

luis el franchute prefería las relaciones con hombres

 

nerón incendió roma para poder crear mejor

schiller se habría alegrado de que se le incendiara alguna lucecita

 

napoleón se echaba al café candente en la garganta

sócrates se sorbió la cicuta a sangre fría

 

nobel y su dinamita dieron 2 guerras al mundo

einstein con su teoría tampoco hizo mucho por la paz

 

albert schweitzer solía tocar piano en la selva

toni karas en viena ponía la cítara en cojín de terciopelo

 

un estadista dio su nombre al coctel molotov

el príncipe pückler muskau inventó la chocobomba helada

 

el léxico conversacional de mayer va por el tomo 20

en el cerebro humano eso ocupa unos 10 cm cúbicos de espacio

 

Traducción de María Elena Blanco

 

 

Heidi Pataki. Obra: schlagzilen (1968); stille post (1978); frühlings wachen (1981); kurze pause (1992) y guter ruf (1993). Poeta, ensayista, periodista cultural y asesora editorial. Flucht mödelle (ensayos), apareció en 1972. Ha sido docente de la Escuela de Poesía de Viena. Fue incluida en la antología bilingue Elf Beispiele von Lyrik aus Österreich (Once poetas austríacos), Ediciones Unión, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1998. . Desde 1991, ha sido Presidenta de la Unión de Escritores de Graz, la mayor asociación de escritores austríaca.

 

 

*

 

Ileana Malancioiu (Rumania, 1940)

 

 

 

El corazón de la reina

 

Natanael, creo que los ratones andan por la ciudad.

La cama real tiene las patas roídas.

Desde la roca ahuecada, durante la noche,

han sacado el corazón de la reina.

 

La gente llega y pregunta:

¿dónde está el corazón de la reina?

Enloquecido por vergüenza, el guardián

Lo escondió en su armario.

 

Natanael, ten cuidado,

la ciudad se va a derrumbar.

hay que poner mucha ponzoña

en el muro de un punto a otro.

 

Creo que andan los ratones por la ciudad

y levantan todas las piedras.

Natanael, el corazón de la reina está fuera de la roca

y tengo vergüenza y tengo mucho miedo.

 

Traducción de Darie Novaceanu

 

 

Ileana Malancioiu. Obra poética: El pájaro cortado (1967); A Jerónimo (1970); El corazón de la reina (1971); Lirios para la señorita novia (1973); Poesías (1973). Sus primeros publicados aparecieron en la revista El Lucero (1964), cuyo Premio de Poesía convocado por ésta, ganó dos años más tarde. Se Licenció en Filosofía en la Universidad de Bucarest.  Fue incluida en la antología Poesía Rumana, editada por Editorial Arte y Literatura, Ciudad de la Habana, 1983.

 

 

*

 

Pedro Shimose (Bolivia, 1940)

 

 

La pérdida del patrimonio

 

...porque los hombres olvidan más pronto la muerte de un padre

que la pérdida de su patrimonio.

 

MAQUIAVELO, Il Principe

 

Mire, usted, ni la muerte me importa.

Perder la hacienda es perder

Más que la hacienda. La

Mesa, el

Tenedor, la

Cuchara, el

Mantel, la

Billetera, la

Brújula, el

Tucán, la

Mariposa, el

Maíz, la

Rueda, el

Aceite, la

Sartén, el

Fuego, adiós,

Mi rosa,

Mi rosal,

Mi rosaleda,

Mi tierra,

Mi casa,

Mi criado,

Mi agua,

Mi caballo, todo

Mío, mío, mío.

Dueño y señor del aire,

Mío, mío, mío.

 

Propiedad privada

Prohibido el paso.

 

 

 

Pedro Shimose.  Obra: Triludio en el exilio (1961); Sardonia (1967); Poemas para un pueblo (1968); Quiero escribir pero me sale espuma (1972), libro con el que mereció el Premio Casa de las Américas; Caducidad del fuego (1975); Al pie de la letra (1976); Reflexiones maquiavélicas (1980); y Bolero de caballería (1985). En 1988 publicó en Madrid, Poemas, un volumen que recoge toda su poesía. Publicó asimismo Riberalta y otros poemas (1996); y No te lo vas a creer (2000).También es autor de un libro de cuentos, El Coco se llama Drilo (1976); un Diccionario de Autores Iberoamericanos (1982); y una Historia de la Literatura Latinoamericana (1989). Es también narrador, ensayista, periodista, y en 1999 recibió el Premio Nacional de Cultura en su país. Su obra ha sido traducida a más de diez idiomas.

 

 

*

 

Antonio Cisneros (Perú, 1942)

 

 

Naturaleza Muerta en Innsbrucker Strasse

 

Ellos son (por excelencia) treintones y con fe en el futuro. Mucha fe.

Al menos se deduce por sus compras (a crédito y costosas).

Casaca de gamuza (natural). Mercedes deportivo color de oro.

Para colmo (de mis males) se les ha dado además por ser eternos.

Corren todas las mañanas (bajo los tilos) por la pista del parque

y toman cosas sanas. Es decir, legumbres crudas y sin sal, arroz

con cascarilla, aguas minerales.

Cuando han consumido todo el oxígeno del barrio (el suyo y el mío)

pasan por mi puerta (bellos y bronceados). Me miran (si me ven)

como a un muerto con el último cigarro entre los labios.

 

 

Antonio Cisneros. Obra: Destierro (1961); David (1962); Comentarios reales (1964); Canto ceremonial contra un oso hormiguero (1968), Premio Casa de las Américas; Agua que no has de beber (1971); Como higuera en un campo de golf (1972); El libro de Dios y de los húngaros (1978); Crónica del Niño Jesús de Chilca (1981); Monólogo de la casta Susana (1986).  En 1996 fue becario de la Fundación Guggenheim de Nueva York. Ha dado clases de literatura en Perú, Inglaterra, Francia y Hungría. Libros suyos han sido traducidos y publicados en las siguientes lenguas: inglés, francés, alemán, húngaro, y algunos de sus poemas al griego, japonés, chino, ruso, italiano, portugués, sueco, danés, finlandés, rumano, turco y serbio. Dirigió varias revistas y suplementos, entre ellos, El caballo rojo; 30 días y El Búho.

 

*

 

 

Roberto López Moreno (México, 1942)

 

 

 

Tres de dinosaurios y uno de cuna

 

 

(I)

 

Dinosaurio que ladra no es dinosaurio

 

 

(II)

 

“Dije camello, no dinosaurio, así que la culpa no es del ojo de la aguja”

 

 

(III)

 

A Gustavo Díaz Ocampo

 

Poema para despertar a un político: “Pues bien, yo necesito decirte: ¡Dinosaurio!”

 

 

(El de cuna)

 

Nota roja.

 

Durmió plácidamente durante cuartilla y media. Cuando despertó, se encontró preso entre las columnas de la sección policíaca.

 

 

Roberto López Moreno. Poeta, narrador y periodista. Entre otros libros, ha publicado Trece tiempos de Eros; Motivos para la danza y Versitlán (poesía); Yo se lo dije al Presidente; Las mariposas de la tía Nati; y El arca de Caralampio (cuentos). Otro de sus libros: De saurios, itinerarios y adioses.

 

 

*

 

Raúl Henao (Colombia, 1944)

 

 

El tour erótico

 

“Cuando el amor, tango soberbio, llega a ser

tempestad de gritos y sollozos” (Robert Desnos)

 

Mi adorable putica, pedaléame por esa calzada

De locos que es el amor

Mientras aspiro la pólvora de tus labios

Paseemos de polo a polo desnudos en bicicleta.

Mi boca bombeándote respiración artificial

En el paradero de medianoche,

Mi lengua buceando en tu culo de botella.

 

¡Vamos de una vez! démosle vuelta a la cama

En ochenta mundos, redoblemos los golpes de pecho,

El galope de las grupas, los besos como trompadas,

El asalto de la madrugada.

Culiémonos al borde de la sopa de letras.

 

 

 

Raúl Henao. Obra: Combate del carnaval y la cuaresma (Medellín, 1973); La Parte del León (Caracas, 1978); El Bebedor Nocturno (Poemas en prosa con los cuales obtuvo un 2do. Premio en el Concurso Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus, 1977); El Dado Virgen (1980); Sol negro (1985); El Partido del Diablo –Poesía y Crítica (1989) y El Virrey de los espejos (1996) y La vida a la carta, en edición bilingüe, inglés español. Figura, por otra parte, en importantes antologías poéticas, mundiales e iberoamericanas entre ellas: Poetas Parasurrealistas Latinoamericanos (1982); Poetas Hispanoamericanos para el Tercer Milenio (1993); Antología del Haikú Latinoamericano (1993) y The Dedalus Book of Surrealism (1994). Su obra poética está parcialmente traducida al inglés, francés, alemán, sueco y bretón.

 

 

*

 

Jorge Pimentel (Perú, 1944)

 

 

(Días sin madre)

 

Ibas a comprar al mercado

y grandes bolsas caminaban y lloraban.

Éramos el lagarto y la osa

cubiertos de bistecs y alcachofas

flotando entre zanahorias.

Tal vez un helado o el encuentro famoso

con cebollas, hacían de nuestras vidas

grandes apios que los sábados

giraban estupendamente.

Luego nos íbamos en góndolas.

Íbamos otra vez a un televisor en blanco y negro,

a conocer otros supermercados

y despavoridos cogíamos algunas revistas

colgadas en anaqueles presuntuosos.

Los días de mi madre

Eran barrer con un cepillo

y lustrar para que no entrara el demonio.

Pero el demonio ya había entrado.

Y me nacieron estas enormes manos.

Estas enormes manos que no cesan de escribir.

 

 

Jorge Pimentel. Obra: Kenacort y Valium 10 (1970); Ave soul (1973); Palomino (1983); Tromba de agosto (1992); Primera muchacha (1997). Fue incluido en la antología Poesía peruana Siglo XX (Ediciones Kopé, 1999). Su poesía, catalogada como perteneciente al impulso de la generación de los años 70, se caracterizada por su exteriorismo, vitalismo, testimonio urbano deambulado por las calles, prédica revolucionaria, oposición al cultismo-hermetismo, y acercamiento a las vivencias del pueblo. 

 

 

*

 

 

Yván Silén (Puerto Rico, 1944)

 

 

 

Payaso mío

 

Si me vas a llamar,

llámame suave,

porque me espejo y

me empaño. Si existes

no me mueras, ni me resucites:

déjame loco.

Déjame exilio

porque en esta nada

en que soy el todo

los muertos me hablan dementes

por el sueño.

 

No me cadáver todavía

que la lluvia me da asma

y estoy de vacaciones

en este cuerpo que trabaja:

sublimaciones que no

verán lo sublime,

ni el ataúd

donde descanso.

 

Si me vas a llamar

no me asustes,

ni te burles de mi oído muerto.

No me sombras,

ni luz que hagas asombre

que el mar no está

en este loco donde duermo.

 

Si vas a llamar al desconocido mío

usa el silencio

que mi teléfono de ser

está de insomnios.

Que mi desconocido tuyo

sueña que habla

conmigo muerto

en esta cruz de mis brazos

que el espejo de mi imagen

niega.

 

Si vas a enloquecer

enloquece solo,

de niebla,

de nadie,

pero no toques la locura mía

llena de seres que robaste.

 

Yo sé que mi Inocente

te seduce en camisilla

estos veranos lejos

de mi muerte y

de mi vida;

Yo sé que mi letra, fatal,

donde puedo coger el mar,

ni la sombra

te seducen

porque tengo que hacerme uno de tus

dioses.

 

Yo sé que de tu propia sombra

nació la muerte que tú eres.

Yo sé que la propia sombra mía

nació la Nada que no eres.

 

Pero por más que alargues las manos

no puedes coger el cuerpo

mío.

 

No me resucites,

ni me mueras.

Ya estas reconciliado

con la nada.

El vacío de mi cuerpo

será tu esperanza cósmica.

Ya ves, no estoy yo,

ni estás tú.

 

¡Mi nada se reconcilia

con tu exilio!

 

 

Iván Silén. Obra: Los poemas de Filí-Melé (1976, 1981), El miedo del Pantócrata (1981) y La poesía como libertá (1992), Premio Pen Club de Poesía de 1993. También ha publicado los ensayos El llanto de las ninfómanas (1981), Nietzsche o la dama de las ratas (1984), La rebelión (1995) y Los ciudadanos de la Morgue (1997). Poeta, pintor, filósofo y ensayista, actualmente ha terminado una antología de pensadores latinoamericanos y españoles que se titula: Nietzsche o el ocaso de los lirios (inédita). Novelas: La biografía (1984), La casa de Ulimar (1988), Las muñecas de la calle del Cristo (1989) y su libro de cuentos Los narcisos negros (1997). Otros libros: Los poetas puertorriqueños--The Puerto Rican Poets-- (1972); y Los paraguas amarillos--los poetas latinos en Nueva York-- (1983).

 

 

*

 

Edmundo Perry (Colombia, 1945)

 

 

Gimnasta

 

Mis hombros han estado pidiendo

urgentemente ciertas mejoras,

un poco más de volumen

para que mis invitadas

no se maltraten ni se distraigan

con tanto hueso,

un poco más de altura

para que mis invitadas

y las costumbres que aportan

no se resbalen, por lo menos

no tan pronto,

un poco más de latidos

para que mis hombros conserven

su vigor narrativo,

y más camisas a la medida

de esas que no tienen

que explicarse ni plancharse;

mis hombros necesitan

urgentemente ser uno

de los modelos que se lucen

en las revistas

y en los duermevelas de las muchachas;

estos últimos días

con el tesón de un pintor

he tratado de escogerme

pero hay tantos hombros que no soy

que me confundo, de modo

que no he comenzado

a hacer los ejercicios

con los que tendré la anchura de Dios

y que Dios proteja a mis invitadas.

 

 

Edmundo Perry. Obra: Como quien oye llover (1971); Uno mas uno (1977); Circuito cerrado (1985); El libro del Buen Amor I (1985); La Misma Historia (1987); El mundo sobre la mesa (1988); Prontuario de Casi Enero (1988); Coser y Cantar (1989), entre otros. Estudió Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia y obtuvo el Master en Historia en Washington State University. Ha sido profesor y Director de los Departamentos de Historia y Filología de la Universidad Nacional.

 

 

*

 

Juan Manuel Roca (Colombia, 1946)

 

 

Arenga del cuerpo

 

I

Ocurre que Roca me invade hasta el cansancio. No me deja respiro,

me hurga y examina como a un raro pajarraco: no le basta con traerme

noticias de su espejo.

 

II

Harto estoy de su cruenta dictadura, de su manía de exhibirme por el

mundo como un perro de lujo, como un galgo.

 

III

Harto estoy de que me habite, de que cambie el oro de mis días por

migajas de milagro.

 

IV

Ocurre que a veces mi invade con voces de ausentes, con jerga de

poetas que guarda en mí como si fuera un viejo y simple armario.

 

V

Por las noches me arroja en su cama como un pesado saco mientras

duerme a pierna suelta en sus laureles.

 

VI

Si no lo arrojo desde la terraza, es porque no quiero darle el gusto de

saltar conmigo al vacío, conmigo y la sombra que llevo pegada a mi

destino.

 

VII

Me aburren sus chistes –que conozco hasta el cansancio- y sus decires,

y sus poemas y ese aire seguro de pequeño faraón de su pobreza.

 

VIII

Pero ocurre que a veces me desarma: hay que verlo cuando me acerca

a su muchacha, cómo se agazapa en mí, cómo esculca en el bolsillo

del corazón su mejor habla.

 

IX

El pobre Roca no tiene remedio.

 

 

Juan Manuel Roca. Obra: Memoria del agua; Luna de ciegos; Fabulario real; País secreto; Ciudadano de la noche; Pavana con el diablo; La farmacia del Ángel, entre otros. Bajo el título Luna de Ciegos se ha reunido una antología de su obra. Ha recibido los premios Nacionales de Poesía, Cuento y Periodismo. Ha sido crítico de arte. Fue coordinador por varios años del Magazín Dominical de Diario El Espectador. Ha dirigido talleres de poesía en la Casa de Poesía Silva, en Bogotá.  Su obra ha sido incluida en las más importantes antologías de poesía colombiana en las últimos décadas.

 

 

*

 

Alan Brunton (Nueva Zelanda, 1946)

 

 

Fiebre

 

El poeta vive en una torre donde San Dios

cae encima de él desde a un millón de grados

desde nubes magnéticas

cada 27 segundos

con dientes brillantes

y piel que nunca envejece.

El poeta quema sus dedos en la realidad.

Desde que nuestro pueblo abandonó

la cuestión de la Verdad

Dios no hace nada excepto estar colgado

en el precipicio, esperándonos

para encontrar un uso para él; nuestro siglo

es la esquela de Dios. Su divina imagen

llega a ser inestable y decae en el flúor.

Dios carece de potencia económica.

Él es menos importante para nosotros que las bananas.

Sólo rezamos para mantener a nuestras abuelas felices y

porque sabemos que en el principio

hubo una gran explosión

y 3 segundos más tarde: galaxias, sistemas solares, vida

como la conocemos,

la angustia del siglo veinte,

una cosa sigue a la otra. Si no siguiera

la vida sería inconsecuente. Es la verdad.

Hoy no sabemos por qué

gritamos a Dios pero nuestro llanto nunca tiene fin.
 

Traducción de Judi McCallum, Ana Ruiz y Carmen Díaz

 

 

Alan Brunton. Ha publicado 11 libros, entre poemas y obras para performances. Desde 1978 ha realizado 9 films y videos. En 1998 editó un CD titulado 33 perfumes de placer. Paso lento (Poemas); y una colección de textos breves titulada Cuaderno de bocetos del Lunar rojo, son algunas de sus obras. Ha dirigido diversas versiones de Romeo y Julieta. Ha realizado performances desde 1969. Viajero por Asia y Europa, ha estado  cercano al ritual del performance del Ballet de Sombras en Bali. En 1975, fundó El Teatro de Títeres Conejo Blanco. Simultáneamente cofundó el grupo de performance Lunar rojo. La experiencia de esos años, es la base de su film Zukini Roma (1995).

 

 

*

 

Gonzalo Millán (Chile, 1947)

 

 

 

Apocalipsis doméstico

 

Las sábanas regaladas para la boda

se gastaron y tienen agujeros.

Se quebraron los platos

en escaramuzas domésticas.

Las tazas están saltadas y sin asas.

Se perdieron tenedores y oxidaron

los cuchillos del servicio inoxidable.

La juguera está descompuesta.

Y empeñada la sortija de diamantes.

En el tablero del calendario

están todos los días tarjados.

Al reloj se le acabó la cuerda.

Se acabó el té, el café, el pan,

la mantequilla.

Quedan sólo unas gotas de aceite.

Vacíos cascarones, de los huevos.

En el refrigerador hay solamente

una mitad de cebolla estreñida

y una mamadera con leche agria.

Una laucha oculta en su cueva

roe los restos de un terrón de azúcar.

La estufa se apagó anoche

después de consumir su combustible.

Cortaron el teléfono y pronto

cortarán la luz.

Quedan tres o cuatro ampolletas

indemnes en toda la casa.

Las velas se convirtieron en cabos.

Se terminó el papel higiénico

y el excusado está tapado

con pedazos de papel de diario.

Se desvanecerá el jabón

con la próxima lavada de manos.

La peineta perdió otro diente.

La trizadura del espejo es otra arruga.

No queda ropa limpia.

Hay pañales sucios en la tina.

Se le cayó el último botón

que le quedaba a la camisa.

En la superficie de la mesa,

impresiones de pequeñas manos,

baberos, platos sucios

con migajas y raspas de pescados.

Vasos con secas borras moradas.

En la frutera vacía dormita,

ovillado el gato.

El auto viejo estacionado afuera

no arranca desde hace meses o años.

Inmóvil descansa con sus ejes,

sobre pilas de piedras y ladrillos.

Le robaron los neumáticos, los focos

y cada día lo despojan de nuevas piezas

como un gran insecto muerto

que devoran invisibles hormigas.

El jardín está exuberante, lozano.

Invadido de malezas que asfixian las plantas.

La manguera serpeante es invisible.

Se escapó de su jaula el canario.

Y el pez de color se ahogó

y quedó flotando panza arriba

en el agua turbia de su redoma.

El perro royó su soga

y se marchó a la siga de una perra.

El lechero ya no trae leche a la casa,

ni el suplementero reparte periódicos.

El cartero trae sólo cuentas impagas.

Sobres con ventanas que nadie abre.

Los acreedores golpean largamente,

pero nadie abre, nadie responde.

El basurero pasa dos veces por semana,

pero lo hace demasiado temprano.

En el patio los tarros desbordantes,

hieden.

El televisor encendido sin sonido

arroja movedizas sombras

sobre el suelo entalcado

por el yeso que llueve del cielorraso.

Un niño en un corral de palo,

entre juguetes se desgañita llorando,

hambriento y mojado,

la húmeda boca abierta,

los ojos vidriosos de lágrimas,

mirando

cómo la bestia de las dos espalda

gruñendo convulsa se revuelca

intentando devorarse a sí misma.

 

 

Gonzalo Millán. Obra: Relación personal (1968); La ciudad (1979); Vida (1984); Seudónimos de la muerte (1984); Virus (1987); Cinco poemas eróticos (1990) y Trece lunas (1997). Ha trabajado en el campo de la poesía visual y las artes plásticas. Ha realizado exposiciones individuales en múltiples lugares de América y Europa. Es traductor del inglés, francés y neerlandés. Entre los premios que ha recibido se encuentran, el Premio Pedro de Oña (1967) y el Premio Pablo Neruda (1987).

 

*

 

 

Rafael Patiño (Colombia, 1947)

 

 

Locura de la Historia

 

Constatación del mundo en tibias pieles

Huesos de fruta en un cielo hediondo a cables

Bandas de asesinos roedores nubios

De Alcántara hasta Alcantarilla:

 

-¡Ay de la piel alambrada

-¡Ay de los hornos!

-¡Ay del pan y del país tuerto!

 

¡Guillotinen al rey en el Salón de la Pelota!

¡Tómense la Bastilla en buen brebaje!

Etiquetas, etiquetas en los vestidos del duelo

Y su país de veinticuatro horroras.

 

-¡Ay de los dígitos y de los interdigitales

Cuando las tibias pieles sirvieron de claras lámparas

 

¡Cuando el mar los soldados de Jerjes azoten

Quítate del sol, Alejandro

Este poder morir de avena

Falsas simbióticas cornejas

Este poder morir de tentáculo solar

De clausuradas sombras

 

¡Rhama, Rhama,

Desciende a mi esclerótica!.

 

 

Rafael Patiño. Obra: El trasego del trasgo (1980); Libro del colmo de luna (1990); Canto del extravío (1992); Clavecín erótico (2001) y Máscaras de Poesía Negra (2001). Es poeta, pintor, médico naturista y traductor de poetas franceses y africanos, entre ellos Wole Soyinka, Kofi Awoonor y Jose Craveirinha. Tradujo y editó el libro La guerra santa, de René Daumal. Actualmente se desempeña como traductor del Festival Internacional de Poesía de Medellín.

 

 

*

 

Angira Jared (Kenia, 1947)

 

 

Cartas

 

Tú me escribiste

          Seis cartas

Vi en ellas nudos

         Por desatar

Primero fue, únicamente

         “tuya”....

Eso me gustó

         Aunque nunca me perteneciste

En cualquier caso

         Hemos bailado tango

No es que

         Nos poseyéramos el uno al otro

Entonces escribiste,

          “muy tuya ciertamente”

No es que “muy”

          Significase mucho más

         que “ciertamente”

¿Pero qué tan cierta eras tú

          Cuando en la noche

Te arrastraste hasta mi granja

          Y arrancaste lo que había germinado?

Vi menos hipocresía

          En la tercera carta

Cuando dijiste

          “tu amada”

Tú no fuiste la primera

         

         En usar mal las palabras

 

Y yo supe que exagerabas

         Todo el resplandor de las colinas

Pero cuando firmaste

          “tuya ciertamente”

Me sentí interesado

          Porque cuando bailamos

La marimba cubana

          Nos entrelazaba

No hubo gesto

          De fe

En verdad te vi levantar

          tu brazo

Para lanzar ese voto

          de no confidencia

                         contra mi.

Y continúas variando

          tus tácticas

Tal vez

          Sea un negocio

                          “tuya sinceramente”

Cuando sabías sinceramente

          Que no teníamos diálogo

Ni sinceridad.

Y cuando

          en tu carta final

Terminaste

          ‘afectuosamente tuya’

Conocí

          la anacronía

Porque eras tú

          quien iba a efectuar

                    mi crucifixión.

 

 

Jared Angira. Desde 1967 empezó a publicar poemas en diversas revistas. Ha publicado los libros de poemas: Juices (EAPH, 1970); Silent Voices (AWS, 1972); Soft Corals (EAPH, 1973); Cascades (LONGMANS, 1979); Years Go By (Bookwise, 1980); y Tides of Time (EAPH, 1996). En 1969 fue editor de Busara, la revista literaria del Departamento de Literatura de la Universidad de Nairobi. Ha publicado sus poemas en varias antologías.

 

 

*

 

 

Leopoldo María Panero (España, 1948)

 

Himno de la espía
 

No hay nadie en el mundo, se diría
salvo la Espía.
¿Quién es la Espía?
Olana, se diría.
Posada en el techo hay una mosca
Olana allí me espía
Miro al cielo, y él me mira:
¿no será Olana que me observa
quizá, tal vez, desde una nube
en forma de Espía?
Porque el cielo a nadie mira.
Recorro el mar con grandes piernas
son dos las piernas, mas de pronto
descubro al lado una tercera: mía no es,
luego es de Olana, que me espía,
ya no sé qué hacer sin esos ojos
que allí en el frío me vigilan;
mi figurón tiembla y vacila
no sé quién soy ya sin la Espía.

 

Leopoldo María Panero.  Obra: Así se fundó Carnaby Street (1979); Narciso en el acorde último de las flautas (1979); Last River Together (1980); El que no ve (1980); El último hombre (1983); Poemas del Manicomio de Mondragón (1987); Contra España y otros poemas no de Amor (1990); Agujero llamado Nevermore (1992); Orfebre (1994); Tensó (1997); Guarida de un animal que no existe (1998); Abismo (1999) y Teoría del miedo (2000). Es uno de los más controvertidos poetas españoles de la actualidad.

 

 

*

 

Helí Ramírez (Colombia, 1948)

 

 

Ze le monto a la vida

 

Riche que bendio vananoz por las cayes asta

                                                                       Tersero de

Vachiyerato año zu ultimo de eztudio perdido

                  Cae en la lengua len gua del Griyo

                  Que oy ezta rajando de muertoz y

                                                                       Ausentes...

Dise El Griyo y zon ciertas algunaz ocurrencias

Que Riche ez un man muy aliñado (le tenia

                                                                 Vronca llaque

      Riche tirava pinta y encanvio El Griyoce beztia

                                                                   Con andrajoz)

Que cuando hingrexo a la favrica

                                     Y el zuperbixor le entrego

                                     Un valde

                                                     Una manguera

                                                                        Y le ceñalo

Unos muroz encomendandole labara

                                                                  Riche dijo

                                    Que vruto no era mucho

                                    Que pobre si bastante

Pero que pobre y todo era horguyoso

Que a el le tenia que dar desentico un chicharrón

Que lo ivan creiamoz todos aechar y que luego

Zupimos quera que

                 Tenia un vuen ventilador

                 En una mierda grande entre loz blancos

Y por ezo no lo echaron –Sierto-

Sierto: Te vuelvo una pomada idioma...

Para redondear el retrato de Riche

Y en una como zornita

                                        Denbidia?

El Griyo continudo disiendo que Riche cameyo

                                                                          Poquito

En la empreza

                          Que renunzio y biajo

                                       A los Nueballorez

                                                                        Y al tiempo

Regrezo super encavado

                                    Y biajando cada nobenta diz y

Que ce le monto a la vida en un todo y por todo

Que uzava en el cueyo un culumpio de

                                                     Veinticuatro quilatez

Que conpro un almazen para clientela eztirada

                                                               Fincaz y carroz

Y que llanole gustaba

Que le digeran Riche

                                      Cino Richarrrrrrrrrrrrrrrr.

 

 

 

Heli Ramírez. Obra: La ausencia del descanso (1975); En la parte altaabajo (1979); Cortinas corridas (1980); Golosina de sal (1988); La luz de acá se hace de la oscuridad de aquí (1990); Para morder al cielo (1999) y la novela, La noche de su desvelo (1986).

 

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Armando Rojas Guardia (Venezuela, 1949)

 

 

Causa perdida

 

Coloqué un vaso de agua en el asfalto.

Metí un cabello de mujer entre las hojas del periódico de hoy.

Traje un ciempiés a caminar sobre el archivo.

Escribí la letra un sobre un papel timbrado.

Le puse a ayer el nombre de mi amiga en vez de jueves.

Dejé un durazno sobre el radiador del automóvil.

Rompí el espejo para ver al sol multiplicarse.

Jugué con un grano de arroz en la oficina.

Regalé una cucharita a mi vecino.

 

Y no dio resultado el saboteo.

 

(A Abraham Pulido)

 

 

Armando Rojas Guardia. Obra: Del mismo amor ardiendo (1979); Yo supe de la vieja herida (1985); Poemas de Quebrada de la Virgen (1985); Hacia la noche viva (1989); Antología poética (Monte Ávila Editores, 1993); y La nada vigilante (1994). Es una voz esencial de la poesía venezolana contemporánea. Es también un destacado ensayista filosófico. En 1981, fundó el grupo Tráfico. Se ha comentado de su obra que ¨...se trata de un canto que celebra las íntimas nupcias entre la calle y Dios, entre el ruido del mundo y el silencio místico...¨

 

 

*

 

Gabriel Jaime Caro (Colombia, 1950)

 

 

Rockero imaginativo

 

Sale mi sexto sentido –el poemar- cuando el

cansancio consume la multitud, son las dos

de la tarde. A ponerle rostro al sol

cuando ya nadie le aguanta la ceguera

y la rata circulación

 

Pobre sol del Ecuador golpeado por bombas

en su corazón de agua

 

y a mi solito el sexto sentido, radical diente

que de pronto florece

Lejanía de la sociedad productora de EX

animales que hablan en micrófonos y se

espantan de la seducción del ojo superior

Del sexto sentido de los gigantes latinos que

igualan la altura del enano y ni eso es como

suficiente, para huir de la maldad de la razón

 

Repito Ecuador –mitad del mundo- eco atado

por un algún barco petrolero

la magnitud de mi perversidad

nanais cucas –sólo estaciones solitarias

como puestos de guerra

 

A la juventud japonesa en Colombia.

 

 

Gabriel Jaime Caro. Obra: 21 poemas (1983); El libro de los seres imaginarios (1990) y El eco de este ardid (1999): Es el fundador de la revista Realidad Aparte que circula en Nueva York desde 1994, ciudad ésta en la que reside hace algunos años. Con los poetas Carlos Enrique Ortiz y Javier Naranjo, publicó el libro Orvalho. Fundó la desaparecida revista Siglótica.

 

*

 

Juan Ramón Saravia (Honduras, 1951)

 

 

De cómo y por qué Noé ganó el primer lugar

 

El jurado calificador

declaró

            el tercer lugar corresponde a jonás

            por su sabroso relato

            acerca de su permanencia de tres días

            en la panza de una ballena

 

            el segundo lugar le fue conferido a Moisés

            por el inusitado tema de la partición del mar rojo

            con sólo levantar una vara

 

            el primer lugar fue otorgado por unanimidad a noé

            por la fecundidad desbordante

            con que trata el tema del alojamiento y supervivencia

            de todas las especies del planeta

            en un arca de madera

            de ciento treinta metros de longitud

            en la que

                        además de las tres mil toneladas de animales

            se almacenó comida

            para los doce meses de tempestad

            y todo

                        bajo la dirección de un hombre

             de seis siglos de edad

 

 

Juan Ramón Saravia. Obra: Paisajes bíblicos (Ida y vuelta, 1985); Puntos cardinales (1988); Sólo para mujer (1990); Alta es la noche (1992); Entre todas las mujeres (1996). Es también dramarturgo, prosista y editor. Recibió el Premio Casa de las Américas en 1988.

 

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Fernando Rendón (Colombia, 1951)

 

 

El homenajeado

 

El homenajeado lleva bufanda

y tose preocupado

por tantas preguntas incoherentes

 

Todos lo felicitan

mientras agoniza en público

 

Se le va la voz de tanto dar las gracias

 

Y aunque su rostro pálido

es el de la muerte

todos lo abrazan y rodean

 

Y nadie quiere quedar

por fuera de la foto

 

Fernando Rendón. Obra: Contrahistoria (1986); Bajo otros soles (1990); Canción en los campos de Marte (1993); y Los motivos del salmón (1998). Es el fundador y director de la Revista Prometeo y del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías nacionales y extranjeras. Ha participado en Festivales de Poesía en Francia y Luxemburgo, entre otros.

 

 

*

 

Jorge Boccanera (Argentina, 1952)

 

 

Placenta

 

Fue el fin del mundo cada día, cada rosa cortada,

        cada borracho sobre su bicicleta.

Alguien se despertaba, se miraba al espejo y eso

        era el fin del mundo.

Todo y por todos lados: cada grano de sal, una

         puntada aquí en la sien o un auto a gran

         velocidad.

No había película que hablara de otra cosa,

ni cosa que estuviese fuera de esa película.

 

Fue el fin del mundo cada día, cada minuto y

          cada café frío.

No había felicidad sin sus ropas y el rostro que

          besabas era el del fin del mundo.

No había carta que no abriese con su enorme

          cuchillo de cocina.

 

Ni la estela de un bote escapó de sus redes.

Ahora mismo,

un teléfono suena y atiende el fin del mundo.

 

 

Jorge Boccanera. Obra: Los espantapájaros suicidas ( 1974); Noticias de una mujer cualquiera (1976); Contraseña (1976); Poemas del tamaño de una naranja (1979); Música de fagot y piernas de victoria (1979); Los ojos del pájaro quemado (1980); Polvo para morder (1986); Marimba (1986); y Sordomuda (1992), entre otros libros. También es ensayista y periodista. Recibió el Premio Casa de las Américas en 1976 y un año después el Premio Nacional de Poesía Joven de México, país en el que ha vivido largo tiempo, como en Costa Rica.

 

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Marc Vaillancourt (Canadá, 1952)

 

 

Suburbio pobre

 

Cáncer de los ladrillos

y caries del hormigón

zona afectada del yeso de la zona

y urticaria del acero

lugar del pregón

tempestades que revientan como abscesos

infancias pálidas al borde de los bombones

y de los sodomitas

y sus ojos ahumados

cementerio

se ha metido entre la greda de la tierra

bien abajo del raudal que desciende

de su cuerpo magro y usado

como un jabón

bajo el incendio domado del calor

humano

un dios de nácar con pies planos

bisojo

de los evangelios de cabujones preciosos

reluciendo en la barba de los prosélitos

y el patrón del circo

mal rasurado como un actor sin empleo

Dios

revólver al costado y el látigo

en la mano.

 

Traducción de Rafael Patiño

 

 

Marc Vaillancourt. Realizó estudios de Letras y Matemáticas. Es miembro de la Asociación de Escritores de Québec. Ha publicado más de una centena de textos, poemas y prosas, en más de una veintena de publicaciones en Québec y en el exterior. Algunas de sus obras: Équation personelle; y Lignes de force.

 

 

*

 

Cristián Warnken (Chile)

 

 

Grillo salva a barco español

 

1550. Alvar Núñez Cabeza de Vaca se salva junto a sus hombres de estrellarse contra unas peñas. La tripulación dice que fue el canto de un grillo:

      “(...) Sin que lo viesse ni sintiesse ninguna persona de los que venían en los navios, començo a cantar un grillo y la musica recordo a toda la gente de la nao y vieron las peñas, que estaban un tiro de ballesta de la nao y començaron a dar boces que echasen anclas y así las echaron y fueron causa que no nos perdiessemos, que cierto si el grillo no cantara nos ahogaramos quatroscientos hombres y treynta caballos. (...)”

   Esta vez fue un grillo, otra vez oyeron pasar pájaros. Si Alvar Núñez hubiera leído a Rilke (que todavía no existía), habría hablado de ángeles.

 

 

Cristián Warnken. Es escritor, comunicador, productor de televisión y un auténtico representante de la Contracultura. Conduce el programa de TV La belleza de pensar. Fue Editor de Nor Este,  -Primer periódico de Poesía en Serie y Primer Diario de Poesía Aplicada-, publicado en Chile entre la década del 80 y del 90.

 

*

 

Julio Valle-Castillo (Nicaragua, 1952)

 

 

Elogio de la esterilidad

y/o violencia de la

página en blanco

 

Una de estas noches empujé la puerta de mi cuarto

y cual fue mi susto que allí me estaba esperando

/ya tendida en la cama/ la hija adolescente del Sr.

                                                                                    Mallarmé:

Ella entonces escondió su blancura

y con un brazo se cubrió los pechos

y con la otra mano, el vello del pubis

           /el más íntimo trigo/

                  e inmediatamente se volvió

para darme la espalda / para quedar,

lector mojigato, está página

que te extiendo en blanco.

 

(Managua, 1 de mayo de 1989)

 

 

Julio Valle Castillo. Poeta, ensayista, investigador, crítico de arte, editor y traductor de Catulo, Ovidio y Marco Aurelio Prudente Clemencio. Empezó a publicar poemas en 1970. Estudió Lengua y Literatura Hispánica en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue Director del Área de Literatura y Publicaciones y asesor de la Dirección Superior del Ministerio de Cultura del Gobierno de Reconstrucción Nacional (1979-1988). Director de la revista Poesía Libre y miembro del Consejo Editorial del Suplemento Nuevo Amanecer Cultural. Las armas iniciales (1977); Formas migratorias (1979); y Materia jubilosa (1986), son algunas de sus obras.

 

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Humberto Ak’Abal (Guatemala, 1952)

 

 

 

Un decir

 

No porque cague blanco

El zopilote es albañil

 

 

 

Humberto Ak'Abal ha publicado los libros de poesía El animalero (1990); Guardián de la caída de agua (1993, galardonado con el Quetzal de Oro APG, por la Asociación de Periodistas Guatemaltecos); Jaguar (1994); Hojas del árbol pajarero (1995) y Breve Antología (1995). Poeta maya quiché, su obra ha recibido importantes reconocimientos en Europa y ha sido traducida a varios idiomas, entre ellos el alemán, por Tobías Burghardt.

 

 

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Miguel James (Trinidad, 1953)

 

 

Suma de todo saber y ciencia

 

A Roberto Lovera De Sola

 

Si uno escribe un poema

Para enamorar a una muchacha

Y no la enamora

Es un mal poema

Y si se escribe otro

Y la muchacha nos da un beso

Se ha escrito un buen poema

Mas si uno escribe un poema

Y la muchacha se desnuda

Hemos creado una maravilla

Una cumbre del arte

Suma de todo saber y ciencia.

 

 

Miguel James. Algunas obras: Mi novia Itala come flores (1988); Albanela, Tuttifrutti, Blanca y las otras (1990) y La Casa Caramelo de la bruja  (1993), libros editados por Fundarte, Venezuela, país donde reside desde los 6 años de edad.

 

 

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Gabriel Jaime Franco (Colombia, 1956)

 

 

Fisuras

 

   A mí, al menor descuido, se me abre una fisura. Es algo completamente inevitable, completamente. Todo lo que veo desencadena en mí una especie de tristeza, y es así que sólo salir a la calle y mirar a las muchachas que compran la leche –filadas como fichas de dominó o como un ejército hambreado- me comienza una fisura por los lados del colon, que se mueve y termina por situarse en un lugar irreconocible. Es la tristeza. Yo podría muy bien salir y mirar como quien mira sus propios nervios oculares, pero he ahí que me agarra un dolor en la frente y la gente, además, huye espantada y murmurando cosas ininteligibles. A mí sólo me alegra el sopor de la noche y el ruido que produce el viento al arrastrar las hojas secas de los árboles: la ilusión de un otoño esperado por siglos. Si no estuvieran esas muchachas comprando leche, tendría de cualquier manera que comprar el bus, y tomar el bus me es hierro, me es roca, porque al instante veré las colegialas enchapadas en sus dulces uniformes respirando el aire enrarecido del bus como rey que recorre sus dominios, pero sin embargo con un temor visiblemente disimulado. No puedo tampoco siquiera decirle al hombre que está a mi lado que la vida es una continua herida porque el hombre no hará otra cosa que reafirmarlo condescendientemente y luego hacerse el estúpido mientras mira los balcones de las casas a través de la ventanilla grasienta del bus. No tengo la culpa si una señora con un canasto repleto de huevos es un asunto incomprensible o si el crepúsculo es la cara real del ansia. Soy un tipo sin arreglo, definitivamente sin arreglo: cada paso me es pregunta, me es duda: cada visión, una fisura, semejante a la que abren los recuerdos dulces, dulcísimos de una infancia entre montes y ramajes. Lo que no puedo hacer, en todo caso, es cerrar los ojos, porque tengo que mirar en mi interior, donde no se ve otra cosa que un país de desterrados. Lo que más me gusta es dormir, siempre que puedo o siempre que una de mis súbitas conmociones nocturnas no lo impida, o cuando mi padre lo permita, porque mi padre, invadido por un insomnio indómito, comienza a pasearse por los cuartos con machacazos de nostalgia bajo las pantuflas. Para él también lo mejor del reino tumultuoso de la noche, allí donde no hay memoria y el deseo es una fiera que no domina el tiempo. En este país, lo sé, el invierno níveo y el otoño son medidas del sueño más redulce, pero verano y lluvias siguen tejiendo secularmente el tedio y esta innoble sensación de impotencia. Los años pasan como pluma y el silencio concentrado de la noche agranda las fisuras.

 

 

Gabriel Jaime Franco. Obra: En la ruta del día (1989); La tierra de la sal (1992); Reaprendizaje del Alfabeto (1996, Premio Nacional de Poesía de Cootramed) y Las voces escindidas (que recibió una beca de creación por Colcultura). Ha sido incluido en importantes antologías de poesía colombiana, tales como Disidencia del limbo, Poetas en Abril, y en la Antología de Poesía Colombiana, de Rogelio Echavarría.

 

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Eduardo Llanos (Chile, 1956)

 

 

Aclaración preliminar

 

Si ser poeta significa poner cara de ensueño,
perpetrar recitales a vista y paciencia del público indefenso,
inflingirle poemas al crepúsculo y a los ojos de una amiga
de quien deseamos no precisamente sus ojos;
si ser poeta significa allegarse a mecenas de conducta sexual dudosa,
tomar té con galletas junto a señoras relativamente deseables todavía
y pontificar ante ellas sobre el amor y la paz
sin sentir ni el amor ni la paz en la caverna del pecho;
si ser poeta significa arrogarse una misión superior,
mendigar elogios a críticos que en el fondo se aborrece,
coludirse con los jurados en cada concurso,
suplicar la inclusión revistas y antologías del momento,
entonces, entonces, no quiero ser poeta.

Pero si ser poeta significa sudar y defecar como todos los mortales,
contradecirse y remorderse, debatirse entre el cielo y la tierra,
escuchar no tanto a los demás poetas como a los transeúntes anónimos,
no tanto a los lingüistas cuanto a los analfabetos de precioso corazón;
si ser poeta significa enterarse de que un Juan violó a su madre y a su propio hijo
y que luego lloró terriblemente sobre el Evangelio de San Juan, su remoto tocayo,
entonces, bueno, podría ser poeta
y agregar algún suspiro a esta neblina.

 

 

Eduardo Llanos. Poeta, sicólogo y docente de Psicología de la Comunicación. Contradiccionario, una de sus obras centrales, fue publicada en 1983, la cual incluye tres poemarios (Textos y pretextos; Eros/iones y Pasábamos por aquí). Ganó, entre otros, el Concurso Nacional de Literatura juvenil (1978); el Premio Gabriela Mistral (1979) y el Premio Latinoamericano de Poesía Rubén Darío (1988). Se ha destacado ampliamente en el terreno de la poesía visual y caligramática.

 

*

 

Javier Naranjo (Colombia, 1956)

 

 

Vivos

sentados en la sala del muerto

discutimos

 

Las cosas nimias

de gestos

de comida

de gatos

 

Las cosas nimias

de los vivos

 

Vivos

mientras desde la foto

el muerto observa

 

 

Javier Naranjo. Poeta, coordinador de talleres literarios para niños y Director de la Casa de la Cultura del Carmen de Viboral, Antioquia. En 1994 publicó el libro Silabario (Editorial Universidad de Antioquia). Representó a Colombia en el Festival de Poesía de Curtea de Arges, Rumania, en el presente año. Con los poetas colombianos Gabriel Jaime Caro y Carlos Enrique Ortiz, publicó en 1990, el libro de poemas Orvalho. Hace poco apareció publicado el libro Casa de las Estrellas, que reúne las creaciones de los niños participantes en talleres literarios con Naranjo.

 

*

 

Omar Castillo (Colombia, 1958)

 

 

Azar de humo

 

        En la acera, fofas señoras cincuentonas

alrededor de la mesa de parqués, una de ellas,

la mano izquierda en el bolsillo de su grasiento

delantal, tres fichos verdes en la cárcel;

        Agita los dados mientras mira

(igual hacen las otras jugadoras),

escrutando los movimientos,

las cifras necesarias.

        Arroja los dados, la mano suspendida

mientras ruedan, (jugadoras y curiosos

expectantes), cuatro y tres.

         Doña munda sin esperanzas, -comenta-

sus pies encadenados a los bolsillos de los amarillos,

        Se sublevan los rojos en la montaña,

trenzan los azules fuertes bombardeos... ¿recuerdan?

         Los verdes, la mano izquierda

en su grasiento delantal.

Cuatro y tres con olor a tabaco.

 

 

Omar Castillo. Obra: Limaduras del sol; Fundación y rupturas; Relatos del mundo o la mariposa incendiada; Informe; Relatos de Axofalas; Leyendo a Don Luis de Góngora. Dirige la revista de Poesía Interregno. Ha sido el director por varios años de las Ediciones Otras palabras. Reside en Medellín.

 

*

 

 

Emmanuel Moses (Marruecos, 1959)

 

 

Un muro color naranja

Para engendrar la suerte

 

Los pies sucios se vuelven inmortales

 

Sobre su asno, el profeta se rasca el trasero

Y bosteza

 

Las moscas al fondo del muelle sueñan también

Con la Inmaculada Concepción.

 

Traducción de Rafael Patiño

 

 

Emmanuel Moses. Obra: Le repas du soir, poèmes (1998); Un homme est parti, nouvelles (1989); Métiers, poèmes (1989); Paperbik, roman (1992); Les bâtiments de la compagnie asiatique, poèmes (1993), Premio Max Jacob; y Opus 100, poèmes (1996). Tradujo el libro de poemas de Yehuda Amichai Anthologie personnelle y la antología de poetas israelíes 11 poètes israéliens contemporains (1990).

 

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Orlando Gallo (Colombia, 1959)

 

 

Chofer

 

Abandoné códigos

y un dudoso colegaje

a los veintisiete años.

 

Sólo entonces descubrí

que la precaria felicidad

que a todo hombre se debe

era para mí

esta hora de penumbra en la cabina

interrumpida apenas

por la tímida luz del dial

proyectada en la palanca de cambios.

 

 

Orlando Gallo. Ha publicado los libros: Siendo en las cosas (1984); Los paisajes fragmentarios (1985). Obtuvo el Segundo Lugar en el Premio Nacional de Poesía de la Universidad de Antioquia y el Primer Premio de Poesía Eduardo Cote Lamus en 1990. Realizó estudios de Abogacía, profesión que ejerce en la actualidad. Fue incluido en la Antología de Poesía Colombiana Poetas en Abril. Su poesía, calificada como exteriorista, está íntimamente ligada con la cotidianeidad.

 

 

*

 

Ana Istarú (Costa Rica, 1960)

 

Carta del don

La carta, jadeante,
me acuclilló en el charco rocicler
del corazón.

La carta
se humedece las manos,
sacude de mi frente el lebrel de la agonía.

Yo te bendigo, dice
y hunde su lengua de papel
entre mis belfos helados.

Me vuelca sobre el suelo, sudorosa
y sopla
con letras negras: yo te bendigo,

brindo
por este vaso tu preñez.
La carta dice cosas a mi cuerpo
y es como un beso largo que me incita a llorar.

Recompone
su corona de hierbas.
Hunde su dedo índice
en mi vientre de paño,
donde mi embrión refulge
como el grano de la luz.

La carta se marcha
como los dioses griegos.

Deja tirada a una mujer
a merced de los lobos
dorados de su dicha
sin saber si cantar,
si romper el aire
el rosetón de vidrio de su risa.
Está propensa al llanto.

La carta
deja tirada a una mujer que lame
su péndulo de luces
contra la oscuridad.

 

Ana Istarú. Poeta, dramaturga y actriz. En poesía ha publicado Palabra nueva (1975), Poemas para un día cualquiera (1977), Poemas abiertos y otros amaneceres (1980), La estación de fiebre (Premio Latinoamericano EDUCA 1983), La muerte y otros efímeros agravios (1988) y Verbo Madre (1996). La colección Visor de Poesía publicó parte de su obra en 1991. Como actriz y dramaturga ha ganado distinciones dentro y fuera de su país.

 

 

*

 

Tobías Burghardt (Alemania, 1961)

 

Semana de asilo

Tú también puedes pernoctar tranquilamente en el estante, acarreado al depósito de remate, perdido en la morgue de maletas y multiformes objetos, pequeño asilo del recuerdo. La ilusión y el recibo de la casa de empeño incanjeado se matan de la risa y hacen el trueque: nada por vacío. Ningún mueble balbucea por la chimenea. Nadie llama, de pronto, por las vides. O en otras salas de lectura. Ni hacia atrás.

Bajo los astros: la subasta del eco desasosegado, almacén de antigüedades, los miércoles de ceniza.

 

Tobías Burghardt. Obra poética: Rhythmen (Ritmos, 1984); Sonnengerräusche (Rumores solares, 1991); Flussabwärts, flussaufwärts (Ríomar abajo, riomar arriba, 1996) y Cuaderno de Bitácora (Ediciones Último Reino, Argentina, 2001). Poeta, ensayista y traductor, entre otros poetas, de Alejandra Pizarnik, Olga Orozco, Juan Gelman, José Emilio Pacheco. Poemas suyos han sido traducidos al castellano, hebreo, inglés, italiano, polaco, portugués, vietnamita y japonés. Ha residido durante algunas temporadas en Bolivia y Argentina.

 

 

 

*

 

Jairo Guzmán (Colombia, 1961)

 

 

La flauta persigue a un animal de ruido

 

la noche destila en alambiques de música

las piedras del corazón se metamorfosean en aves de remoto canto

voces en laberintos sonoros circundan los deseos

 

jannis joplin le ordena a los volcanes que rompan el cerco

sus nervios hacen la red donde caen todos los forajidos miss dollar

 

con lo que quede de américa latina quieren hacer unas docenas de mortadelas

como lo último que se exhiba en los supermercados del infierno

 

los nervios se sublevan para dar paso al delirio de una guitarra eléctrica

ejecutándose entre despojos

de hombres masacrados en los campos de arroz

por sicarios de west point

 

una música acabará con todo este delirio de los monos de hombres

estampados sus huesos en la radiografía de un ave carroñera

 

un gran ruido los despertará a todos cuando menos lo esperen

en el magisterio de sus ocupaciones cotidianas

y ya no podrán tomar leche ordeñada a la cabra tetas de oro

 

 

Jairo Guzmán. Ha publicado los libros de poemas Coro de Ahorcados y Todo Paisaje es la elegancia del ojo. Se graduó en Matemáticas puras en la Universidad Nacional de Colombia. Fue cofundador del grupo Laberinto Lunario, en la misma Universidad. Fue coeditor de Párpados, antología poética y editor de la publicación El ombligo del pez.

 

*

 

Mauricio Ordóñez (Costa Rica, 1961)
 

 

Fotostática

En el tren que va y viene de Toledo, dos muchachas,
fotografiadas bajo luz artificial:

Una, la de melena y trapos de gitana,
agotá
En vano la mano refresca l´agitada cabeza, apenas
un puntal donde la menta se recuesta en busca del descanso.
Bajo sodio o tungsteno, la temperatura de la piel
recuerda el cinquecento.
Dos alas de gaviota bajo l´amplia frente
sobre los abultados párpados cerrados, aliviando
los globos congestionados de tanto ver.
Las pestañas en huelga.
El scorzo en la nariz no permite asimilar los aires de Navarra.
Y entre la dura mandíbula de hueso nativo,
la esponjada boca
de los deliciosos postreros besos.

La otra, la gemela de la gemela, su reflejo
al otro lado del cristal de la ventana.
Apenas cuatro luces: el rostro hispano aguzado
a fuerza de sombras inexpugnables.
No parece ya la misma.
Sumida en el sueño y a medio camino del olvido.
Ya fuera del tiempo, viajando sin voluntad más allá
de los números de la pintura, hurgando el origen
de sus apetencias. Un misterio
intocable.
 

 

*

 

Roger Wolfe (Inglaterra, 1962)

 

 

Días tranquilos ante el televisor

 

Cien incendios diarios en Galicia.

Una extensión equivalente a 19

campos de fútbol de arbolado

arrasada de 24 en 24 horas.

300 muertos en las carreteras

en dos fines de semana.

Sida, no da , cáncer, hepatitis, salmonella,

esquizofrenia, oligofrenia, transfuguismo,

alcoholismo, integrismo, chabolismo,

intelectuales, yuppies, neandertales,

perestroika, democracia, blenorragia,

la Lola Flores, la lluvia ácida,

el pan con tomate, las sevillanas...

 

Para que luego digan

que las artes

están en crisis.

 

 

Roger Wolfe. Reside en España desde los cuatro años. Obra: Diecisiete poemas (1986); Arde Babilonia (1994); El índice de Dios (1999); y Fuera del tiempo y de la vida (2000). Los críticos han definido su obra como “realismo alucinado” o como “futurismo sucio”. Recibió el XXXI Premio Internacional de Novela Corta, Ciudad de Barbastro (2000).

 

 

*

 

Reynaldo García Blanco (Cuba, 1962)

 

 

 

Reverso de foto

 

Amigo

Está por acabarse el siglo

y me gustaría que vieras esta foto

antes que los copos de nieve y sangre

borren de por siempre esas noticias

 

De izquierda a derecha

con una mirada de ángel hay una mujer con bigotes ella es

Frida Kahlo y su mano reposa sobre el hombro de un tal

Trotsky (que se lleva a los ojos una manzana) luego hay una

columna dórica (ahora está sepia pero en el momento de la

foto era roja). Le sigue un hombre con un cocuyo en la mano

y un tabaco en la boca (hace círculos de luz para que veamos en

esta oscuridad) y parece darle la espalda a una niña que se llama

Greta Garbo (ella juega con un papalote y esa mano que sale

de la nada en un ademán de arrebatarle su juguete es Salvador

Dalí. Muy al fondo puedes leer un cartel que dice “Proletarios

de todo el mundo Uníos” hacia el extremo derecho un

hombre agrega con un pincel “Último  aviso” la memoria me

falla pero me jugaría la vida que es Pablo Picasso. Le siguen

otras personas que a juzgar por las vestimentas son cuáqueros

y rusos o chechenios sabe dios. Sobre la mesa hay cebollitas

búlgaras y unos vinos René Barbier Rosado. La muchacha y el

viejito son María Kodama y Jorge Luis Borges. El que se está

bajando de la cruz es Jesús. La del traje de enfermera de la

Segunda Guerra Mundial es Isadora Duncan y ese de mirada

tenue que tiene un disco de los Beatles en la mano

es Mao Tse Tung.

Amigo mío

está por acabarse el siglo

y me gustaría que vieras esta foto

antes que los copos de nieve y sangre

borren de por siempre estas noticias aunque lo más importante

es que recuerdes que esto fue hace tiempo cuando no éramos

de dos bandos y había cebollitas búlgaras y unos vinos René

Barbier Rosado y un hombre con un cocuyo en la mano y un

tabaco en la boca.

 

 

Reynaldo García Blanco. Poeta y promotor cultural, escribe para la radio los programas Andar la librería y La biblioteca del aire. Su más reciente poemario Reverso de foto y Dossier, ha sido publicado por la Casa Editora Abril, en La Habana. Ganó el Premio de Poesía convocado por la Revista Gaceta, de Cuba, el año 2000.

 

 

*

 

Arturo Gutiérrez Plaza (Venezuela, 1962)

 

 

El pez de mi hija

Una pecera de 50 cms. de perímetro
y 15 cms. de diámetro
(aproximadamente medio litro de agua turbia),
a eso se reduce el universo
de Alfonso (el pez de mi hija).

Le echamos comida una vez al día.

El abre la boca como lo hacen los peces,
como un mimo aprendiendo a hacer burbujas.
Lo miro con lástima,
con falsa misericordia
y le comento a Gaby: "qué pecesito tan lindo".

De noche, cuando todos duermen,
me levanto y voy a la cocina.
Alfonso permanece insomne,
me mira con firmeza
(no sólo porque le falten los párpados).
Me interroga con sus ojos inmensos
tan cóncavos como la pecera que los contiene.
Me consuela, se aflige de mí
y sigue dando vueltas distraído
sobre sí mismo.

Tal como yo.

 

 

Arturo Gutiérrez Plaza. Publicó el libro Al margen de las hojas (Monte Ávila, 1991). En 1999 ganó el Premio Internacional de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz, con su poemario Principios de contabilidad.

 

*

 

Gaetano Longo (Italia, 1964)

 

 

Autorretrato con música y sin marco

 

Soy una persona normal

que todos los días hace una vida normal

que duerme trabaja come picha vive muere resucita

Soy una persona normal

que peca y se arrepiente blasfema y se arrepiente

que grita y se arrepiente que ama y se arrepiente

pero en el fondo no tiene de qué arrepentirse

que quisiera rasguñar cada diente mentiroso

que odia los compromisos las promesas

el gris de las comas y todas las obligaciones de la puntuación de la vida

que toma todo lo que es líquido

por un incesante ardor del corazón

que juega al viejo juego de las miradas

Soy una persona normal

que quisiera entender a las mujeres

cuando no se entiende a sí mismo

Hago una vida normal y tranquila

que pasa con marcha elevada

no respetando las paradas

ni las pautas de la vida.

mi primer hijo fue un gato argentino

que sembró pelos blancos

en mi vida y en mi cama

me miro al espejo

y hablo con mi cara

hago las cosas equivocadas al momento justo

Soy  una persona normal

que se rompe la cabeza en las paredes

y espera siempre reencontrar

su pared de pasta de papel

Soy el sensible servidor de mí mismo

Entré en Brasil sólo para tener un sello más en el pasaporte

y me transformé en Argentina

sin saber bailar el tango

Soy una persona normal

canto “Sciuri Sciuri”, o “sole mio”

porque soy un sangre mixta de pura raza mixta

y nunca lavé trapos sucios

afuera de la familia

Hice siempre una vida normal

Vi al pájaro de Tikal

gran bebedor de quetzalteca

Soñé al apóstol del camino

de las cicatrices

Cuidé mis obscenidades en la cama más profunda

Aceité muy bien mis rodillas

en engranajes militares

Vi pedazos de niños que nutrían a gusanos balcánicos

Cambié el faro de la victoria

por una victoria sin faros.

Cambié Notre Dame por la puerta de Billón

Cambié las estrellas por un bolígrafo

Cambié una realidad por otra

Cambié mí mismo con otro mí mismo

Tengo unas grandes bolas sobre el escudo de familia

a las cuales agregué otras bolas que se engrandecen cada día más

Soy una persona normal

que hace una vida normal

que va y viene y viene y va

pero que siempre prefiere venirse

Tengo amigos sueltos por el mundo

y un mundo suelto en mi cabeza

Dicen que no conozco el camino del medio

pero no alargo el camino

cuando conozco el atajo

Tengo la paciencia del cazador

porque no me gusta quedarme en la muchedumbre

Soy una persona normal

que tiene fuertes discusiones también con Dios

porque las nuestras son relaciones familiares

y a veces digo

Padre nuestro se puede saber qué haces allá arriba?

Aquí al primer piso nos dejaste en un gran escándalo

y nadie osa confesártelo

y nadie osa mostrártelo

Gentil señor que estás en los pisos altos

omnipotente omnipresente, omnisciente y nada asiente

por favor líbranos de los viejos imbéciles y de la publicidad

y de los caramelos de menta sin azúcar

y de las fronteras y las fiestas consagradas

y de los no fornicar no hablar no bromear

no gozar

Señor Señor

ven finalmente a explicar lo que querías decir

porque tal vez bajo dictado

algún amigo tuyo

ha corrido más de una coma

Aclara tu posición

Si somos hechos a tu imagen y semejanza

una duda me asalta y me preocupa

Quién te perdonará?

Mister Dios

te ruego quema a aquellos que

después de una noche de coito salvaje preguntan

“¿te gustó?” “¿qué tal?”

“¿qué te pareció?”, “¿te viniste?”

Soy una persona normal

hablamos cara a cara

a tú por tú

cuatro ojos de hombre a hombre

de mejilla a mejilla.

Sí, soy una persona normal

con sus problemas y diversiones

y mal de dientes y compromisos

con sus manías

Soy un apersona normal

que todos los días hace una vida normal

que duerme trabaja come picha vive muere

y resucita

Por favor nada de flores

sólo obras de bien

 

 

Gaetano Longo. Obra: Obra: Lo Scacco Matto (1990); Atmosfera di Tatuaggio (1994); Diario di un pagano (1997); y Paesaggi senza ritorno (1999). Ex reportero de guerra, poeta, novelista, traductor y periodista. Dirige dos colecciones de poesía contemporánea. Ha antologizado y traducido tres antologías de poesía cubana contemporánea, y algunos volúmenes de autores brasileños. Algunos de sus poemas han sido traducidos al español, griego, macedonio, serbio-croata, portugués, maltés, inglés, francés, catalán y japonés. Su obra poética ha recibido algunos reconocimientos entre ellos el Premio Sandro Penna, en 1995. En 1999, publicó su primera novela: Libero. Storie di un oste triestino.

 

 

 

*

 

Mario Ángel Quintero (Colombia, 1964)

 

 

pague

monos a mil

alientos bafle

a toda fab quizás

Todo a mil

la mano minuto

dentro la hora horal

cornetas de periódico

no se ahogue

infle las aletas anaranjadas

todo a quinientos

y un zapatero de muñecos

termina de pintar un par verde,

puntudos, se escucha campanas

y un martillo pequeño.

Hoy más brillante que ayer,

flores suenan

se le llena la taza

otro detergente

amor al perro.

Esta ciudad

no me lo da.

Apague y vámonos.

 

 

Mario Ángel Quintero. Obra: Globo (1995); The Fifth Season (1996); Mapa de lo Claro (1996); y Muestra (1998). Se ha desempeñado como traductor desde el inglés y como profesor de la misma lengua en algunas universidades e instituciones. Fue Coeditor de Párpados, antología poética (1995).

 

 

*

 

José Eugenio Sánchez (México, 1965)

 

 

Mis renteras

aunque las tres son señoritas
la más joven tiene 62

no me pidieron referencias:
una dijo que me parecía
a cristo

espero no llegue el día
en que me pidan les arregle la puerta
el matamoscas la regadera

ya me imagino yo con una estilson entrando al baño
siendo testigo de una penosa tragedia:

una mujer con piel de trapo
y el cabello enjabonado diciendo:
vente chiquito
o si le tiene miedo al agua vamos a la alcoba
nada más pásame el bastón
sirve que me pegues con él.

 

 

José Eugenio Sánchez. Obra: El mar es un espejismo del cielo (1990); Tentativa de un sax a medianoche (1992); El azar es un padrote (1998) y Physical Graffiti (Ed. Visor, 1998, X Premio Fundación Loewe, Joven Creación). Nacido en Guadalajara, reside actualmente en Monterrey. También es traductor.

 

 

*

 

Raúl Jaime (Colombia, 1967)

 

 

Un hemistiquio de círculos vibrátiles

atrapados en tus rodillas

 

Un sol cuadra fónico esparciendo sondas

y ondas, revulsionando el tropos y el átropos

 

un enojo agrietado a través del que se vierte

miel dulce y caliente

 

un rodeo y un roedor unidos

a través de la espiral de lo oracular

 

del cuatro al cuatro hay dos

del dos al once; ocho

 

el libro es un abanico que al abrirse

se cierra y a l cerrarse se abre

 

triángulos sin ángulos

bucles de cartón

 

cien tigres suspendidos

en el pico de un colibrí

 

las voces de las piedras congeladas

en hipercubos de vuelo rápido

 

eíbares y soldaides de heno

dibujadas en paredones de almidón

 

bajantes en ascenso lento

rascacielos en caída rápida

 

puntos y comas corcheas y semicorcheas

colgadas de un cabello extendido a través del océano

 

rimboflautas, laudelaires

instrumentos de viento atémporos

 

al cielo le han de llover muertos

en el día del Juicio

 

 

Raúl Jaime. Hace algunos años publicó el libro de poemas Ciclo Natural. Próximamente editará el libro La cruz de maroro. Se ha desempeñado como traductor del Festival Internacional de Poesía de Medellín, para el que ha traducido poetas como Kofi Awoonor, Saadi Yousif, y Bei Dao, entre muchos otros.

 

*

 

Luis Chaves (Costa Rica, 1969)

 

 

Maneras de permanecer

 

Colgado del luto de mamá

escuché estas palabras

que dejó caer

como flores sucesivas

sobre la lápida de su madre:

nadie muere del todo m´ijito.

 

El tiempo

le dio la razón.

El cobro del agua aún llega

a nombre de Carmen Brenes Pana,

mi abuela, muerta en el 76.

 

Luis Chaves. Tiene tres libros de poemas publicados: El anónimo (1996); Los animales que imaginamos (1998) e Historias Polaroid (2000). Sus poemas han aparecido en diversas publicaciones poéticas latinoamericanas, entre ellas Diario de Poesía, en Argentina.

 

*

 

Lorenzo Helguero (Perú, 1969)

 

 

Asunta

 

En el lecho

de vida

le pregunté

si era virgen

y ella

asintiendo

ascendió

a los cielos

 

 

Lorenzo Helguero. Obra: Sapiente lengua (1993); Boletos (1993); Diario de Darío (1996); Beissán o el abismo (1996);  Shame Dean (1999); Fue incluido en la antología Poesía peruana Siglo XX (Ediciones Kopé, 1999).  Recibió el Primer Premio de Poesía en los Juegos Florales de la Universidad Católica, en 1991. Destacado poeta de su generación, se distingue por su destreza verbal y flexibilidad artística extraordinarias.

 

 

*

 

 

Luis Eduardo Rendón (Colombia, 1972)

 

 

Calamidad

 

Clérigo:           - ¿Clemente Cuarto consumía cannabis?

Científico:       - Cuando cantaba.

Clérigo:           - ¿Cómo conseguía?

Científico:       - Concertabas citas clandestinas.

Clérigo:           - ¿Con cadáveres confitados?

Científico:       - ¡Claro! Caminaba campante,

                          carcajeándose con camarillas calamitosas.

Clérigo:           - ¿Calcularon cuánta cantidad consumió?

Científico:       - Ciertamente.

                          Cualquier clown caería consumido.

Clérigo:           - Caramba... ¿Curas conocían cabalmente,

                          calamidad comparable?

Científico:       - Callaron centurias completas.

                          Conocían cómo consultaba cardiólogos

                          clamando consejo; cómo, cabizbajo,

                          canjeaba camafeos con crapulosos comerciantes;

                          cómo cruzaba catacumbas con cristianos cómplices.

Clérigo:           - Cada cuál conjetura cosas contrarias.

Científico:       - Circunstancias confirman, con claridad,

                          cuántos centinelas cubríeronle,

                          cuántas contriciones culpáronle,

                          cuánto cansancio condenole.

Clérigo:           - Católicos califican colosal certeza

                           como cruel calumnia.

Científico:       - Contrapondrán cantaletas ceremoniosas,

                           conformándose con creer, cerradamente,

                           cuentos cándidos. Clemente Cuarto,

                           créalo, consumía cannabis.

 

 

Luis Eduardo Rendón. Obra: Arpa a merced de las manos invisibles (1996); La velocidad de las piedras es azul (1997); Tras la loba espectral (1998); y, La plaza Mercurio (2000). Pertenece al Concejo Editorial de la Revista Prometeo y a la organización del Festival Internacional de Poesía de Medellín.

 

 

*

 

Nadia Zimerman (Argentina, 1973)

 

kamikazes

Estábamos indispuestos a todo
sapos celosos o en celo
si nos hubieras visto
subiendo la cuesta del cielo de Inglaterra
donde todo es tan amable
y las nubes dejan manchas en el pasto
gritando como encumbrados alpinistas
gimoteando si caía alguna gota

kamikazes zumbando

como abejas desterradas
felices no: espléndidos,
agitados
sonámbulos

(caprichosamente indiferentes)
 

 

Nadia Zimerman. Estudió Cine y ahora estudia Letras en la Universidad de Buenos Aires. Su trabajo permanece inédito. Consiste, en su mayor parte, en poesía y algunos cuentos. Ha sido incluida en la publicación virtual de poesía Vox Virtual y en otras.

 

 

*

 

Jandey Marcel Solviyerte (Colombia, 1974)

 

 

A la que pueda interesarle

 

Pudiera tal vez invitarte –Palas Atenea-

A beber champagne or cocktail

entre las sábanas mortuorias y frías

de mi embalsamado pecho en medallas.

 

Quizá llevarte a un special restaurant

y ofrecerte de comer caviar after duck in the orange

y por qué no? llevarte hasta un penthouse

y en la suite presidencial hacerte dulcemente l´amour.

 

Excuse me... but…

No soy dandy en calcetines de Endimión

Ni tú una Friné desnuda

O Cintia en lecho de cadenas.

 

Salgo a caminar cuando vengo de la gana

y toco dulzaina vieja cuando hay alguien que la preste.

 

Estoy tan demente – Safo mía - que llueven árboles

del cielo.

 

Mejor desnúdate en esta noche lúbrica y me acompañas,

nos lanzaremos desde el l´eucote de mi soledad;

chuparemos bolis hasta embriagarnos

y comeremos pan con mortadela, luego iremos hasta un rastrojo

y entre arbustos y la luna te haré el sexo como a una perra

hasta que nos descubra con el pecado en el cuerpo

el alma sucia del alba.

 

 

Jandey Marcel Solviyerte. En febrero el presente año publicó el libro Sangre en costales de risa. Forma parte de La Tertulia del Ángel, actividad cultural constante en el Municipio de Bello.  Fue el cofundador de Plumas al viento-poesía, publicación literaria. Participó en el XI Festival Internacional de Poesía de Medellín.

 

*

 

Luis A. Arellano (México, 1976)

 

 

VII

Muere el 28 de agosto de 430
estando la ciudad sitiada
desde junio por los vándalos
de Genserico
Aurelius Agustinus de Hipona

Señor de los excesos y lengua de arena
Tantas lágrimas guardaba Agustín para dios
Tantas voces dejó escuchar quien confiesa a fin de cuentas
que ha sufrido, que la carne
le ha sido grata y el espíritu no lamenta su derrota
Ese dios de Agustín venció años después a
Genserico
a Maniqueo
a los cátaros y su pureza
Asutín se doctoró en iglesias
pero aún tiene noches en que recuerda a las negras
faldas que pecando
lo volvieron santo

Luis A. Arellano. En poesía publicó Nómina de huesos. Fundador de la revista literaria Crótalo. Versos suyos han aparecido en la publicación Los amigos de lo ajeno.

 

 

*

 

Angie Gaona (Colombia, 1980)

 

 

A Sagitario A Estrella

Agujero Negro de la Vía Láctea:

 

 

Atentos a las necesidades de los agujeros negros, le ofrecemos productos y servicios especializados:

 

Fabricamos

 

Clichés microporosos

Empaques para Transformadores

Básculas a sus necesidades

Dedales por encargo

Gafas de sol

Conos de cartón con conicidades de 0º a 90º

 

Fabricamos plumeros

Selladores hermetizadores de suelos

Agente Naranja y de otros colores

El armario vertical tradicional

El plástico líder

Anticongelantes y espumantes

Impermeabilizantes de cubiertas

Hidrofugantes de Obra Seca

Intercambiadores de calor

 

Ofrecemos los servicios de destrucción térmica

 

Y fabricamos

Cabinas acústicas

Rejas acústicas

Una amplia gama de cuchillas y perforadoras circulares

Polvo cristalino o cristales brillantes e incoloros

Campanas Romanas

Campanas Equilonas Góticas

Equipos para la eliminación de humos

Negro de humo en 10 grados diferentes

Gases de guerra

 

A continuación, una imagen de nuestro condensador:

 

 

Angie Gaona. Trabaja desde 1999 en el Festival Internacional de Poesía de Medellín. En el año 2001, coordinó la I Exposición Internacional de Poesía Experimental, realizada en el marco del XI Festival Internacional de Poesía de Medellín.

 

 

*

Última actualización: 22/08/2018