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Agustín Guambo

-1985-

Nació en Ciudad Páramo, Ecuador, en 1985. Máster en antropología (FLACSO) y en estudios de la cultura con mención en literatura hispanoamericana (Universidad Andina Simón Bolívar). Ganador del II Premio Hispanoamericano de Poesía Rubén Bonifaz Nuño (México-2014) y de la convocatoria Poetry in translation de Ugly Duckling Press (New York, 2018). Poeta invitado al ser seleccionado en el Premio Mahmud Darwish 2025, que posibilita su participación en el 35º FIPMed.

Ha publicado POPEYE’s Sea (La Apacheta Cartonera, 2014); Ceniza de Rinoceronte (Premio Hispanoamericano de Poesía Rubén Bonifaz Nuño; La Caída, 2015); Primavera Nuclear Andina (Ediciones A/terna, 2017); Andean Nuclear Spring (Ugly Duckling Presse, 2019); Cuando Fuimos Punks (Editorial Kikuyo feat. Todos tus crímenes quedarán impunes, 2019); MachineHead –rito urbano de mestizaje- (Sol Negro, 2023).  

Participante de varios eventos de literatura a nivel latinoamericano como: II Feria Internacional del Libro de Honduras (2023), Festival Internacional de Poesía de la Ciudad de México (2021), Feria Internacional de Guatemala (2023), Feria Internacional de Quito (2019), Festival Internacional de Poesía Letra Lúdica (Argentina, 2023), Semana de la Poesía de la Universidad del Valle (Cali, 2018), entre otros.

Esta es una muestra de sus poemas:

[iii]

Comencé por enviarte poemas de ginsberg
poemas donde él habla sobre grandes monstruos que nadan
en el caldo de brea del cosmos
Tu reías y comentabas que tu ciudad
posee un mar furioso
que en invierno cabecea
bajo las estrellas
ebrio y pálido
Que nada sabes de las ballenas,
ni de sus áridos cantos de amor en verano
que no conoces cuando éstas se inflaman
-dementes y mutiladas-
y abrazan la sangre del mar

[lima y sus miles de Ulises buscando la ceniza de sus nombres en la melancolía, esperando
que de ella se forme una mujer a imagen y semejanza de Ítaca lima y sus bosques reptilianos
esperando la floración del alba en el lenguaje primitivo del vacío]

Me revelaste que tampoco conocías los Andes y su rugido celoso fermentándose    en    la    piel    del    cielo en la lluvia caníbal en las cenizas de rinocerontes vagabundos Comencé  por  preguntarte  si  quisieras  apolillar  mi  sombra si  deseas  herirme  un  poco  como  a  un  animal  dulce  y  sordo la ciudad era una astilla negra dibujando rinocerontes en mis lágrimas
Cierta vez te mencioné que aún siento —en las noches sobre todo— cantar a la  muerte  en  mi  ventana  como  un  chincol  de  polvo que  la  soledad  florece  sobre  una  playa  pétrea  y  silente donde  nos  llegan  noticias  de  una  ciudad  ajena  a  nosotros en la cual los árboles desmenuzan sus cuerpos y tratan de crear
[a    imagen        y    semejanza    del        musgo]
un        humano            menos        perturbado
Que las ballenas anclan en agosto en tu ciudad
[su suave danza suele hacer crecer a las flores y el cosmos]
que las mismas acostumbran emborracharse dos tres días seguidos
oyendo a milles davis john coltrane amy winhouse
hasta que de tanto sedimento de licor en sus venas
rotas desnudas sin rumbo llorando
se hunden en busca del arrullo de las olas
[el silencio de un pájaro suicidándose crece en nuestras almas]
sonreíste y pensé que la agorafobia de los insectos es tierna
que la ceniza de tu sangre arde entre cráneos de peces violetas

[.iii.]

caminábamos por el barrio chino de Lima el firmamento era una larga escama
quebrándose sobre nuestras sombras cetáceos waskas aullaban sobre una
ciudad prehistórica [peces negros naciéndole de los ojos]
-you make me feel like a wild thing-
Dije has pensado en el tawantinsuyu
[el sol limpiaba el rostro a una larga avenida donde rotas personas transitaban]
Reíste cuanto te comenté si has considerado esas innumerables parejas de
amantes haciendo el amor en secreto
                                 (la tribu escuchaba al taita consultar en el oráculo de coka
                                 la forma en que seres hechos de roca y pigmentos desconocidos
                                 atacarían nuestros alientos hasta volverlos hierba
                                 amarillenta)

de su sudor bajo una luna joven y subacuática de cuántos orgasmos se
quedarían adheridos a los árboles de cuánto semen se hundiría en los ríos que
hoy alimentan la vía láctea en ese reino de rojo hielo donde no había moteles
ni rincones oscuros y lo prohibido habitaba en toda la tierra
así franqueábamos la noche
-siglo XXII- el café se enfriaba
el sexo iba floreciendo como nubes anunciando tempestad y nosotros
imaginábamos con qué frecuencia en el tawantinsuyu
[en tanto que ballenas anémicas vomitaban almas tristes sobre un cardumen hambriento y
antiguo
] los amantes inventaban nuevos amaneceres sobre sus espaldas
con qué frecuencia la espuma del mar emergía de sus ingles y se abatía sobre ciegasaves
La ciudad se iluminaba la veíamos eclosionar desde el cerro San Cristóbal
tú decías que, por cada cinco focos, uno alumbra a una pareja de amantes de verdad; no como los que pernoctan en mi país que más parecen un mar a punto de sangrar
sino amantes llenos de sed llenos de lluvia
la ciudad resucitaba como aquel ángel al que dios le ha dado una nueva condena
-you make me feel like a wild thing
Y Lima nos comenzó a doler nos dolió como aquella costra que uno se gana en la niñez nos dolió Lima y su cielo Lima y su mar canino Lima y su aire oscilante y gris
               nos abrazamos
[luz y sonido congestionándose en los poros]
esperando este u otro reino…
               Lima you make me feel like a wild thing

[.iii.]

la noche crece como un tumor -sonríe rojo en las entrañas de la ciudad-
mis manos se hunden en tu sangre en busca de mi sangre
la ceniza corre por el desierto que sembraste en mis dedos
la ceniza es un rinoceronte lamiendo el sonido de nuestros cuerpos que
penden bajo helechos de viejas estrellas
¡Ahí está la ciudad de mis padres!
¡Ahí agonizan como ofrendas al polvo!
¡Ahí donde duerme ese lago de aceite los líquenes se agrietan en medio de los
cráneos gritando mi nombre!
Es hermoso ver la nostalgia de los árboles crecer bajo tu sexo
Es hermoso no entender el lenguaje de los árboles que enreda a vivos y
muertos con su canto
(camino a jirón quilca en busca de varios instrumentos para la memoria
pronunciaste el salmo del abandono y construiste un barco sobre el tiempo)
ash shall be thy name

alucinación de aves llanto joven en el espejo de los ángeles así amé tu ciudad de heladas costillas rotas en medio de la cual crecen centenares de ebrios que no conocen el mar y les revelé mis manos que no conocen tus pesadillas lloraron conmigo mientras veíamos el hospicio derrumbarse gritábamos aún somos jóvenes aún podemos conseguir más locura más desesperación más llanto hervía el cielo [la ceniza será tu nombre] y nosotros buscando gaviotas de barro un pedazo de lágrima que nos entierre los nervios y recordamos el mar que un día nos brindó su laberinto eterno pero ya era tarde debíamos volver cada uno a la ceniza del otro cada uno a su propia sangre
ash shall be thy name

No la verdad no conocía los caballos un día ella los trajo en medio del cuenco de sus manos posándolos frente a mis pies los nombró -dijo- estos son los hijos del viento cuídate de ellos y de sus sombras olvídate de las aves de los árboles ¡estos son los hijos del viento! acaricié sus lomos crispados y verdes - ella sonreía silenciosa e inmutable mirando la tormenta que se desprendía de su cuerpo- puedo conservar alguno -pregunté- ella los acercó a su saliva volviéndolos arena los hundió en sus labios
ash shall be thy name

Imagina la noche crecer en tu vientre -Yo bebo de él- Imagina la noche crecer en tu vientre -Yo habito en él- Imagina la noche crecer en tu vientre
Imagina la noche en tu vientre
las estrellas son las últimas vértebras que se pudren de la columna de dios Yo soy la noche que crece bajo la profecía De los gritos y vengo
a ti
 
ash shall be thy name
siglo XXIII esperemos que Lima y Quito sigan de pie
los escombros formarían un bello ingapirka/machupicchu moderno
y que aún se hable de las mandrágoras y del olor a sucio de sus habitantes cuando adquirían el vicio del amor
no tuvimos suficiente suerte esta noche
¡Hinariy Wañuy!
navegará tu sangre sobre colinas salvajes
¡kaina kay kawsarin!
sobre mi lengua crece el calor de la muerte el desierto habita en mí –¿lo sabes?
los coyotes son mi sangre –¡lo sabes!
el marfil del cosmos quemándose en silencio…
… ash shall be thy name

           De Ceniza de rinoceronte, 2015

*

Esto no es luz
Esto no es luz
Solo es la vacuidad de las aves
contaminando el horizonte
Esta no es mi sangre,
son solo mariposas negras en llamas

Esta no es mi sangre,
solo es el futuro regresando en búsqueda
de los niños grises que fuimos

Después de que madre nos abandonó,
nos dedicamos
a voltear las estrellas de agua
de nuestros ombligos
A besarnos los párpados
A flotar hacia las moscas
[A escapar de la fina arquitectura de la noche]

¡Sapan waranka watakunallatami shamuni!

madre un animal extenso -arrojado brutalmente a la luz- florece en mi sangre

-hermanos-bestiales-hermanos-absurdos-hermanos-olvidados-hermanos-con-  
orfandad-de-coca-y-sol-en-las-neuronas-benditos-cuidadores-de-la-eternidad-de-la-
palabra-de-ustedes-este-cuerpo-que-se-ha-de-hacer-roca-y-vacío-de-ustedes-la-elipsis-
de-la-neblina-mutilada-por-el-perdón-hermanos-míos-nada-acabará-con-ustedes-que-
usan-la-locura-para-curar-el-amor-wañushkakunamanta-shamuni-gritan-cada-noche-y-la-
sal-retoña-en-sus-huesos-
(((la primavera nunca hiere a los cálidos ahogados de la noche madre)))
-nosotros-aún-no-contemplamos-las-estrellas- bullir-en-los-ásperos-acantilados-de-
-la-parda-locura-del-relámpago-
-tan-solo-somos-deshojadas-vetas-de-viento-
-destrozadxs-por-el-hambre-buscamos- heridas-en-cada-siglo-con-cada-sol-
-desnudxs-nos-aferramos-a-la música- del-mar-y-tal-como-lxs-suicidas- acariciamos--la-fría-memoria-de-las-aves-
(((madre es tan triste saber que las flores no reventarán este mar mestizo)))

madre un animal extenso -arrojado brutalmente a la luz- florece en mí
en el cielo dios llora por nosotros que lo olvidamos--lleva el dulce aliento del caos en las venas-ama a un cuervo-aún no recuerda tu nombre-ni tu edad-ni tu sexo-ama a un cuervo- busca locura--este es dios dice madre-este es dios que te ha de juzgar por ese corazón enfermo-
Madre yo no tengo culpa de este corazón enfermo Madre yo no tengo culpa de este corazón inhóspito ni de su color que te recuerda a la pobreza Madre ya no temo a los niños de ojos grises que se estiran en el horizonte a esperar la lluvia menos a sus cantos muertos en otoño (ellos aún gritan mi nombre Madre)ni a sus siglos tiernos ni al silencio que se desgarra en sus ojos Madre yo no tengo culpa de tu fe en ese dios mestizo e infectado que cortó nuestro sol Madre yo no tengo culpa del amor heterosexual homosexual lésbicosexual transexual heteroflexible No tengo culpa madre del capitalismo y su frenesí del comunismo y su vejez De la soledad de tus rituales No tengo culpa de tu amor a este corazón enfermo No tengo culpa madre de los niños grises De la geometría perfecta de su carne Madre no tengo culpa de Hiroshima despojada de las aves ni de Vietnam triste por el cáncer yanki en su aliento Madre no tengo culpa de los días sin tragedias De las noches sin los bellos corazones de los insolentes ángeles de la coca caminando descalzos buscando hambre desesperación no tengo culpa madre de la decadencia de los astros de su esquizofrenia infantilno tengo culpa madre de los peces heridos de tu piel de los sueños húmedos de tu vientre no tengo culpa madre de la lluvia y su fugacidad no tengo culpa de tus venas cansadas de esta ciudad y sus cables no tengo culpa madre de esta luna que arde despojada y necesitada entre nuestras manos no tengo culpa madre de que la poesía sea hermosa pero duela y que todo esté condenado a ser un psicoseado llanto kaníbal derramándose sobre este quemado mundo

               De Machinehead
               —Rito Urbano de Mestizaje—