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Engranajes carnales

Por: Claudio Pozzani
Traductor: Argelia Rondon | Martha Canfield

Danzo

Danzo la danza de las ideas geniales
esperando que tú me digas algo nuevo.
Danzo la danza de los perdedores y los perdidos
sabiendo que mis pasos serán vanos.
Danzo la danza de los ingenuos felices
pensando que mi sudor le sirva a alguien.
Danzo la danza de los aprovechados
y danzaré hasta que tú me pagues.

Y danzo, danzo, danzo
para vencer mi arrogancia.
Danzo, danzo, danzo,
el porqué no tiene importancia.

Danzo la danza de los malditos
porque el spleen me llega hasta el tórax.
Danzo la danza de los presuntuosos
porque tú también lo eres si te crees a mi nivel.
Danzo la danza de los indeseados
me he entrenado mucho ante las puertas cerradas.
Danzo la danza de los que no soportan
¿puedes echarte un poco más allá, por favor?

Y danzo, danzo, danzo
mientras resista en pie
Danzo, danzo, danzo
porque eres tú quien me lo pide.

 

 

Soy

Soy el apóstol excluido de la Última Cena
soy el garibaldino que llegó demasiado tarde al malecón de Quarto
soy el Mesías de una religión en la cual nadie cree
            Soy el excluido, el outsider, el maldito que no cede

Soy el protagonista que muere en la primera página
soy el gato bizco que ninguna vieja quiere acariciar
soy la bestia hidrofóbica que muerde la mano extendida por piedad
            Soy el excluido, el outsider, el maldito sin edad

Soy la ola anómala que se lleva las toallas y los radio transistores
soy el malentendido que hace pelear
soy el diablo que esquivó el tintero de Lutero
soy la película que se detiene en el mejor momento
            Soy el excluido, el outsider, un clavo en el cerebro

Soy la pelotita de flipper que se cae justo antes del record
soy el autogol en el último segundo
soy el niño que se burla de las bofetadas de la madre
soy el miedo de la hierba que está a punto de ser cortada
            Soy el excluido, el outsider, esta página arrancada.

 

 

La marcha de la sombra

Están cayendo cuerdas del cielo
y gélidas cadenas danzan a tu alrededor
Es un mundo de nudos
que se derriten en la oscuridad
entre un relámpago y otro
de fósforo y grito
Es un ovillo de cuerdas
que rechazan las tijeras
Y un peine que se enreda
en cabelleras que no piensan

Es sombra... sombra
Y un latido de pestañas, de nuevo

Miro a mi alrededor y veo muros
hasta mi espejo se ha convertido en un muro
sobre tus senos ha crecido una piel de muro
mi corazón,  mis sentidos reencarnados en muros
Y siguen lloviendo plegarias y blasfemias
que se evaporan apenas tocan la arena
y siguen arrastrando en un silencio venenoso
adverbios, adjetivos, palabras sin sonido

Y sombra... sombra
y un latido de pestañas, de nuevo
Del sol veo sólo su reflejo
en los pozos iridiscentes de agua pluviosa,
de la luna adivino la presencia en la oscuridad
del lejano ladrido de los perros atados
Mi paz no es la falta de guerra
Mi paz es la ausencia del concepto de guerra

No sombra... sombra...
sino un latido de pestañas, de nuevo.

 

 

Vengo a traerte un poema de Neruda

Tengo un galope en el corazón
y las olas con bozal
De este mar insepulto
mezclaré viento y arena
para construir tus pies ruidosos
y escucharlos danzar dentro de mis ojos
Para alcanzarte subo
desde el mar hasta la colina
Mi cabeza se convierte en estrella
para llamar a tus voces
Mis labios se arquean cansados
en sonrisas otoñabundas y distraídas
Y yo estoy aquí,
en este autobús que me sacude el cuerpo
como un dado
como una alfombra
a rastras sobre polvorientas calles
enmudecidas por la lluvia imprevista
Las mariposas aplauden mí pasar
sacudiendo las alas
sobre los charcos que se tragaron a Narciso
Tengo un galope de olas
En mi corazón con bozal.
Llévame donde se pueda olvidar
este siglo que nos ve exiliados,
estas tempestades
que ya no logran refrescarnos
estas celebraciones y abrazos
que parecen inútiles coronas de flores.
El mar está allá abajo
lejos como un proyecto abandonado
las ruedas disparan piedras y recuerdos
sobre la subida que tu casa me extiende delante
Soy el tallador de hojas de alcachofa
y te llevo en obsequio siluetas de nubes
A ti,
copa de borde astillado
que no puedo besar sin herirme
A ti,
oreja cortada y lanzada en un prado
para escuchar los secretos de las hormigas
A ti,
llevo en obsequio mi chaqueta raída,
mi resistencia
y este poema perdido de Pablo Neruda.

 

Engranajes carnales

Rápidamente, rápidamente
la verde puerta se abre
dejando filtrar policromados garabatos
Engranajes brillantes giran alrededor
De tu cara maquillada
Mientras puntos de color indefinido
Revolotean sobre nosotros.

Camino sobre una esfera fluorescente
Camino sobre una esfera fluorescente

A través de la niebla púrpurea
Miro tu cuerpo vacío
Se acerca una música etérea
como la luz por debajo de una puerta
Mi mano se desliza por las caderas,
La habitación gira llena de insectos,
mis dedos están
Lentamente llegando

Camino sobre una esfera fluorescente
Camino sobre una esfera fluorescente
Cojinetes de bolas y válvulas fundidas
resbalan silenciosos junto a los cuerpos confundidos
y del techo pende una pesadilla de neón
Oigo la puerta abrirse de nuevo
Mientras escucho tu respiración congestionada
Oblicuas figuras armadas de cuero
Están esperando su momento...

Camino sobre una esfera fluorescente
Camino sobre una esfera fluorescente

El perfume intenso de tu piel
Es cortado por un ventilador blanco
Y entre pestañas
Miles de minúsculos insectos están edificando sus castillos
Monocromáticas pantallas
Escupen escenas de telediarios caducados
Mientras acerco mi oído
A tu pecho mojado
Regulando el volumen para oírte gritar
amino sobre una esfera fluorescente
Camino sobre una esfera fluorescente

*

Claudio Pozzani es un poeta, novelista y artista italiano, nacido en Génova en 1961. Sus numerosas presentaciones poéticas son apreciadas tanto en Italia como en el exterior. Ha participado en los festivales literarios y ferias del libro más importantes a nivel internacional (Europa, Asia, África, Suramérica y Norteamérica). Sus poemas han sido traducidos y publicados en más de 10 países, incluyendo España, Colombia, Costa Rica, Venezuela. Ha publicado también el CD de poemas: “La Marcia dell’Ombra” (La marcha de la sombra) con los músicos Fabio Vernizzi y Andrea Vialardi que es vendido en Europa y ha llegado a la duodécima posición de los 100 de radio independiente italiano, primera vez para un disco de poesía.

Pozzani ha creado y organizado numerosas manifestaciones de poesía en Italia (Festival Internazionale di Poesia di Genova) y en el exterior (París, Brujas, Múnich, Helsinki, Tokio). Por su actividad cultural y sus presentaciones artísticas, el gran poeta y dramaturgo español Fernando Arrabal lo describe como “maestro de lo invisible, instigador de los sueños, ladrón de fuego: su corazón danza en la alcoba festiva”.

-Claudio Pozzani en el III Festival Internacional de Poesía "poetas en mayo" de Vitoria-Gasteiz Video
-Claudio Pozzani en Festival Voix Vives 2016 Video 
-Claudio Pozzani, el trovador de Génova. Ensayo de José Pulido
-Engranajes carnales. Poema de Claudio Pozzani wn la web del FIPM
-“Soy”, poema de Claudio Pozzani en elemotional.com
-Claudio Pozzani, Poesía italiana
-Sono. Claudio Pozzani. Lyrik-line
-Claudio Pozzani - Poetry in the Dark Performance @ IIPF 2016.

Publicado el 24.05.2019

Última actualización: 19/06/2019